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Se muestran los artículos pertenecientes al tema relatos.


Temprano con Fortunato

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Saludos amigos mios...
Aquel dia pase temprano a la tienda y tuve la fortuna de encontrarme con Fortunato... habia varios hombres en el area de videos, pero el estaba en el cubiculo del rincon, la verdad es que yo no lo recuerdo pero cuando me miro me enseño su verga bien parada y se la empezo a jalonear sin dejar de mirarme, que rico sentir sus ojos llenos de lasciva clavados en mi cu..erpo...
 
Me le acerqué y su mano se alargo a tocarme las nalgas sin ningun miramiento, este cabron sabe lo que hace... me agache a mamarsela y no perdio tiempo para meter su mano entre mis ropas y alcanzar a meterme los dedos en el culo... de plano me sente a gozar de su miembro en mi boca... ya me habia bajado los pantalones... yo muy emocionado por sus ganas le puse un condon, se lo lubrique con KY y me agache frente a el para que me cogiera... que hombre tan sabroso, no era muy grande pero la tenia bien parada y bien dura, me la metio luego luego y entonces sus manos jugaron con todo mi cuerpo.. que rico sentir sus manos rasposas recorrer mis nalgas, mi cintura, mis caderas y mis tetas mientras su verga entraba y salia alegre de mi anillito...
 
Poco a poco me empezo a coger mas y mas rapido hasta que termino, le dije que tiene un bigotazo bien atractivo... su sonrisa picaresca me lleno de alegria, habiamos gozado mucho, le di mi telefono esperando que me llame pronto... hay hombres con los que quisiera coger todos los dias... Fortunato es uno de ellos....
19/09/2009 02:32 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


El Nuevo Apartamento de Otello [sólo adultos]

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Mi querido Otello... hace una semana que se mudo a vivir a una ciudad mas cercana y el primer día libre que tuvo en su nuevo empleo decidió llamarme para pasar un rato agradable...
 
¡Que bárbaro! hacia varios meses que no estaba con este morenazo y las últimas veces nos vimos sólo para felaciones rápidas en su automovil... este día fue diferente... me recibió en bata, pasamos a su recámara y ahí nos abrazamos y nos dijimos cuanto nos extrañamos el uno al otro... luego sentí como su miembro ya estaba bien duro y ansioso de abrigarse en mi boca... Otello se recostó en la cama y yo me desnudé frente a él...
 
-Ese culito es mío aunque lo deje andar por ahí cogiendo con otros- me dijo, besé sus mejillas, su cuello, su pecho, su vientre y finalmente me encontré con su miembro... mmmm... que rico saborearlo con mi lengua...
 
Sus manos se unieron a las mías y sentimos esa electricidad complementar le energía erótica de su miembro penetrando mi cavidad bucal, la punta de su miembro alojándose en mi garganta mi lengua cosquilleado al mismo tiempo la orilla de sus huevos....
 
Después sus manos pasaron a jugar con mi tanga que era lo único que cubría algo de mi cuerpo... le puse un condón y lo lubriqué... se puso de pie y me penetró de pie... como los machos, primero sólo la punta... ay cuando dolor volver a sentir este moreno ardiente duro y macizo miembro meterse en mi hoyito... poco a poco me la fué metiendo toda, poco a poco hasta que sentí los vellos de sus bolas cosquillear  a la entrada de mi hoyito....
 
Sus morenas y fuertes manos me alcazaron los hombros para no dejarme huir de esa penetración... toda hasta a dentro... ay toooda, una y otra vez
 
-¿te gusta, cariño?- me preguntaba
 
-Me encanta mi amor me gusta mucho mucho mucho...- era mi respuesta en un gemido... como describir el inmenso gozo de tener a Otello entero dentro de mí...
 
Por este moreno he tratado de dejar mis aventuras pero siempre se las ingenia para sabotear nuestro romance...
 
Poco a poco fuimos cayendo sobre la cama donde me hizo el amor como pocas veces un hombre me lo ha hecho, con palabras cariñosas, entrando y saliendo suavemente, tomándome de las manos, luego de la cintura, separando mis nalgas para mirar su miembro perderse en la oscuridad de mi cuevita de amor, casi 45 minutos...
 
-Ya voy a terminar- me dijo 
 
-Dámela toda pues amor, métemela y dame toda tu leche...- le rogué... empezó entonces a mover su pelvis con mas violencia... a penetrarme con fuerza cada vez mayor hasta alcanzar en un gemido el climax que me hizo casi llorar de gusto...
 
Un corto abrazo despues del final y luego a la regadera... pero antes me tomó un par de fotos...
30/07/2009 00:18 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Con Varios [solo adultos]

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La sensibilidad de mi cuerpo estaba acentuada con la humedad que el vapor daba a  mi piel... estaba como único pasivo en ese cuarto lleno de hombres ansiosos de pasar un rato sexualmente agradable...
 
Sus manos y miembros resbalaban libremente por todo mi cuerpo haciéndome gozar grandemente... entonces el hombrazo que me estaba dando por la boca sucumbió al deseo de tomarme también por detrás y dejando su lugar vacante para que otro desconocido lo ocupara se enfundo en un condón y pasó a reemplazar al oso que me daba por el culo...
 
Que feliz cambio: la destreza que demostró follando mi boca se manifestó al cojerme por detrás, sus deliciosas dimensiones ocuparon todos los rincones erógenos de mi anal interior... ¡Uy... cuanto gocé! casi me olvido del macho que me estaba dando leche por la boca... seguramente era un novato por que no aguantó tanta cachondería y eyaculó apenas un par de minutos despues de que su miembro penetró mi cavidad bucal...
 
Su jugo seminal palpitaba sobre mi lengua, me lo untó en la lengua, en los labios a la orilla de la boca, no me lo comí, lo mezclé con mi saliva y jugué con él, llegó otro muchacho y lo usó como lubricante.... no se cuantos llegaron a depositar su cuota de semen en mi boca mientras el de atrás me bombeaba sin descanso hasta que lo sentí eyacular dentro de mí y abrazarme como si fuera el fin del mundo...
 
Gozamos unos segundos de esos instantes y entonces nos separamos, tomamos regaderas separadas y el agua tibia estabilizó un poco la temperatura de mi ardiente cuerpo...
21/05/2009 23:18 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


Otra Vez en el Vapor [Sólo adultos]

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En mi última visita al club de Wilmington tuve, como siempre, muchos y variados encuentros por todos los rincones del mismo pero en especial recuerdo y les contaré el primero, llegué al cuarto de vapor en el cual había dos Americanos sentados. Sin pensarlo me metí hasta el cuartito del fondo, donde me incliné sobre la plancha dejando mis nalgas apuntando a la entrada del cuarto para que cualquiera que entrara se topara con ellas hasta por accidente...

 
Pocos segundos pasaron y entonces entraron un par de hombres, la verdad es que no podría afirmar que fueran los que estaban en el otro cuarto, decidí cerrar los ojos para añadirle un poco mas de pimienta al gusto de estar ahí... uno de ellos se me acercó y me acarció completo, insolentemente metió su índice en mi ano como para tantear la temperatura de mi culito... luego me ofreció la punta de su miembro frotándola sobre mis labios que se fueron entreabriendo para recibirlo... el otro parecía estar petrificado sólo mirando lo que su amiguito hacía conmigo...
 
El que me tomaba por la boca parecía dirigir los movimientos del otro, me separó las nalgas sin dejar de amamantarme con su larga ubre viril... el otro entonces me metió un dedo, le dí uno de los varios condones que tenía a la mano y luego de enfundarse en él se acercó para penetrarme.. ¡ay! una por una sentí lo que parecía ocho pulgadas de macho entrar en mi culito y deslizarse poco a poco dentro de mí... no podía quejarme el otro macho tenía mi cavidad bucal ocupada con su sabroso salchichón de carne blanca...
 
Luego sentí multiplicarse el número de manos que recorrían mi piel... eran dos, cuatro seis, ocho, quizas diez, sentí al que me tenía ensartado por el culo terminar su tarea de placer, retirarse de mi cuerpo y a los pocos segundos sentí un miembro diferente ocupar su lugar, este era uno mas corto pero mas grueso, acaso un poco mas duro, sin duda un oso por la vellosidad que sentí acariciar la orillita de mi anillito mientras me penetraba, el otro seguía dándome por la boca, cambiando de ritmo, de ángulo, era un experto en dar de mamar...
Casi una hora entera pasé gozando con todos ellos en el vapor y ese fue tan solo el principio de mi visita a ese lugar...
29/03/2009 09:36 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


Otello y Otro Mas [Solo adultos]

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Otello se fue a vivir con unos parientes suyos a una ciudad un poco alejada de aqui, ya no poder visitarlo a la hora del almuerzo como solía hacerlo.
 
El otro día me llamo por teléfono, estaba afuera de mi trabajo y queria verme, salí, me subí a su auto y me llevó a una calle cercana, se estacionó frente a lo que parecía una pared cubierta por arbustos, ahi me dijo que me extrañaba que me deseaba, que al solo verme llegar se le puso dura la verga -Tócala- me invitó...
 
Extendí mi brazo y alcancé su entrepierna, ¡oh cielos! al sentir esa dureza firme y palpitante que tantas veces me ha dado felicidad, mis piernas se ablandaron, mi estómago se llenó de maripositas y mi corazón cambió de ritmo... -Mámamela- me pidió en un ruego que doblegó cualquier asomo de vergüenza y discreción que hubiera tenido hasta ese momento...
 
Mi rostro se perdió en su entrepierna, con gran pasión disfruté de la deliciosa dureza de su pinga erguida que crecía mas y mas dentro de la humeda cavidad de mi boca... se la chupé por largos minutos en los que sus gruñidos me alentaban a gozar y hacerlo gozar mas y mas...
 
Paré y le pedí que me llevara a otro lado pero nuestro tiempo era muy limitado, decidimos dejarlo así, me pidió que lo visitara al dia siguiente y le mentí al decirle que lo haría...
salimos del estacionamiento y a la salida vimos a un muchacho que nos sonrió, Otello regreso a saludarlo, el muchacho no dejaba de sonreir, entonces adivinamos la razón, el cabrón nos había visto...
 
-Si quieren los dejo hacerlo aqui en la casa, no’mas me dejan mirar-
-¿adentro de la casa?-
-No adentro pero en la parte de atrás-
 
Lo seguimos y nos llevó a un rincón detras de la casa que tenia muy pocas posibilidades de ser descubierto, Otello se bajo el zipper y yo me agaché a mamarsela alegre y feliz ante la posibilidad de que me la metiera despues de un ratito ademas pensabamos invitar al mirón a participar... mientras se la chupaba a mi moreno Otello, el muchacho de la sacó y empezó a jalarsela mientras nos miraba, al versela bien parada le ofrecí un condón sin dejar de succionar la virilidad de Otello...
 
El muchacho aceptó el condón, se lo puso, entonces me bajé un poco los pantalones, apenas lo necesario para darle acceso a mis redondas nalgas, el chico se emocionó y me las apretó, separando una de la otra para mirar el orificio en el cual sin duda deseaba incrustar su bien parada verga...
 
Mmm... lo hizo y entonces fue el placer total para mi, un delicioso pedazote de macho por la boca, acariciandome los labios y la garganta y luego mi lengua recorriendole las bolas, el pescuezo y la cabeza mientras las manos del otro macho me afianzaban por la cintura para meterme toda su carnosa verga hasta el fondo del culo... una y otra vez embestía con furia y lujuria, mientras Otello me acariciaba los cabellos y murmuraba -aguanta que yo también quiero metertela por atrás-
 
Las palabras de Otello me subieron aun mas la temperatura poco a poco el muchacho fue perdiendo fuerza cuando lo sentí explotar dentro de mi recto... entonces Otello extrajo su durisimo miembro de entre mis tibios y mojados labios, se plantó detras de mi y metió su salchichón en la tibieza de mi abertura anal que estaba completamente abierta para recibirlo, sus movimientos llenos de lujuriosa sabiduria acariciaron todos los rincones de mi recto, llegándome hasta el fondo y haciendo que mi propio miembro goteara semen de ese que solo los machos sabroso me arrancan al cogerme... que rico fue sentir a ese segundo macho eyacular dentro de mi y abrazarme para gozar de esos ultimos segundo del extasis sexual despues del coito...
 
Los tres nos vestimos y sonrientes salimos a la calle como si nada
10/12/2008 01:37 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


Reencuentro con Apolinor [solo adultos]

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A la hora del almuerzo me escape a la tienda y sin esperarlo tuve un excelente reencuentro con Apolinor, hace mucho que no lo veia, me habia dicho que se iba a Arizona o Texas ya ni me acuerdo, nuestras miradas se cruzaron sorprendidas en el cubiculo central de la video tienda.... -¿como estas? - me pregunto hicimos conversacion sin chiste, los dos estabamos extasiados por el inesperado encuentro, poco a poco extrajo su miembro de entre sus jeans se puso de pie y sin mas me tomo por la nuca medio obligandome a inclinarme a su flacido miembro...
 
Apolinor tiene una salchicha larga, no muy gruesa pero bien sabrosa, la engulli y saboreo con gusto, Apolinor gruñia meintras se la mamaba, luego sus manos juguetearon con mi trasero... - ¿traes condon? - me pregunto, por respuesta le entregue uno de los que siempre cargo, se lo puso ya estando bien duro, me bajo los pantalones, yo me voltee para darle acceso a mi trasero, sus mirada se ilumino al mirar mis nalgas dispuestas para el, sus manos un poco temblorosas separaron uno de mis gluteos para que el pudiera mirar la abertura de mi ano y ahi dirijir la dureza de su erguida verga.....
 
Me la metio de un solo golpe, desgraciado, ay me lastimo, no grite nomas por que soy bien macho... luego se deshacia en pedirme que lo perdonara que eran las ansias de penetrarme despues de tanto tiempo, me la volvio a meter esta vbez lo hizo con cuidado, me bombeo un par de veces, sus manos recorrieron mis nalgas mi cintura y mis pechos, me hizo gozar por unos segundos y eyaculo...
 
Me pidio mi telefono y salio del lugar prometiendo llamarme para llevarme a coger con mas tranquildad otro dia...
21/11/2008 02:22 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


Otello Otra Vez [sólo adultos]

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Eran ya tres dias tratando de encontrarnos en su apartamento, finalmente logramos combinar nuestros horarios y llegué a visitarlo a mediodía... despues de unos minutos de plática de amigos en los que por momentos me acariciaba las manos, llegó el momento en el que Otello me plantó un beso en la mejilla, me extrañó pero me gustó, nos abrazamos calládamente sobre su cama, me hizo mas cariñitos, desde hace un par de semanas me ha dicho que me quiere... no es secreto para ustedes que yo también siento algo así por ese morenazo....

 
Despues me pidió que se la mamara lo cual hice golosamente, su miembro tiene un sabor especial y mi boca le dá la bienvenida y disfruta de cada centímetro con gran gusto... el cuarto estaba un poco oscuro así que no pude ni tomar fotos ni hacer video, despues volvimos al abrazo y sus manos alcanzaron mi trasero haciéndome gemir de gusto, sin dejar de acariciármelas me pidió que fuera mas silencioso por que la gente de la casa nos podía oir...
 
Despues el condón azul, el lubricante KY, nuestra posición favorita, la penetración lenta, cuidadosa... el coito lento, por momentos desesperantemente lento, por momentos sólo me metía la punta de su erecta virilidad, lo hace por que quiere 'estar conmigo' mas tiempo, eso es lo que me dice, luego me la saca toda y me abraza,  me dice cosas cariñosas pero que no alcanzo a entenderlas por que las dice presionando sus labios en mi oido, son unos momentos muy agradables, siento mi cuerpo vibrar con sus caricias... 
 
Luego separa mis nalgas y me vuelve a penetrar, me vuelve a meter su miembro, esta vez entra completo, siento sus bolas acariciando mi trasero, los escasos vellos de su escroto me hacen cosquillas, aumenta la intensidad de su respiración mientras me mete la verga más y más -ya voy a terminar- me dice, le pido calma para alargar el momento aunque se me hacer tarde para volver a la oficina... pero no termino mi frase cuando lo siento estallar dentro de mí, siento el chorro de semen recorrer el moreno pescuezo de su mastil y el borbotón salirle por la punta y quedar atrapado en la fundita azul que nos separa... -que rico- le digo... vuelve entonces a soltar otro chorro de mecos... -mmmm- lo gozo.... -otra vez papaito- y lo vuelve a hacer un par de veces mas.... su abrazo pierde fuerza... me libera... cuando mas lo necesito apretándome... así es él y casi todos los machos... después de terminar son sólo unos segundos mas de cariño y despues no más.... nos vestimos... me sonríe y me da las gracias.... salgo casi corriendo de su casa...
09/08/2008 01:44 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 5 comentarios.


Con Dos [sólo adultos]

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Llegamos al hotel, los dos amigos dijeron ser tops, eran un par de pintores de brocha gorda que me encontré bromeando en la video tienda y que durante nuestra plática dijeron que nunca habían tenido a un pasivo al mismo tiempo...

No parecían animarse a pesar de que coger conmigo era el único propósito de nuestra estancia en ese hotel...

-¿Cúal de los dos me va a dar primero? les pregunté

Ambos machitos se pararon al mismo tiempo, me tomaron uno por detrás y el otro por delante y empezaron a tocarme con sus rasposas manos, llenos de lujuria, me hicieron gemir de gusto. Mi camiseta roja ajustada y mi pantalón corto se desprendieron de mi cuerpo rápidamente y terminaron hechos un bultito en el piso, ya estaba totalmente desnudo, entre esos dos atléticos y morenos cuerpos también desnudos que me tenían atrapado y deseoso de sentir todos lo que una sesión de sexo implica.

No supé ni cómo pero caímos sobre la cama, uno de los los dos no desperdició más tiempo y después de una breve mamada se puso un condón y me penetró, el otro muchacho me acariciaba y me entregaba su verga gruececita por la boca. El que me estaba culeando lo hacía rápidamente, claramente se veía su falta de experiencia al no tratar de prolongar el coito, por supuesto que terminó relativamente pronto... ¡ay! que rica sensación la de su joven y erguido miembro estallar dentro de mi, aún a traves del condón pude sentir las convulciones de su miembro al descargar varios chorros de semen dentro de mí...

Poco a poco me la sacó y se tiró a la orilla de la cama a descansar mientra su amigo lo remplazaba en la tarea de satisfacer la ansiedad de mi culito por abrigar a otro órgano masculino tan sabroso como el anterior...

El otro hombre tenía una pija bastante mas grande que la de su compañero pero aún así me cogió al mismo ritmo y con los mismos resultados del otro...

Después de breves minutos de reposo ambos estaban listos para més... A lo largo de esa tarde jugamos todo el tiempo. Me penetraron los dos juntos, de manera alternada, uno por el culito y otro por la boca. Me lo hicieron de perrito, piernas arriba y de costado... uno de ellos se recostó sobre la cama me pidio que me sentara su durisimo mastil, me ensartó mirando mi espalda y luego yo me recosté sobre él miestras su amigo me acercaga su erecta y caliente verga a la boca....

Mas tarde, nos metimos a la regadera  y se las mamé a ambos bajo el agua, una por una sus vergas entraron en mi boca, por segundos los tuve al mismo tiempo, luego, uno a uno los cuatro huevos visitaron el calor de mi cavidad bucal y se las mamé y chupé hasta extraer de ellos hasta la última gota de jugo seminal...

Una hermosa tarde sin duda en ese hotel cercano a la playa...

12/07/2008 09:52 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


Aventuras de un aprendíz de bisexual. Determinación. [solo adultos]

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[esta es una colaboracion especial de mi amigo Armando Leonardo:
Título: "Aventuras de un apredíz de bisexual: Determinación."
Autor: Armando Leonardo
Blog: http://elhijodelcuervo.blogspot.com
Chat: cafeina67@hotmail.com
Quejas, sugerencias y mentadas de madre: cafeina67@yahoo.com.mx

 

Esta visita debía ser diferente a cualquier otra.  
Ya no debía dejar que 
mis miedos me dominaran.  
Lo había decidido así y así debía suceder. 

Entré a la sex shop, compré un condón y un diminuto

envase de plástico que

según indicaba la etiqueta era lubricante,

para dirigirme en directo a la zona de cabinas.

Sin perder tiempo renté una película donde les dan por el

culo a unas tías ya

cuarentonas.

Me gustan dos tipos de películas porno: 1.- aquellas donde los

actores y actrices se

ven naturales,

y 2.- aquellas de sexo anal. Soy fanático del sexo anal.

Esta parecía reunir ambos

requisitos. Pedí

cabina "abierta". Pasé a ella y cerré la puerta.

La peli comenzó, me saqué la verga y empezé a jalármela

mientras veía las cachondas escenas

frente a mi. Decidí que el pantalón estorbaba, y en la

intimidad de mi cabina decidí desabrocharme

el pantalón y bajarmelo por completo. Lo mismo

procedió para los boxers. Puse el condón y el lubricante

en la silla junto a mí, me senté y seguí jugando con mi verga.

Al cabo de unos minutos, a través de uno de los dos "glory holes"

de la cabina, apareció un dedo

invitándome a darle mi verga, lo cual hice sin mayores miramientos.

Diós! Que boca aquella!

Esa boca anónima empezó a darme una de las mejores mamadas

de mi vida! Sentía la lengua caliente

lamerme el capullo y de ahí viajar a lo largo del tronco. Sentía los

dientes rozarme suavemente mientras

la lengua me presionaba contra el duro paladar. Mil sensaciones.

Podía sentir como los labios arropaban

mi verga mientras la boca entera me masturbaba. Varias veces la

boca anónima dió paso a unas manos

expertas que apretaban y jalaban mi verga mientras la lengua

jugaba con el hoyito en punta de la misma,

para nuevamente dar paso a esa boca. Podía sentir como

arrastraba los dientes por la cabecita.

 

Podía sentir la succión que aplicaba cada que mi verga salía de

su boca. Era como sí quisiera sacarme el alma

a través del hoyo de la verga.

Era indescriptible. Nunca me lo habían hecho así. Ni hombres,

ni mujeres. Definitivamemente esa

boca sabía darle gusto a una verga.

Mis sentidos giraban a mil por hora. No podía generar una

imágen mental de mi anónimo mamador.

Eran tan precisos y delicados los movimientos que él hacía

para mamarme. Se notaba que no quería

lastimarme de ningún modo y que él estaba disfrutandolo

tanto ó más que yo.

Sorpresivamente se detuvo. No hubo aviso, simplemente

se detuvo. Desconcertado me retiré del glory hole

y a través del mismo vino una voz que me pedía permiso

para entrar a mi cabina. Literalmente me preguntó

sí podía pasar a mi cabina.

Era el momento decisivo para mi. Nunca lo había permitido

antes. Siempre me había acobardado en ese

momento. Esta visita no debía ser así. Sólo atine a decir "pasa",

abrí el cerrojo de la puerta y me recargué

en la pared, dándo la espalda a la pantalla de TV, esperando.

Mi corazón se aceleró. ¿Cómo sería él? ¿Qué aspecto tendría?

A juzgar por la delicadeza de su trato supose

que sería un tío completamente afeminado y de complexión

delgada, cási juvenil. Viejos clichés y estereotipos, supongo.

La puerta se abrió un par de minutos después. Me cagué.

Era un tío que fácilmente me sacaba 10

kilos de músculo! No soy un enclenque, tampoco soy un

fisicoculturista, pero aquel tipo se veía bastante

más corpulento que yo. No había nada femenino en él.

De hecho era feo a lo Charles Bronson. Moreno típico

mexicano y de aspecto rudo. Era claro que no se trataba

de algún oficinista ó de alguién que hiciera algún

trabajo de escritorio. Puta madre, en qué lío me había metido!

Me dijo que hacía calor en la cabina, se quitó la playera y

la metió en uno de los glory holes. Yo

me quedé petrificado. Con cara de pendejo, con los

pantalones y los calzones hasta los tobillos y

con la verga parada y aún mojada con su saliva.

Vaya escenita.

Él no dijo nada. Simplemente se sentó y volvió a mamarme

la verga. Eso me volvió a la realidad.

Otra vez aquellas caricias suaves.

 

Sentí una de sus manos aprentándome la verga ó

jugando con mis huevos, al tiempo que la boca

seguía dándome sus caricias, y mientas la otra mano

acariciaba mis piernas, desde mis tobillos hasta

mis nalgas. Podía sentir esa mano abriéndome las

nalgas hasta llegar a mi culo y acariciarlo usando

un dedo.

La sangre volvió a correrme por la venas y fluír  
por mi cerebro, entorpeciendo mi pensamiento y  
dejándome a merced de mis sentidos. 
Hice que se levantara de la silla. Él simplemente  me 
quito la playera y la metió en el otro glory  hole. 
Ambos habíamos percibido que teníamos  expectador 
en ese lado de la cabina. Ya sin playera me  
abrazó y empezo a besar mi cuello, mi pecho, mis  tetillas. 
Mis manos buscaron su verga. Abrí su pantalón y  metí 
mi mano en su calzón. Ahí estaba aquella  verga. 
Empezé a acariciarla, a apretarla mientras su  dueño 
acariciaba mi cuello, espalda y nalgas con  sus manos y mi 
pezones con sus labios.  No aguanté más y me agaché para 
mamar aquella  verga. No era cosa de competir. Ni de lejos podría  
compararme con su forma de mamar, pero intenté  imitar lo que
 él me había hecho. Comenzé a chuparlo,  a apretarlo, a besarlo, 
a masturbarlo. Él sólo  gemía de gusto.  Mi mano libre instintivamente 
buscó sus nalgas y  de ahí su culo. Estaba caliente y mojado de  sudor. 
 
A pesar de estar apretadito, me permitió  meterle un dedo y llenarlo 
de calor. Su verga mostró  que la caricia le gustaba. Yo seguí mamándolo 
y sin  soltarlo me incorporé lo suficiente para poder  parar un poco el culo.
 Ni tardo ni perezoso me  abrió las nalgas con una mano y me acarició
 el culo  por dentro y por fuera con sus dedos.  Yo correspondí 
metiéndole un segundo dedo en el  culo. Él volvió a gemir, cási 
podría decir que  relinchó. Quitó su mano de mi culo, con la otra 
mano  tomo suavemente mi cara, me separó de su verga y  me 
incorporó, se giró hasta darme la espalda y  repegó sus nalgas 
a mi verga, se frotó un par de  veces y usando ambas manos se 
abrió las nalgas....  ¿Qué más invitación había que pedir? Tomé el  
condón de la silla y me lo coloqué, jugué un poco  con su culito 
usando un poco de lubricante y sin  mayor preámbulo empecé 
a meterle la verga.  Al sentirme penetrándolo, él quitó una mano 
de  sus propias nalgas y la usó para apoyarse en la  pared. 
 
Cuando lo hube penetrado por completo, usó  ambas manos 
quedando medio empinado.  Lo cabalgué con fuerza, con ganas 
de soltar la  leche que se había acumulado en mis huevos debido
 a  sus caricias orales. Él gemía y se incorporaba  hasta ser capáz de 
volver a pegar su espalda a mi  pecho. Volteó la cara y buscó besarme. 
 
Sólo  permití que me besara el costado de la cara. Lo solté  de la cadera 
y lo abracé con una mano, mientras  la otra encontraba su verga y lo 
masturbaba con  fuerza.  Con una voz delicada, inconcebible 
para un tipo  cómo él, me dijo lo mucho que disfrutaba aquello 
y  que se iba a correr en ese instante. Y así  sucedió. 
Chorro tras chorro de su leche pegaron en la  pared de la cabina
 y también escurrieron en mi  mano. Ya no hubo nada 
más que hacer. Yo mismo me  empecé a venir con una 
fuerza desconocida para mí.  Era una venida violenta, 
que me llenó las piernas  de tensión y de dolor.  Se hizo 
el silencio en la cabina. De hecho hasta  ese momento 
me dí cuenta que mucho del ruido  habitual de las cabinas 
había desaparecido.  Él se separó de mí. Se volteó, 
me tomó la cara  con ambas manos y me plantó un 
beso en los labios.  Le dí las gracias una y otra vez 
por todo el  suceso, mientras trataba de recuperar el 
aliento. Él  se empezó a vestir y me dejó vestir también. 
 
No  fué hasta pasados unos minutos que, ya vestidos,  
me abrazó. Fué un abrazó fuerte. Varonil.  Nuevamente 
nos dimos un gracias muy sentido, y hasta ese  momento
 intercambiamos nombres. Él salío primero  de la cabina. 
Un minuto después salí yo. La  pelicula que había rentado 
aún estaba en pantalla. Al  cerrar la puerta de la cabina 
tras de mí, me  encontré de frente con la cara de un tipo 
que se  notaba gay obvio, quien me sonreía al tiempo 
que me  guiñaba un ojo. 
 

México, D. F. a 26 de Marzo, 2008.

06/06/2008 01:16 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


Visitando A Samatoja [solo adultos]

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Llegué a su casa como siempre pero esta vez no me invitó a pasar hasta su cuarto, no abrazamos y nos besamos el cuello y las mejillas, en el abrazo pude sentir su miembro entre mi vientre y mi pecho, estaba enorme, necesitaba metérmelo, quería aquella polla dentro de mí cuerpo...
 
Sentí sus frías manos por debajo de mi ropa, era algo casi fantástico, sentía sus manos sobre mis nalgas, acariciándomelas y apretándomelas...
Se sentó sobre el brazo del sofá y me bajó los pantalones, ahora tenia una mano sobre mis nalgas y la otra acariciándome la pinga, me había desabrochado la camisa y por momentos me tocaba los pechos, no quería que me soltara, disfrutaba de sus besos y caricias, me estaba empapando las nalgas con su lengua, me las mordía y me las besaba, dándome dolor y placer...
 
Estábamos en el centro de la sala, me dio la vuelta y me apoye en le respaldo del sofa, yo meneaba mi cuerpo hacia él, para sentir su polla apoyada en mis nalgas... al hacerlo observaba la puerta y ventana de la entrada, en la posición que estaba en ese momento se veía perfectamente pasar a la poca gente que camina por esa calle, entre sudores, nerviosismo y placer, alcancé a mirar una silueta acercarse a la puerta, ¡uy! ojala no fuera su hermano, que no entrara, no quería que me encontraran así y al mismo tiempo yo no quería parar...
-Es el cartero, no te preocupes- me dijo calmándome de inmediato... Miré hacia atras y lo vi bajarse los pantalones, quería ver aquello tan grande y potente pero tambien quería sentirlo en toda su grandeza, quería tenerlo dentro de mí, notar esa sensación de penetración, que había gozado antes con él y ahora soñaba cada vez que me iba a la cama...
 
Que polla tam buena tenía, era enorme, grande, enfilando hacia mí, la meneaba con su mano mientras yo le observaba, miré por un momento para su cara, vi como se sonreía hacia mí, sabía lo que iba a pasar, me iba a penetrar, lo estaba deseando, lo estabamos deseando los dos...
 
Me abrí un poco de piernas, mientras él seguía ahora con una mano tocándome un pecho y yo algo inclinado con un brazo apoyado el sofa, esperando que entrara aquello, yo misma cogí con una mano, aquella polla, enorme y suave, noté en mi mano su perfección, con sus venas, su glande fuera y el tamaño, la estuve disfrutando un rato antes de que me la metiera, quería disfrutar de esa sensación, no lo veía a el ahora, pero yo tocaba aquel miembro que pronto iba ser mío y sentía sus gemidos por mi espalda mientras yo se la iba frotando con mis manos suavemente. Le estaba gustando, así que esperé un poco antes de que me penetrara, mientras sus manos seguían tocándome mis pechos, mis nalgas y su lengua confundida con sus gemidos seguían dándome besos por toda la espalda...
 
Empece a sentir como me penetraba, como su glande iba abriendo las paredes de mi anillito, como iba llegando poco a poco hasta el fondo de él. Cómo explicar aquellos instantes del recorrido de su polla por todo mi recto, yo empujando hacia atrás para no perder nada de aquella polla, que no quedara nada fuera, empujaba con mis nalgas hacia atrás una y otra vez, como si no tuviera fin, mientras él al mismo tiempo movía su cuerpo hacia dentro de mí, éramos dos locos llenos de pasión y morbo en ese momento, ¿como podíamos estar haciendo esto, en una sala tan cerca de la gente?
 
No sé el tiempo que estuvimos así, era un placer inmenso, trataba de no gritar de tanto placer que sentía, me mordía los labios, me dolían incluso, para que la gente no oyera todo lo que allí pasaba, seguía una y otra vez con esos movimientos alocados y placenteros, no hacía más que estirarme sobre el respaldo del sofa y abrir aún más mis piernas, para que pudiera una y otra vez con sus empujones meterla hasta el fondo del culo...
 
Me levanté un poco hacia él, me besó el cuello de nuevo... que rico estar así ensartado por ese gran macho, sentirlo entrar en mí, tenía las piernas y las nalgas abiertas, no dejaba de bombearme, una y otra vez, despacio, yo sentía mi amor por él crecer cada vez mas al cada momento que ese enorme glande entraba dentro de mí, que super polla tenía, estaba solo a la mitad y casi parecía llegarme al fondo, era un placer inmenso, yo ni me movía, quería que fuera él que siguiera metiendo todo aquel miembro sin mis movimientos...
 
Era algo bestial, cuando llegó al fondo recorriendo todas las paredes de mi recto, creí que me moría de placer, ahora yo empecé a moverme con movimientos lentos hacia él, ¡ay! una y otra vez, los dos juntos, el ahí detras de mí con su gran pinga, entrando y saliendo sin parar, ahora quería sentir su leche dentro de mí, son muy pocos los que me lo han hecho así...
 
Quería hacerlo disfrutar de ese momento, quería sentir su eyaculación llenarme de calor y humedad... Quería sentir toda la inmensidad de su verga, me mordía los labios intensamente, gritaba en mi interior de placer, no quería que me oyeran... Que nadie fuera a llegar ahora...
 
Sentía aquella tranca de carne tan dentro de mí y me di cuenta de que iba a terminar en cualquier momento, lo sentí adentro, se paró bruscamente, antes de hacerlo, quede inmóvil y él también, sabía que a mí también me iba pasar algo, de repente sentí aquello, nunca creí que pudiera existir tanto placer... Se paró un momento y noté unos chorros de calor dentro de mí... Lentamente fue introduciendo su verga otra vez, sentí aquella sensación de calor que me llenó un momento y luego con una lentitud pasmosa iba retirando su polla hacia atrás, dejando salir aquel fuego de leche sobre las paredes de mi recto, era enorme y cuando casi cuando la tenía fuera con parte de su glande a la vista, volvía otra vez despacio a introducir todo aquello en mí, empujando su verga lubricada con su propio mar de mecos hasta el fondo de mi culo, sentía su leche hirviendo subiendo por mis venas, como si fuera recorriendo todo mi cuerpo hacia arriba, luego volvía hacer lo mismo, iba retirando su pinga, derramando mas y mas jugo seminal en mi recto, mas y mas de ese liquido ardiente que me estremecía y volvía para dentro para que llegara por todo mi cuerpo, llegando hasta mi cerebro, era una explosión de placer tan inmensa que casi perdí el conocimiento...
 
Por fin me la sacó dejandome un vacio placentero esta vez era un placer de reposo, de alivio despues de tanto calor, quería quedarme así toda la vida...
tenía los ojos cerrados y sus besos y caricias me hicieron abrirlos, me acerqué a él y simplemente le dí un cariñoso beso en los labios... nos abrazamos por largos minutos sin dejar de darnos ese amor que ha ido  creciendo entre nosotros...
18/03/2008 07:58 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Rex y Yo Piernas Arriba [sólo adultos]

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Rex es uno de los mejores machos que me llaman de vez en cuando para satisfacer sus necesidades sexuales. Aquella mañana la tecnología fue nuestra cómplice, yo andaba conectado al messenger de Yahoo con mi celular y Rex me envió un mensaje preguntando cuando tendría yo tiempo de darle la oportunidad de perforar mi hoyito con su erecto miembro...
Rex es un macho multi-orgásmico, ya les he platicado de su gran poder de recuperación, el muy canijo eyacula por lo menos tres veces cada vez que nos encontramos...
Al momento de recibir su mensaje me encontraba a una calle de su apartamento, así que le respondí que lo vería en 2 minutos, alegremente me respondió que estaría esperándome...

Así fué, al llegar nos desnudamos, me ofreció su lecho como siempre, me senté frente a él y entonces acercó su colorado miembro a mi rostro, abrí mi boca y lo recibí con besos, lamidas y chupadas, es un placer sentir su firme carne llenarme la boca, lo apreté con mis labios y mi lengua jugueteó recorriendo todo lo largo del pescuezo de su verga, su glande acarició la entrada de mi garganta mientras mis manos apretaban sus redondas y blancas nalgas...

Después de mamársela por un buen rato me invitó a empinarme sobre la cama para entregarle mi trasero, de inmediato me acomodé en posición canina, sepultando mi rostro en una almohada, resignado a ser penetrado por ese hermoso semental, con cariño me llenó de lubricante y cuidadosamente apuntaló su durísimo miembro a la entrada de mi ano...
Poco a poco me la fue metiendo, el dolor se fué haciendo indecible placer conforme mi anillito se fue acostumbrando a su presencia, luego fué un incesante bombear con ese carnoso pistón albergado por mi cavidad rectal, largos y deliciosos fueron los minutos en los que gozamos de esa posición, entonces me pidió voltearme, lo cual hice y entonces con mis piernas unidas por un abrazo cachondo, Rex me tomó como quien mete un pepino en el corazón de una lechuga...
Muchas veces me han cogido con las piernas arriba pero esta vez las tenía juntas, no abiertas, al parecer eso crea una presión especial en el anillito y lo gocé como nunca, es de verdad delicioso, una y otra vez cambiamos de posición hasta que entre cogida y cogida me hizo eyacular sobre mi propio vientre, al verme así decidió parar, ya había eyaculado 2 veces, entonces se la jaloneó para terminar por tercera vez y mezclar sus mecos con los míos sobre mi vientre...
Gracias Rex por esa cogida de alta calidad...
03/02/2008 23:03 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


Beto el Feito [solo adultos]

20080118024618-zmbbbbbon00.jpgAquella tarde y después del trabajo pasé a la tienda a la caza de algo de carne viril, en el estacionamiento estaba aquel joven alto de aspecto desaliñado, casi diría "feito". Ya un par de veces nos habiamos encontrado y gozado en nuestros respectivos roles, parecía estar a punto de abandonar el lugar a pie...
 
Inmediatamente me reconoció, y en vez de retirarse enfiló de regreso a la tienda, yo entré detrás de él, se metió al sanitario y yo al salón de videos donde me acomodé en un cubículo vacío...
 
A los pocos segundos entró y se dirigió a donde me encontraba, sin mediar palabra se bajó el zipper de sus pantalones de pana café y extrajo su precioso miembro, largo blanco y recien lavado, estaba flácido, me inqué frente a él y lo recibí ansioso en la boca...
 
Mi lengua y mis labios estimularon el flujo sanguíneo que de inmediato realizó el milagro de la erección, el joven extendió sus largos brazos y alcanzó mi nuca para acercar mi cabeza a su pelvis y así penetrar mi boca con su viril lanza que iba alcanzando la dimensión y firmeza necesaria para la pentreación anal...
 
Levanté mi trasero para ofrecércelo sin dejar de succionar esa carnosa pinga, entonces su mano derecha se metió entre mis pantalones y extrajo mi camisa para ganar acceso a la carne de mis glúteos, yo me desabroché el pantalón y entonces sus dedos llegaron a la entrada de mi anillito, con gran gusto apreté los músculos de mi anillito y le mordí la punta del dedo que trataba de abrirse camino...
 
La carne de mi trasero apenas asomaba entre mis ropas, apenas dejaba ver mis nalgas y la ranura que las divide, apenas los suficiente para darle acceso a sus homoeroricos deseos de sexo anal...
 
Le acomodé un condón y el joven se plantó detrás de mi haciendo que me agachara para que mis nalgas se abrieran un poco y así poder penetrarme... acomodó la punta de su durisimo miembro y me la fue metiendo dejándome gozar de cada pulgada de su larga polla, una vez que estuvo toda adentro comenzó a moverse, no para sacarla y meterla, sino para escudriñar todos los rincones de mi interior, movía su pelvis en círculos, de arriba a abajo, hacía que me enderezara un poco para acariciar mis senos y
morderme el cuello, luego hacía que me agachara para tomarme por los hombros y metérmela mas y mas adentro...
 
Largos minutos gozamos de esa manera, entonces cambió el ritmo y esta vez inició el mete y saca que culminó con su miembro eyaculando y llenando el condón de caliente y blanca leche seminal, mientras nos vestíamos me regaló una sonrisa, después de todo no era tan feo el cabrón...

18/01/2008 02:46 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


No Era Gay [sólo adultos]

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El cubículo del rincón en la video tienda es donde mas encuentros he tenido, algunos de ellos sorprendentes...
Yo estaba en el de enfrente cuando el rincón se desocupó, entonces llegó aquel hombre de traje y corbata, me le acerqué para ver si se animaba y muy amigablemente me empezó la plática...
-¿Qué te gustó del vato que andabas cortejando?- seguramente me acababa de mirar interactuando con otro de los asistentes...
-¿Viste el paquetazo que se le veía a traves de los jeans? pues eso es lo que me gustó de él-...
-¿De verdad? Entonces ¿eres pasivo?- luego añadió: -Y yo, ¿qué opinás? ¿te gusta mi paquete?-
-Desde aquí se ve bien, habría que verla desde abajo y de frente- le dije. Me hizo una señal invitándome a inclinarme frente a él. Me puse en cuclillas e incliné la cabeza para verle las pelotas peludas e hinchadas. Su miembro estaba semi-erecto, era carnoso y grueso. El tipo estaba bien dotado. Se la miré de frente y respiré profundo para llenarme de ese olor que emanaba de su glande...
-Está buenísima- le dije. Su respiración era agitada, me tomó la cabeza con las manos. Yo estaba muy tentado de chupársela pero el hombre de la tienda entraría de un momento a otro, así que me detuve y me levanté para alejarme mientras aquel hacía su ronda...
El dependiente de la tienda hizo lo suyo y yo volví con el hombre aquel. De su carnosa pinga goteaba un fino hilo transparente que se me hizo irresistible. Otra vez me obligó con sus manos a que me arrodillara y acercara mi boca a su glande. Le pasé la lengua alrededor. Se estremeció y yo sentí un calorcito por la espalda que me llegó al culo como un rayo y empecé a sentir el descontrol de mi hormona alborotada...
Le bajé un poquito los pantalones y le separé su vello púbico para dejar entrar en mi boca esa hermosa verga. Me puse a chupársela como si fuera la única en el mundo...
El tipo me apretaba con sus manos y quería que entrara más de lo que yo podía tragar. Le acaricié los huevos con una mano y con la otra sus muslos y nalgas...
Después de unos deliciosos minutos de placer se vino dentro de mi boca y me guardé toda su leche. Se lo seguí chupando y apretaba mis labios contra su cabeza hinchada que seguía soltando leche...
Nos separamos a la llegada del hombre de la tienda, nos arreglamos un poco las ropas. Yo escupí la tibia carga en cesto de basura cercano, él ya no estaba tan caliente como al principio y yo había recuperado la poca cordura que tengo...
Antes de irse me hizo un simpático guiño y me dijo algo al oído: -Yo no soy gay-
06/12/2007 01:42 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


DE CUCHARITA [SóLO ADULTOS]

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Hace un par de semanas me llamó Mr Yang, me pidió que lo visitara, me encanta cuando me llaman y me las piden, pero ese día fue mucho mejor por que yo estaba muy ocupado y no tenía suficiente tiempo para visitarlo. Entonces Mr Yang insistió, eso es algo que me emociona aún mas, yo no lo provoco, no me gusta negarme pero ese día estaba de verdad muy ocupado, Mr Yang casi me rogó que lo visitara, tenía "muchas ganas de cogerme" sus palabras me pusieron feliz y cachondo...

Inventé un pretexto y me escapé del trabajo para llegar a su casa, me recibió ansioso, sus manos recorrieron mi cuerpo y me arrancaron gemidos de gusto cuando me apretó las nalgas y me besó el cuello murmurando "te la voy a meter hasta el fondo"...

Se recostó sobre su cama y yo me acomodé para mamársela y dar acceso a que su mano alcanzara mi trasero y me lo acariciara como quisiera, después de unos minutos placenteros no supe ni como pero termine abrazado por ese hombre por detrás recostados de ladito me penetró y me lo hizo como dicen "de cucharita" su miembro entró y salió repetidas veces de mi anillito y pude sentirlo cuando vació el contenido lacteo de sus huevos en el condón que nos separaba, permanecimos abrazados por unos minutos disfrutando del calor de neustros cuerpos en es mediodía frío que marcaba el inicio del invierno de este año...

16/11/2007 01:59 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


Se Me Hizo Tarde [sólo adultos]

20071106213425-9722.jpgLlegué tarde a la fiesta, solo había 3 parejas y estaban cada una en sus cuartos abrazados y sin permitir a nadie para hacerles el trío... en el último cuarto esta él, solo, desnudo mirando un video, me le acerqué... extendí mi mano y comencé a masajearle las bolas, la tenía gorda, hinchada, enorme, con una cínica sonrisa vertical, roja, inyectada de sangre y a punto de explotar...

Se la aprieté, lo masturbé, con fuerza en la punta y bajando el prepucio despacio, acerqué mi boca y comiencé a lamerla...

Mientras tanto él empiezó a jugar con mis pechos, me los masajeaba, luego trató de alcanzar mis nalgas, me levanté y se las acerqué a la cara, el hombre me tomó por la cintura, me le acerqué y él comienzó a besarme las nalgas, se las acerqué aún más, su rasposa barba me dió cosquillas cuando la restriegó sobre mi carne, mmm me las lamió, me las aprietó con sus manazas, me las movió en círculos y me las abrió, como si estuviera abriendo las puestas de un elevador, mirando la ranurita de mi culo, lamiéndolo, introduciéndole la lengua,pasándole el dedo índice y luego el pulgar por encima, suave...

Yo gemía, cada vez más fuerte y le pedía "lámele macho, muérdeme las nalgas, dame por el culo, duro, dámelo bien duro, así, mmm, no pares" y él lamía más y más ni abierto culo...

Como agradecimiento y por mis ganas de sentir su gran pinga en mi boca me agaché de nuevo a mamársela, me la metía entera en la boca, le chupaba la verga y le sobaba las bolas, luego le lamía las bolas y me sobaba la verga...

El tipo tenía la verga bien parada... Me senté en ella, Aah!! un pequeño gemido al sentirla entrar y después de unos segundo ya quería más y más, le pedía "así, así, cógeme man, cógeme mucho" él hombre me acariciaba las nalgas, las caderas y los pezones, su lengua recorría mi espalda y luego me abrazó acercando su lengua a mis oidos "te voy a coger toda la noche putito, te voy a meter la verga toda las noche" yo jadeaba, gemía y me daba unos sentones sobre esa firme verga, largos minutos pasaron y entre sudor y jadeos el tipo no podía más...

Me avisó que iba a terminar, "tírame la leche adentro, dámela toda macho mío", el tipo se vino y pude sentirlo a través del condón casi como un cañon, seguimos abrazados, me la fué sacando despacito revelando un condón super cargado de blanca, tibia y espesa leche, me senté a su lado, me abrazó y descansamos así por unos minutos... me levanté, me vestí y me fuí...
06/11/2007 21:34 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Samatoja de Vacaciones [sólo adultos]

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Mi amigo Samatoja se fué de vacaciones, me quedé sin verlo la semana pasada y así será por las siguientes 3, un tiempo en el que recordaré con gusto nuestro último encuentro en su casa...

Plap... Plap... Plap... Plap... Plap....

Sonidos marcadamente húmedos, con ritmo creciente, marcados... mi memoria vuela, cobrando altura en las alas de los gemidos y monosílabos que se nos escapaban, obviamente arrancados por las habilidades de mi querido Samatoja...

Ambos sobre su cama. Nuestros cuerpos iluminados por la tenue luz de la ventana que dá a la calle, sudorosos... Mis piernas sobre sus hombros, me cogía con largos y profundos movimientos de cintura, marcando cada penetración con gran intensidad...

Lo sentía bien hasta adentro de mi y le correspondía con contracciones de mis músculos anales. Con los ojos cerrados, la boca bien abierta sin poder dejar de jadear...

Paf... paf... paf... Samatoja se movía sin parar y me apretaba las nalgas, me tomaba por las caderas, luego sus dedos se hundían apretando firmemente mis glúteos redondos, que a su vez recibían sonoramente cada una de las profundas estocadas que me daba cuando me hundía su gran estaca de carne en el orificio anal...

Por momentos yo intentaba reprimir mis gemidos y exclamaciones hundiendo mi cara contra la almohada, pero no lo lograba, el placer era mucho en verdad...

Por ahora estoy aquí desnudo y solito en mi cama, pensando en ti, me quedo con esa imagen en mi mente hasta que vuelvas mi querido Samatoja...

Avísame si quieres mirar el video corto de la última vez que Samatoja me lo hizo...

30/10/2007 21:28 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


Un Encuentro con Rex [sólo adultos]

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Mis encuentros con Rex han sido muy placenteros, uno de los que mejor recuerdo fue la primera vez que nos vimos en su casa, ya solos y desnudos en su cuarto me puse delante de él. Me arrodillé para mamársela, mi lengua recorrió todo su miembro y éste comenzó a crecer. Cuando llegaba a su glande jugaba con él y se lo mordisqueaba, yo sabía que eso le gustaba por la forma en que suspiraba...

Me la metí en la boca y empecé unos movimientos suaves para pasar luego a unos más acelerados. Su verga entraba y salía sin parar una y otra vez, mientras mi mano acariciaba sus testículos. Me la metía entera, por momentos alcanzaba a lamer sus huevos. Eso le provocaba convulsiones de placer...

Se puso tan cachondo que me cogió la cabeza con las manos y empezó a movérmela con fuerza para que toda su polla me entrara en cada embestida que me daba...

-Voy a venirme- me dijo y soltó tres chorros de espeso líquido blanco sobre mi cara, estando desnudo, arrodillado delante de él y con su semen en mi cara debió ponerlo de nuevo cachondo porque no quiso tomar descanso para penetrarme por el culo...

-Ponte en cuatro- me pidió y yo obedecí deseoso de que me cogiera.

Me puse como él me había ordenado esperando sus embestidas que no tardaron en llegar. Es un macho cuidadoso, me lleno de lubricante y me penetró llenándeme de placer con mi orificio bien lubricado no tenía ningún problema en clavar una y otra vez su estaca en mi ano.

-¿Te gusta?- me preguntó...

Yo casi chillaba de gusto mientras él con las manos me cogía con fuerza las tetas. No me dió tiempo a responderle que me dolía porque poco a poco ese dolor se convirtió en placer y volví a gemir, pero esta vez para pedirle que no parara...

Parecíamos dos perros follando en la calle, esta postura siempre me excita hasta casi la locura. Él no paró de taladrar mi culo, Rex es un macho multiorgásmico, siempre termina por lo menos 3 veces cuando coge conmigo...

Me giré y puse mis piernas sobre sus hombros...
-Métemela, métemela, quiero que ahora me la claves así- le pedí mientras él me miraba sonriente.

Sin pensarlo mucho, de un estacazo, me clavó su verga de frente en mi agujerito caliente y resbaloso. Él me levantó las piernas me mordió las pantorrilas mientras seguía clavando con fuerza una y otra vez su polla en mi abierta cuevita anal. Mis gemidos aumentaban por momentos. No me importaba que los vecinos me oyeran, Rex extendió su brazo y me metió un dedo en la boca para hacerme callar, entonces se lo chupé agradeciéndole lo rico que me estaba culeando, su otra mano comenzó a masturbarme hasta hacerme disparar un chorro de mecos calientes que cayeron sobre mi vientre...

-Te voy a tirar mi leche encima- me dijo, extrajo su miembro de mi ano con su mano se la jaloneo de arriba a abajo y entonces su leche salió a borbotones sobre la mía...

Mientras nos vestíamos me invitó a que llegara a su casa cuando quisiera...

10/10/2007 02:52 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Gracias Pablo Mio [solo adultos]

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Habían pasado casi dos semanas sin lograr un encuentro completo en el cual me penetrasen, Pablo me llama casi todos los dias pero nuestros horarios no coincidian desde aquella vez que fuimos juntos al sauna club, pero este día fue diferente...

Me llamó después de la hora del almuerzo y me dijo que tendría media hora para nosotros, mi alegría fué muy grande, sólo de pensar en su magnífico miembro dentro de mi boca, se me olvidaban todos mis pesares, ¡que ganas de volver a sentirlo y saborearlo! en el camino a su casa iba pensando en la manera en que trataría de complacerlo, él goza y aguanta mucho, con tan poco tiempo como tenía disponible yo sabía que sólo sería suficiente para una felación pero aún así iba felíz...

La verdad es que Pablo se ha ganado mi cariño a base de detalles, me llama casi todos los dias y elogia la manera en que lo he complacido todas las veces que nos hemos visto, a veces me compara con sus otras aventuras y siempre salgo bien librado...

Me recibió en camisa y boxers, su miembro estaba flácido, que delicia empezar desde cero, totalmente dormido pero tibio y carnoso, mi lengua descubrió la piel y se la fuí "pelando" a lengüetazos, poco a poco fue aumentando su grosor y firmeza, totalmente ensalivada alcanzó su máxima erección al tiempo que sus manos me despojaban de la camisa y jugaban con mis pechos, luego se fueron a la nuca y comenzó a cogerme por la boca...

No supe ni como pero acabé por desnudarme, sólo quedé con mis calcetines. Por unos minutos le dediqué unos besos a sus testículos, pero Pablo goza más metiéndome la verga en la boca, lo conozco y sé que podemos pasar largos minutos de esa manera... para sorpresa mía llegó un momento en que me pidió que lo disculpara por tenerme tan olvidado y por el poco tiempo que tenía, que me iba a coger aunque fuera por unos minutos nada más...

Una nueva alegría embargó mi corazón, le puse inmediatamente un condón y me aposté frente al sofá, me puse de a perrita y él se acomodó detrás de mí... Me penetró con gran cuidado, le he contado mis aventuras y de como a veces sufro con machos descuidados, él siempre tiene buen cuidado de metermela con cuidado, dando tiempo a que mi cuerpo se adapte, él sabe que de esa manera los dos gozaremos después y así fué...

Una vez que me tuvo ensartado comenzó a cabalgarme por largos minutos llenándome de infinito placer -¿Que me estas haciendo papacito?- es una frase que se me escapó al sentir su deliciosa verga metiéndoseme hasta el fondo, ¡ay! que placer tan solo al recordarlo...

Después de unos minutos se detuvo, -lo siento, me tengo que ir- me liberó del encanto de su pene, me lo sacó y mientras me vestía me prometió tratar de conseguir mas tiempo para la próxima vez, él se metió a la regadera y yo salí de su casa felíz y realmente agradecido...

[¿te gustaría mirar un video corto de Selvio mamándosela a Pablo? sólo déjame un comentario pidiéndolo o mándame un mensaje con tu email para que te lo mande inmediatamente]

25/09/2007 21:43 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 23 comentarios.


Jeff [solo adultos]

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Trate como tres veces de concertar una cita con él, la foto de su miembro en su perfil de Yahoo me quito el sueño por unos días, en dos ocasiones no logramos el ansiado encuentro, por fin a la tercera quedamos de vernos en casa de Angel...

Llegó con 15 minutos de retraso y la verdad es que yo pensaba que sería un fracaso mas, pero mi celular sonó con una llamada de teléfono bloqueado y mi corazón dió un salto de emoción... ¡era él! estaba en el estacionamiento y no lo hice esperar, salí volando a su encuentro...

Desde lejos lo miré y, aun sin haberlo visto vestido antes, lo reconocí, le saludé y estreché su morena y fuerte mano, caminamos platicando animadamente hacía el departamento...

Se sentó en el sofá, vestía una camiseta y pantalones cortos, yo me acomodé entre sus piernas y con ansiedad disimulada extraje su delicioso miembro de entre su ropa, un leve olor a sudor de hombre me embriago y enturbio mi mente, mi boca recibió la cabeza de su miembro, se la besé, se la chupé, quería hacerlo feliz y a juzgar por los sonidos que emitía lo estaba logrando...

Lamí y succioné el largo cuello de us miembro, le dediqué su tiempo a su glande y luego fuí los testículos, redondos y llenos de jugo seminal, uno a uno los gocé alternadamente dentro de mi boca y en un ataque de ansiedad los engullí al mismo tiempo, luego volví al tronco y me lo tragué casi completo, mi garganta sintió repetidamente las embestidas de ese hombre... Mmmm que deliciosa sensación...

Sus manos acariciaban mis tetas y poco a poco una de ellas encontró el camino a mi trasero, llegó hasta mi nalga izquierda y me la acarició, luego siguió su camino al surco entre mis nalgas, encontró mi ano y jugueteo a la entrada del mismo, ensalivándolo y metiendo uno y dos dedos, mi anillito se abría y cerraba para apretar esos dedos inquisidores mientras yo seguía mamándole la verga...

Por fin llegó el momento, la tenía bien dura, casi 8 pulgadas de carne morena y firme, me puso en cuatro patas, me besó las nalgas para prepararme y hacerme saber que el posible dolor que venía no era malintencionado, colocó la durísima punta a la entrada y la fué metiendo lentamente...

La primera entrada me arrancó un gemido feminoide de dolor pero una vez que mi ano se abrió el resto de su verga se fue deslizando dentro de mí con gran facilidad llenándome de un placer que electrizaba toda mi espalda hasta llegar a la base de mi cerebro...

Sus manos me afianzaron por la cintura y empezó a bombearme como sólo los machos saben hacerlo, todo lo largo de su miembro entraba y ocupaba el espacio disponible dentro de mi recto, gemido tras gemido salía de mi garganta mientra gozaba al sentirlo taladrarme por dentro...

Poco a poco y desde mi posición de perrito caliente fui cayendo sobre la alfombra y quedé con el culo levantado para recibir las embestidas incansables de ese potente semental moreno, nos fuimos cubriendo de sudor, mi boca busco sus manos para mordérselas mientras él me clavaba su verga entera por el culo...

A punto de llegar al climax se detuvo, nos fuimos al baño, un breve regaderazo nos refrescó, le tomé una foto a su miembro y me acomodé de pie frente al espejo, el macho volvió a encularme y me cogió de nuevo por largos minutos, nos tomamos algunas fotos e intercambiamos sonrisas...

Buscando variedad volvimos a la sala, me senté de frente sobre de él y nos abrazamos, nos besamos el cuello, sus manos apretaban mis nalgas y me las separaban mientras colocaba la punta de su miembro a la entrada de mi ano, sólo la punta... ¡cuanto placer!

Despues de unos minutos se levantó, me acomodó sobre el sofa, se plantó detrás de mí y volvió a ejecutar el coito anal... sus manos acariciaron mis tetas, me separaron las nalgas, las ingles, los muslos, el cuello y toda la espalda sin dejar de meter y sacar su larga lanza de carne en mis entrañas, poco a poco fué aumentando la frecuencia de sus embestidas hasta que terminó dentro de mí, una tras otra las convulciones de su miembro me indicaban un chorro de mecos que quedaban atrapados en el condón que nos separaba...

Al terminar estábamos cubiertos de sudor, sus caricias me enloquecían, sus dedos resbalaban desde mis nalgas, por toda mi espalda y llegaban a mi cuello, su miembro fue perdiendo la erección y terminó por retirarlo de mi cuerpo, de vuelta a la regadera, después de eso nos despedimos...

Si quieres ver las fotos de este relato solo dejame un comentario con tu email y pidiendo verlas y yo te mandare un pase para mi album de Flickr

18/09/2007 21:29 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 14 comentarios.


Otra Vez en el Cine [sólo adultos]

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Al tipo le recorrió un abrupto cosquilleo en la espalda, cuando en la oscuridad del cine, Selvio que pasaba por el pasillo le arrimó las nalgas, el porno cine de la calle Main es para eso...
Al instante sintió empezar su erección, eran sólo ellos en el salón con excepción de otros dos en el otro extremo, el tipo caminó detrás de Selvio y cuando éste se sentó en la orilla de la última fila, le metió la verga en la boca llena de saliva...
Selvio se la mamó por unos minutos y luego se levantó bajándose a los muslos el short azul que vestía sin ropa interior, el tipo quizo penetrarlo pero Selvio le pidió que le lamiera el hoyito primero...
Sin pensarlo dos veces el tipo bajó al surco entre las nalgas de Selvio y con sus dedos abrió la carne dejando ver la orillita ansiosa del ano donde sepultó su lengua con locura, movía la lengua en el anillito, le mordía las nalgas suavemente, obligando a Selvio a lanzar apagados gemidos de gusto...
Selvio alargó su brazo para manosear el erecto miembro del tipo y a los pocos minutos se sentó para volver a recibir verga suavemente en la boca, con un movimiento circular fué engullendo aquel instrumento que casi no le cabía en  la boca...
Al sentir que esa tranca estaba dura a más no poder, Selvio se levantó y acomodó su cuerpo semidesnudo sobre el asiento dejando al descubierto un par de nalgas que al tipo se le hicieron riquísimas, la saliva del tipo mantenía humeda la entrada de Selvio que entre quejidos balbuceaba:

-Méteme la verga-
Mojándose un dedo lo introdujo en aquel pequeño orificio que se estremeció con la sensación, lentamente el tipo fué acercando su instrumento al culito de Selvio que lo esperaba ansioso...
El tipo se puso un condón y le metió la verga al buscón de Selvio, el roce de la verga del tipo sobre la abertura anal de Selvio los llevó por el camino de la pasión, al rato la cavidad de Selvio se derretía ante la sensación de la verga inchándose durante la eyaculación que llenó el globito de caucho de un líquido blanco y tibio, el tipo fué sacando despacio su verga todavía firme y Selvio en silencio se limpiaba al tiempo que le regalaba al tipo una sonrisa de agradecimiento como despedida...
¿Lo has hecho alguna vez en el cine?
12/09/2007 03:03 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


El Viernes con Pablo [solo adultos]

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Fuimos al departamento de Angel, me lo prestó para pasar la tarde con Pablo, Pablo y yo ya sabíamos a lo que íbamos y casi entrando a la sala nos desvestimos, yo estaba completamente desnudo, él se dejó el boxer, me acerqué,
con los dientes le bajé el boxer y su miembro saltó como un resorte, es un pene bien largo, con un grosor perfecto que termina en una cabeza hermosa, a mí me parece bello, de piel morena, mi lengua lo recorrió desde sus testículos hasta la punta, donde saboree esas ricas gotitas de líquido transparente que le salían, de un rico sabor salado muy agradable, cada vez que le ponía la punta de mi lengua sobre el orificio del pene se contraía y se ponía cada vez más y más duro, él me decía:

-¡Sigue, sigue, que rico mamas, chiquillo, mételo en tu boca, quiero sentir tu garganta en la cabecita de mi verga!-

Poco a poco lo fuí metiendo, aún no llevaba ni la mitad de su pene dentro de mi boca cuando ya sentía la punta tocando mi garganta, yo veía toda esa tranca y quería devorarla entera, hice el primer intento de meterla en mi garganta y casi me ahogo, algo de tos, pero yo quería sentirla toda, me calentaba sentir las contracciones de ese miembro dentro de mi cavidad bucal, mentalmente me preparé para introducirla aún más, le pedí a Pablo que no se moviera...

Empecé lentamente a penetrar mi garganta, sentí como me tapaba la entrada de aire, y seguí un poco más... que maravilloso el sentir como resbalaba dentro de mi cuello hasta que pude tocar con mis labios abiertos el vello púbico, para entonces ya tenía todo ese miembro dentro de mí, quería aguantar más tiempo, pero el aire me faltaba, lo mejor sucedió cuando salió toda esa verga de mi garganta...

Que placer tan enorme sentí cuando se deslizaba hacia afuera, provocando un chasquido al salir y una grata sensación de aire que penetraba a mis pulmones...

Hubiera querido colocarme sobre la cama acostado boca abajo con las piernas cerradas y que me lamiera el trasero, que pasara su lengua sobre el canal de mis dos nalgas, que me las abriera y me pasara su lengua sobre el ano...

En cambio tuve que conformarme con sus manos, con sus dedos, subí mis nalgas, me puse empinado con mi espalda arqueada y mi cara mordiendo un cojín del sofá, para entonces ya ansiaba tener esa enorme verga dentro de mi culo, me senté en el borde del sofá y le ví la verga bien parada, escurría grandes gotas de liquido transparente, rápidamente lo engullí, en mi boca y con mi lengua saboree ese rico manjar, nuevamente me puse en posición canina al borde del sofá...

Pablo se puso un condón y gran cantidad de lubricante, poco a poco me lo fue introduciendo, al entrar la cabecita, sentí un poco de dolor, pero era un dolor agradable, él se detuvo por unos instantes y penetró unos centímetros mas y nuevamente se detuvo, con sus manos me acariciaba las tetas, yo sentía su aliento sobre mi nuca, quedamente me decía:

-Que rico hoyito tienes... ¡Lo tienes bien apretadito!- Eso me calentaba todavía mas, me preguntó si me dolía, le respondí que ya no había dolor...

Entonces él empezó a moverse muy lentamente hacia afuera y un poco hacia adentro... ¡Que rica sensación la de sentir el deslizarse esa rica verga en las paredes de mi esfínter, ahora era yo quien se movía, me hacia para adelante y presionaba hacia atrás, él solamente me apretaba las nalgas con sus manos pero no hacia ningún movimiento con su cadera, quería que yo me moviera a mi gusto para no lastimarme, poco a poco fui empujando mis nalgas hacia su vientre, ya sentía un tremendo bulto en mi ano, con mi mano toqué lo que quedaba todavía afuera, era mas de la mitad lo que faltaba por entrar...

Me fui haciendo con mas fuerza hacia atrás, por un momento sentí que ya no entraría un centímetro mas pero poco a poco toda esa hermosa verga se deslizó dentro de mi cuerpo, pude sentir sus vellos en mis nalgas, ahora me movía hacia afuera y arremetía hacia su vientre, al sentir sus pelos me movía en círculos, trataba de meter más y más esa sabrosa verga que tanto placer me estaba dando, me calentaba sentir sus pelos rozar mis nalgas, para entonces él ya me bombeaba el culo con rapidez, tomándome de la cintura me jalaba hacia él...

Comencé unas contracciones con mis glúteos, cada vez que el sacaba el miembro, yo apretaba mis nalgas y las recorría al lado opuesto, cuando él me penetraba, yo aflojaba mi culo y nuevamente lo apretaba, Pablo casi aullaba de gusto:
-¡Sigue apretando el culo, casi me arrancas la verga!- y con desesperación me apretaba las nalgas con ambas manos, el chasquido que producía la verga entrando y saliendo de mi culo me calentaba más y más, mis gemidos eran inevitables...

-¡Métemela toda!... ¡Méteme los huevos también papacito!...
¡Que rica verga! ¡Síguele, así, así, no pares!... ¡Por favor no pares sigue cogiéndome así papaíto!...

- ¡Ya me vengo, ahí te va toda mi leche!- me dijo y entonces sentí que su verga se hinchaba y disparaba los borbotones de semen que inundaban el condón en mi interior, Pablo me tenía agarrado de la cintura con ambas manos y estrujaba su vientre con mis nalgas mientras que yo sentía que su verga se movía, se hincaba y se hacía mas grande con cada chorro de leche, para pagarle en cierta forma todo ese placer, mientras el estaba terminando yo sin mover mi cadera le apretaba la verga con mi esfínter, cada vez que él sentía eso mas quería rellenar mi culo con esa caliente leche de hombre...

Le rogué que no me la sacara, se recargó sobre mi espalda, besándome los hombros yo seguí con mi juego de apretar y aflojar mis nalgas sobre su verga, hasta que esta se salió completamente flácida, conforme iba saliendo sentí correr por mis muslos un liquido caliente, tanta leche iba saliéndose del condón...

Pablo es un super macho, aquella tarde repetimos el acto cuatro veces, en diferentes posiciones y en todas ellas fue delicioso, en una casi quedé de cabeza con él ensartándome desde arriba, el único inconveniente fue el dolor que me dejó tanta fricción en el culo pero así y todo quedamos de volvernos a ver pronto...

05/09/2007 01:31 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 5 comentarios.


LE GUSTABA MIRAR [sólo adultos]

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Acabo de regresar de la video tienda:

El hombre entro buscando donde descargar su carga seminal, me miró y de alguna manera me reconoció como pasivo, se me acercó y extrajo su miembro de entre sus pantalones, me lo acercó a la boca, yo lo recibí y lo empece a disfrutar lentamente, mientras se la estaba mamando le acerqué mi trasero a su mano izquierda, él entendió lo que yo queria y comenzó a jugar con mis nalgas...
 
Me pidió un condón, se lo puse y me bajé los pantalones para facilitarle el acceso a mi trasero, su mano separó mis nalgas para que él pudiera ver mi abertura anal, me insertó su miembro y ambos disfrutamos...
 
Yo subí una de mis rodillas a la banca y me agaché lo mas que pude, él me empujó hasta que me rostro terminó también sobre el asiento así logró tener acceso total a mi culito y algunos mirones pudieron observar mientras él me culeaba...
Se detuvo varias veces y repitió la operación se separar mis nalgas y meterme la verga y yo disfruté mucho mucho la sensación de sus manos separando mis nalgas, su mirada al insertar su miembro y su miembro metiéndose entero en mi hoyito...
 
-Si eres TOP ¿Como disfrutas mas?
 
-Metiendo tu miembro a ciegas entre un par de buenas nalgas y dejando que encuentre su camino en el interior del cuerpo del pasivo...
 
-Metiendo un dedo primero y con ese dedo guiar la punta de tu verga para que se meta...
 
-Separando las nalgas del pasivo para mirar el hoyito donde vas a meter tu verga bien parada...  
 
-Si eres PASIVO ¿Como disfrutas mas?
 
-Cuando te la metan a ciegas entre las nalgas y dejan que la verga encuentre su camino en el interior de tu cuerpo...
 
-Cuando te meten un dedo primero y con ese dedo guian la punta de la verga para que se te meta...
 
-Cuando te separan las nalgas para mirar el hoyito donde van a meter su verga bien parada...
 
ESPERO ANSIOSO SUS RESPUESTAS.. .::::...
21/08/2007 02:56 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


COGER CON EL [solo adultos]

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Comencé a lamerle la polla, el hombre me metió el gran pedazo de carne hasta el fondo y comenzó a moverse como cogiéndome por la boca, acariciando con su tranca de carne mis húmedos labios y haciéndome gozar de cada centímetro de su deliciosa polla, al cabo de unos minutos estaba bien tiesa y lista para el combate...

Sin dar tiempo a más me la colocó de nuevo en el surco que separa mis nalgas y sin metérmela comenzó a cabalgarme suavemente...

Sus manos exploraban cínicamente el resto de mi cuerpo

Yo me voltee y levanté ligeramente las caderas y el hombre, con mucho cuidado me colocó la glande en la entrada de mi anillito...

-Esto te va a gustar más- me dijo, empujándomela y sintiendo como mi ano se dilataba para recibir su poderosa glande dentro de mí...

La fuerza de su miembro me arrancó un gemido...
-Me duele… me duele…- le dije y él, amablemente, esperó un poquito y comenzó un leve movimiento sacando y metiendo el glande en mi cuevita, cuando notó que ya estaba disfrutando en vez de sufrir apretó un poco más y me introdujo más de la mitad de su polla en el culo...

-Síguele, despacio, síguele cabrón... que rico… síguele papito…-
Nuestros movimientos eran descontrolados, sólo motivados por el placer, tan pronto tenía la verga afuera de mi culito como la tenía toda adentro...

Despues de unos minutos de intenso placer, el hombre me la ensartó de un solo golpe hasta el fondo y sólo me dió tiempo de ahogar un suspiro diciéndole mientras gozaba y gemía como una puta...

-Mmmm, que rico, me gusta, me gusta, síguele…- entonces estallamos en un orgasmo bestial, yo me estaba masturbndo mientras me cogía y solté un chorro abundante de leche caliente sobre la sábana...

-Me vengo…- Me dijo y entonces inundó el condón dentro de mi recto con su esperma caliente...

Cuando se relajó sacó su polla de mi culo y nos abrazamos para descansar de tanto placer...

20/08/2007 20:55 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Mr Yang [solo adultos]

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La sala de su apartamento tiene un gran espejo de pared a pared y al llegar me recibió con un abrazo prolongado y un beso en la mejilla, una de sus manos no espero más y se metió por debajo de mi ropa, entre mi trusa y tocó directamente la piel de mi nalga derecha. Su otra mano hizo lo mismo con el otro glúteo, todo esto mientras seguíamos unidos en un abrazo y él me besaba el cuello. Para entonces ya estábamos bien cachondos...

Me separó de él unos centímetros, lo suficiente para acariciarme los pechos por encima de la camisa. Sus tibias manos apretaban y manoseaba mis tetas, yo cerraba los ojos captando cada una de esas dulces caricias...

No hubo mas palabras entre nosotros, su lengua recorrió mi cuello, luego pasó a mi oreja dedicándole unas buenas lamidas, eso me gustó mucho, sentía erizarme todo el cuerpo...

Mientras besaba mi cuello, acariciaba mi espalda, bajó hasta mis glúteos regresó por mis caderas hasta mis tetas... estaba matándome de placer... Mis ropas cayeron al suelo, ahora sus manos recorrieron mis muslos, mis caderas, yo sólo gozaba y me dejaba tocar...

Mr Yang no soltaba mis tetas, me las besaba, me las lamía, me las chupaba, se despojó de la bata que era lo único que vestía... su durísimo pené se apretaba contra mi cuerpo, deseoso de participar en el juego...

Poco a poco me llevó hasta el suelo, me recosté sobre la alfombra y él me abrió las piernas, acarició con suavidad mis caderas, me puso de a perrito y con su boca comenzó a chuparme los tobillos, después las pantorrillas, los muslos, subiendo por mis caderas... mmm... metió su cara entre mis muslos, besándome las ingles, haciéndome desear que me comiera el hoyito. Hacía círculos con su lengua alrededor de mi ano y yo le suplicaba:

- Chúpamelo, cómemelo... Ya no puedo más...

Yo todavía no le había visto el pené ese día y estaba impaciente por tenerlo entre mis labios. Se arrodilló frente a mí y lentamente me lo ofreció, estaba erecto como el palo de una bandera ahí frente a mi cara. Lo agarré por la base y con la punta de mi lengua recorrí ese delicioso falo rozándolo muy suavemente desde los huevos hasta el glande. Le dí un besito en la punta y comencé a comerme ese rico pedazote de carne viril...

Recorrí su miembro con la lengua hasta llegar al frenillo donde le dí unas chupaditas y mis labios besaron su capullo. Después me metí la punta entre los labios y apretándolos fuí bajando lentamente hasta tenerla casi entera dentro de mi boca...

Quería que me penetrara, que me la metiera por detrás ya...

Me dí la vuelta y con las piernas abiertas como antes, le dí un condón, le ofrecí mi trasero y por supuesto la entrada de mi culo, me la rozó con su miembro, era una cachondísima sensación, lentamente fué metiéndome la punta entre la rajita del surco entre mis nalgas... Ya la tenía bien dura y así acabó introduciéndola por completo... Los dos gemimos de gusto, puso sus manos sobre mis hombros y flexionando las caderas con suavidad, empezó a meter y a sacar su polla dentro de mí...

Por momentos alcanzaba a abrir los ojos para ver por el espejo cómo su miembro se metía en mi tibio agujerito... sus manos acariciaban mi cintura, mis nalgas y mis tetas al compás de esa magnífica cogida...

El ritmo fue acelerando poco a poco, Mr Yang casi me la sacaba toda y volvía a metermela hasta el fondo. Mi culo chocaba contra su pelvis. Nuestras manos se entrelazaban... De pronto paró, me la sacó y nos dimos la vuelta, me subí al sofá y puse mis piernas sobre sus hombros, él me tomó por la cintura con sus manos tibias y me clavó su verga de frente, perforándome de nuevo....

Las duras embestidas no tardaron provocarle la eyaculación, pude sentir cómo su miembro se convulsionaba dentro de mi recto y de no ser por el condón seguro que me llenaba de leche caliente todo el interior... nos quedamos abrazados unos minutos, así unidos, hasta que su verga se desinfló por completo. Permanecimos abrazados y callados durante un rato, simplemente disfrutando de las últimas sensaciones de nuestros agotados cuerpos hasta que llegó el momento de despedirnos...

02/08/2007 21:53 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


Tres

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El jueves pasado, pasé a la tienda por la mañana y se me escapó Ken, mas bien me lo robaron, se la estaba mamando, sus manos acariciaban mis nalgas y comenzaba a bajarme los pantalones cuando llegó un jovencito a mirar, en un segundo que me descuidé el jovenzuelo ya se la estaba mamando a Ken y me acariciaba los huevos a mí...

Entonces Ken lo volteó y le clavó su magnífico falo por el culo, el muchacho entonces buscó mi miembro para llenar su boca y así terminamos nuestro encuentro, sólo que yo estaba en la posición equivocada, ni modo, a veces no resultan las cosas como uno quisiera...

Por la tarde pasé de nuevo y esta vez encontré a un Americano que me dió a mamar su miembro, sus manos llegaron a acariciarme tímidamente una nalga y lo sorprendí bajándome los pantalones y dándole acceso a la ranura entre mis nalgas, sus dedos ansiosos buscaban abrigo y presión a la entrada de mi ano, le puse un condón y de un sólo movimiento me senté sobre su erecto falo recibiendo la dolorosa estocada inicial con gusto...

Mi ano se abrió y comenzó a recibir la firme visita de pulgada tras pulgada del colorado falo de ese gabacho cachondo que me afianzó por la cintura, se levantó y me culeó con la pasión de los machos que tienen días sin coger...

A los pocos minutos su jadeo se convirtió en bestial gruñino y sentí los borbotones de semen llenar el condón que separaba la piel de su pene y el interior de mi recto...

-Gracias- me dijo y se fué...

Todavía no me reponía de la cogida cuando mi celular sonó, era un amigo Mexicano que no me llamaba desde hacia un par de meses, quería verme y quedamos de vernos en casa de Angel. Angel vive como a 20 minutos de la tienda, en el camino volvió a sonar mi celular era Mr Yang un Asíatico que conocí la semana anterior, le había dado mi número, aquella vez sólo se la pude mamar en su auto pero prometió llamarme para hacerlo todo y estaba cumpliendo, también lo invité a casa de Angel...

Esperé por unos minutos y llegó el Mexicano, entramos al apartamento y se sentó en el sofá, yo me inqué frente a él y extraje con cuidado su miembro de entre sus boxers, tenía un poco de líquido pre-seminal en la punta, lo lamí con la lengua y lo saboree golosamente, esta saladito, poco a poco su miembro fue poniéndose duro, acaricié mi garganta con la punta, no es muy largo, apenas llega a la entrada de mi garganta, pero esa sensación le arrancaba gemidos de placer al macho, luego mi lengua recorrió sus íngles y sus grandísimos huevos, creo que los tiene desproporcionalmente más grandes que lo que correspondería al tamaño de su falo, uno a uno me los metí en la boca y jugué con ellos, después de unos deliciosos minutos, le puse un condón...

Al ver el condón los ojos de mi amigo se iluminaron, como entre juego y sinceridad me preguntó
-¿Quieres que te la meta?-
-Sí papacito- le dije mientras me acoplaba al sofá ofreciéndole mi trasero, mis nalgas y mi culo semiabierto para que me penetrara a su gusto...

El muy cabrón me la metió de un solo golpe y me arrancó un gemido de dolor, al oírme sufrir se detuvo un poco y comenzó a hacerlo con mayor cuidado, me rico sentirse penetrado con ese cuidado, ya abierto mi ano pudo gozar de cada centímetro de ese miembro que aun siendo de tamaño modesto, tenía una dureza que enardecía la entrada de mi hoyito acariciando las terminales nerviosas y llenádome de placer...

Buen rato gozamos hasta que el macho terminó y volví a sentir esa linda sensación de un miembro explotando dentro de mí, perfectamente sentí cuando le salió un chorro de leche y su cuerpo se estremeció de placer...

Casi al mismo tiempo y mientras gozábamos del abrazo después del orgasmo mi celular volvió a sonar, era Mr Yang que estaba cerca y quería saber el lugar exacto donde nos ibamos a encontrar...

El Mexicano se vistió, me agradeció el buen rato pasado y se despidió prometiendo llamarame otro día, yo salí a recibir a Mr Yang...

Mr Yang tiene mas o menos mi estatura, su miembro no es muy grueso pero es largo y logra una erección bien firme, el grosor de su miembro es perfecto para la entrada de mi garganta, me lo puede meter y ambos gozamos de esos momentos en los que me ahoga con su erecto falo...

Mientras yo me tragaba su verga sus manos acariciaba mi cabello, mi nuca y mi espalda, por momentos me metía la verga hasta el fondo y sus manos pasaban de mi nuca a mis pechos, por unos minuto se concentró en acariciarme los senos, después con mi vicioso deseo le acomodé un condón con sabor a chocolate, me puse en posición de perrito y le animé a penetrarme...

Con un poco de timidez colocó la punta de su lanza a la entrada de mi ano y empujo despacio para hacer que se abriera, con gran ansia mi ano se abrió y dió acceso a los largos centímetros de la verga de Mr Yang, que con cada empujoncito gozaba y me hacía gozar...

Sus manos explaraban cada rincón de mi cuerpo, a ratos mis hombros, mis muslos, mis pantorrilas, mis costados, mis pechos, mi espalda, mis nalgas, mis íngles, el calor ambiental era grande y a los pocos minutos comenzamos a sudar, al humedad de nuestros cuerpos hacía nuestra piel mas y mas sensible, ¡ah! que placer hacer el amor así, si miembro de deslizaba dentro y fuera de mi recto, por momentos cambiaba el ángulo en que me penetrba llegando a rincones inimaginables de mi recto ¡Este Señor sí que sabe coger!...

Terminó por eyacular dentro de mí y en lugar de soltarme, me abrazó con mayor fuerza y gozamos de nuestros cuerpos mojados en sudor abarazados por unos minutos mas, nos dimos un regaderazo y sin tomar mayor descanso volví a chuparle la verga, volví a ponerle condón y esta vez me senté en su miembro dándole la espalda, su manos acariciaron mis nalgas al mismo tiempo, luego extendió sus brazo para alcanza mis pecho sin dejar de penetrarme, y ya para terminar me volteó para ponerme sobre el suelo y montarse sobre mí, acelerar el ritmo de sus estocadas y llegar a un segundo orgasmo que culminó este día super sexual para mí...

02/08/2007 21:49 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Mi Amigo Pablo

20070802214712-b9a9.jpgHace unos dias tuve una gran verga en la boca. Pablo, un amigo mío que me llama casi cada semana y con quien lo hemos hecho en diferentes lugares: un apartamento vacío, un garage, un estacionamiento, etc...

Esta última vez lo hicimos en el parque, en el baño, Yo me senté en el excusado, él se paró frente a mí, se bajó los pantalones y me entregó su preciosa verga, le lamí la redonda cabeza, los durísimos huevos y todo lo largo de su pescuezote, una y otra vez su carnoso miembro tocaba y penetraba mi garganta, la emoción de estar en un lugar público arriesgándonos a ser sorprendidos incrementaba el sexual placer que nos dábamos...

¡Ay! como hubiera querido bajarme los pantalones y dejarlo que me culeara ahí mismo, pero era demasiado arriesgado...

Tanto placer y calentura me daba sentir ese excelente pedazo de carne en mi boca que me sentía enloquecer de fiebre, por momentos me sentía como un dibujo de Picasso, sentado ahí con ese enorme falo en mi rostro...

Tuve que conformarme con una felación, al final él no terminó, decidimos parar porque escuchamos mucha actividad alrededor del baño, pero me prometió conseguir un lugar mejor para la próxima semana...

02/08/2007 21:47 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


En La Tienda

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Era inevitable; el olor de la tinta sobre papeles nuevos, el olor de la pornografía en revistas y cajas de videos y un poco apagado en el fondo el semen rezagado y vertido irremediablemente sobre el piso al término de algún encuentro furtivo.

Selvio los percibió todos desde que entró a la videotienda, adonde había acudido a aliviarse esa urgencia que para él había dejado de ser urgente desde hacía unos años.

Antes de pasar a la sala de videos donde había pasado los mejores ratos sexuales de los últimos meses, decidió entrar al sanitario a descargar la vejiga pero tuvo que esperar un poco pues el maloliente cuarto que mas bien olía a criadero de conejos, estaba ocupado.

Ahí, desde este lado de la puerta escuchó orinar a aquel hombre, era, como alguna vez lo leyó en algun lugar, el sonido de un manantial de caballo, potente e investido de gran autoridad.

Era un joven vestido con la camiseta de un equipo de futbol Mexicano, salió del sanitario y se enfiló con paso firme a la sala de videos, Selvio orinó apresuradamente, aflojó sus pantalones, se aseguró de tener facil acceso a los condones en su bolsillo derecho y a las toallitas húmedas en el bolsillo izquierdo…

Por comodidad literaria voy a llamar Dierceu al muchacho del manatial equino. Dirceu estaba en el cubículo del rincón, con su enorme y escultural hombría escapando de entre sus pantalones. ¡Que miembro tan grande y hermoso! No había nadie mas en el lugar y entonces sin ningun miramiento Selvio se le acercó y sin mediar palabra se arrodilló frente a él para recibir en su boca la tibia carne de ese miembro que enbonó perfectamente en su cavidad bucal…

Poco a poco el miembro fue creciendo y la boca de Selvio fue insuficiente para albergarlo en su totalidad…

-¿Me lo metes?- Se escuchó en un murmullo

-¿Tienes un condón?- preguntó Dirceu

Selvio le entregó uno de los que llevaba mientras se bajaba los pantalones con gran ansiedad y alegría, Dirceu se puso de pie y se plantó detras de Selvio colocando la punta de su gran pene entre las blancas nalgas de Selvio y poco a poco se fue metiendo en la tibia y estracha abertura de su ano…

Poco a poco lo penetró arrancándole apagados e inevitables gemidos de placer, él mismo jadeaba mientras sus ásperas manos afianzaban a Selvio por la cintura y lo atraían a su cuerpo para meterle cada una de las pulgadas de su carnosa verga hasta el fondo…

Largos fueron los minutos que gozaron uno del otro, pero como nunca falla, un inoportuno entró a la sala de videos, la alarma sonó y rápidamente Selvio y Dirceu se separaron, Dirceu salió del local y desde entonces no se han vuelto a encontrar…

02/08/2007 21:45 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Felacion Y Trio

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Más tarde en el sauna club, me tiré desnudo sobre la cama del cuarto sin puerta a esperar macho... Como me gustan los machos seguros de sí, que saben lo que quieren...

A los pocos minutos llegó mi hombre, se plantó frente a mi cara y me ofreció su miembro, primero lo tomé con la mano, era un pedazo grueso y duro, me gusto lo que toqué...

-Chúpame la pija- se acercó más a mí, no era muy larga, tenía buen grosor, llena de venas gruesas, una cabeza redonda, reluciente y con líquido pre seminal en la punta, todo un vergón...

Abrí mi boca la llevé a su cabeza, saqué mi lengua y sin chuparla aún lamí ese líquido de su cabeza, ladeé mi cabeza fui hasta la base de esa verga metí mi nariz e inhalé ese olor a verga caliente, a pija sudorosa, olor a macho caliente, a macho que hace mucho que no coge, saqué mi lengua y recorrí todo su tronco podía sentir con mi lengua sus venas gruesas fui hasta su cabeza abrí la boca la envolví con mi lengua y me la tragué con ganas, casi con desesperación, se la chupé con pasión, luego me la metí hasta el fondo, tocando mi garganta, mientras mi baba se desliza por todo lo largo de esa verga, mojándole los huevos...

Sonidos guturales salían de mi boca, luego la retiré un poco cerré mi labios sobre esa verga y comencé a chupar fuerte y rápido, se la fuí excitando más y más, habían dos o tres mirones y, de entre ellos, uno se acercó a ofrecerme su pija...

También a él se la chupé pero sin desatender al primero, les lamí los huevos duros y peludos, les besé las ingles y me metí ambos miembros alternadamente en la boca hasta que el segundo se separó, se puso un condón y encontró posición detrás de mí...

Que rico, con tanta verga en la boca ya quería que me cogieran, quería una de esas vergas dentro de mí, ah que rico sentí a ese hombre tomarme por detrás, sus manos se alargaron para tomar mis pechos y sentí el sudor de su vientre sobre mis nalgas, no me penetró de inmediato, comenzó a manosearme la espalda, las nalgas, los muslos, sentí sus grandes manos sobre mi piel, grandes toscas brutas, callosas, recorrían mi cuerpo y yo me movía sin dejar de saborear la serpiente que tenía en la boca y sintiendo crecer el pedazo del otro sobre mis glúteos...

Sentía ese pijón duro abriéndose camino en el surco que separa mis nalgas...

Me agarró por la cintura y guió su tronco hacia mi ardiente abertura anal, sentí esa cabeza grande meterse dentro de mí, Mmmm... Sí... Así Papito, Sí... Dámela toda... maaaaas, Aaagghh... Sí... damee...

Me la metió poco a poco y cuando la tuve toda adentro me sentí feliz, una en la boca y otra por el culo, aquella pija abarcaba todo el espacio de mi recto, no había lugar para nada más, no me podía mover, mamándosela al primero mientras el segundo comenzó a moverse, arriba, abajo, adelante, atrás, una y otra vez, me tomó por el cabello y me culeó violentamente, comencé a tirar leche poco a poco por mi pajarito y mi cuerpo empezó a sentir cansancio pero ninguno de los dos machos terminaba...

Por fin después de largos minutos de placer, sentí la verga estallar dentro de mi boca, simplemente me la llenó de semen mezclados con mi saliva, mi rostro y la verga estaban completamente babosos... que delicia que es chupar una verga toda babeada así, la volví a meter en mi boca y volví a sentir esos chorros calientes dulces, fuertes, espesos dentro de mi boca, seguí chupando otro rato hasta que quedó fláccida...

El otró macho se marcho cubierto de sudor y antes de irse me dió una sonora nalgada... y me dijo:

-Al rato te busco para seguirle-

Yo exhausto me fuí a la regadera...

02/08/2007 21:42 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Mi Respuesta a un Mensaje

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Leyendo tu mensaje no puedo mas que imaginar un encuentro entre nosotros, me encantaría tenerlo contigo, un encuentro al que llegáramos sin palabras, sólo fundirnos en un abrazo y desnudárnos, tú recostado en la cama para que mi boca pueda hacer felíz tu miembro, un encuentro en el que gozaremos del sexo sin ninguna explicación... yo tomaría tu gran salchichón en mi boca mientras tú acaricias mi cuerpo, mi espalda, mis tetas, mi cintura y por supuesto mis redondas nalgas con tus tibias manos...

Yo lameré la punta de tu carnosa tranca, succionaré de él el precioso líquido lubricantre que destila, moveré mi lengua a todo lo largo de su tronco, disfrutaré de la redondez de tus huevos y te haré gemir te chupo y te beso la verga entera...
 
Tus fuertes manos sostendrán mi cabeza mientras me metes tu hombría hasta la garganta y con ello me hagas pedirte con acento feminoide que me toques el trasero... ¡tu sabes que me encanta que me aprieten el culo!
 
Y luego, cuando la tengas bien parada, te pondré un condón, me recostaré sobre la cama con las piernas semiabiertas, tus manos separarán mis nalgas para que puedas ver la pequeña abertura por la que deslizaras tu gran miembro erecto, entonces colocarás la punta de tu verga a la entrada y la empujarás con cuidado, sintiendo y disfrutando de mi apretado anillito, tu largo miembro entrará y saldrá, sentirá la carne de mis gluteos, tu aumentarás el ritmo de tus movimientos hasta convertirlo en una danza sexual salvaje que terminará llevándonos al climax que alcanzaremos fundidos en un erótico abrazo durante el cual disfrutaremos de los últimos espasmos de la eyaculación simultanea y gran placer...

Por ahora es sólo una fantasía pero algún día la haremos realidad. ¿Y Tú, amable lector, qué esperarías de un encuentro sexual con alguien como yo?

02/08/2007 21:36 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


Un Trio

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El cubano y ya éramos amantes y una noche en que yo andaba de cacería me lo encontré por casualidad en la video tienda, me subí a su auto y me llevó a la calle que esta detrás de la tienda, es una calle oscura, pensábamos hacerlo en su auto, pero con sorpresa me dí cuenta de que ahí estaba estacionada la casa mobil que había visitado dos semanas atrás...

Le conté al Cubano lo sucedido y me animó a ir a ver si el hombre estaba dentro y si aceptaba hacer un trío, yo me excité bastante y mientras caminaba al vehículo empecé a imaginar cómo terminaría esa historia...

Los dos eran tops, bien dotados, era una gran ilusión la mía que me tomaran he hicieran lo que quisieran conmigo... toque a la puerta, el hombre se asomó y sin más ni más le propuse lo del trio, el hombre aceptó y yo le hice una seña al Cubano para que se nos uniera en el vehículo...

Adentro el hombre de la casa estaba desnudo, yo me quité la ropa y me acomodé enmedio de ellos y los invité acariciándoles los miembros, los dos se me acercaron al mismo tiempo, uno me tomó por detrás, el otro por delante y empezaron a besarme con ganas...

Mis ropas estaban en un rincón yo estaba totalmente desnudo entre esos dos cuerpos también desnudos que me tenían atrapado y deseoso de sexo...

Por largos minutos alternaron sus miembros en mi boca, ambos estaba bien duros, yo era un manojo de placer... El hombre de la casa fue el primero que me penetró, mientras el Cubano seguía metiéndome la verga en la boca y me acariciaba las nalgas y las tetas...

Primero de perrito y luego con las piernas sobre sus hombros aquellos hombres me penetraron una y otra vez mientras...

Así lo hicimos por un par de horas mas... trataron de penetrarme lo dos juntos pero sólo lograron hacerlo uno por el culo y otro por la boca... Era uno de mis primeros tríos y experimenté sensaciones que nunca había tenido, los tres gozamos y al final se las volví a mamar a los dos al mismo tiempo y les arranqué la leche mientras el cubano me la jaló hasta hacerme derramar mi propio jugo sobre la cama...

[Otra cosa que me hace sentir bien rico es recibir tus comentarios, escríbeme algo ¿si?] 

02/08/2007 21:27 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


Las Vegas

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Hoy voy a romper una regla más, esa de que "Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas", hace unas semanas me pase unos días por allá y por la noche salí a explorar el ambiente, mira que en todos lados de cuecen habas...

Llegué a tres video tiendas y en todas encontré actividad, en la primera tenían unos cuartitos bien discretos, con puerta y toda la cosa, me metí en uno de ellos, le puse un dolar a la pantalla, dejé la puerta semiabierta y me desvestí completo y me planté cerca de la puerta para dejar ver la carne de mi trasero a quien se asomara por la ranura de la puerta...

No tardó en llegar un Americano de esos grandotes que no le temen a nada, se metió al cuarto y si mediar palabra extendió sus manos y apretó mis gluteos con afiebrada fuerza...

-Mmm, no dejes de tocarme- le suplicaba entre mis gemidos, su boca se acercó a mi cuello y me lamió los oídos sin dejar de jugar con mis nalgas, se fue agachando detrás de mi y sus labios besaron la redondez de mi culo...

-Mmm muérdemelas- le pedí mientras paraba las nalgas para acomodarlas a su rostro y dejarle el camino lo más abierto posible para que las recorriera sin problemas, en ese juego de caricias fuimos gozando hasta que acabamos en el piso...

-Dame más, dame tu lengua- Y allí su lengua, como si fuera un pene erecto se fué directo a mi agujero, se acomodó en el borde y comenzó a entrar y salir en forma pausada, me hizo suspirar, retorcerme de placer...

-Cógeme con la lengua- el hombre lo hizo así por largos minutos, entonces me puso un dedo a la entrada y me lo fue metiendo, notando con placer como mis músculos anales se contraían y lo encerraban en ese lugar caluroso y tierno...

-Me encanta tu dedo, métemelo así- Su dedo entró y salió de mí tantas veces como se lo pedí, mientras con una mano se acariciaba la verga preparándola para penetrarme y llegar al climax de nuestro furtivo encuentro...

-Ya estas durito, ¡que ganas tengo de tenerte adentro!- Arañándome delicadamente las nalgas se acercó a mi trasero y mostrándome su pene erecto, abrió un paquete verde, de ahí sacó un condón que se acomodó frente a mi mirada ansiosa, abrió mis nalgas con sus manos, se llenó la punta con crema lubricante y comenzó a presionar entre mis nalgas, lentamente, tratando de que mi agujerito cediera y pudiera él entrar a fondo...

-Ábrete chiquito, ábrete para tu papi, déjame metértela- y así empujó un poco más...

-Métemela completa, métemela toda, por favor- así lo hizo, se fue abriéndo camino a la fuerza, sintiendo que todo mi interior se desgarraba de dolor y placer simultáneo, poco a poco entró el pene de ese desconocido en toda su dimensión y una vez que estuvo dentro, comenzó a moverse, entrando y saliendo, entrando y saliendo, al mismo tiempo que yo gemía y le pedía más...

Nunca, desde que había comenzado esto, creí que se pudiera gozar tanto, mi propio miembro goteaba semen ante los empujones del pene de que tenía dentro de mi culo, era como venirme mil veces...

-Más, más, mássssss- era lo único que podía pedirle...

El miembro del desconocido estalló dentro de mi recto y su semen inundó el condón que nos separaba, el hombre sacó su miembro ya flácido, lo limpió con una servilleta de papel, se vistió raudo y silencioso y salió del cuarto dejándome a seguir saboreado, reviviendo en mi memoria los minutos de inmenso placer recién recibidos...

02/08/2007 21:24 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 3 comentarios.


ALMANZA Y ADALBERTO [SóLO ADULTOS]:

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Lo que voy a contarles ocurrió hace algunos años, la verdad es que no soy tan joven, en aquel entonces todavía no había el temor por el sexo sin protección, el condón era sólo para no embarazar a la novia y yo era nuevo en estas cosas del sexo...

Llegamos a la casa de Almanza, su mamá y su hermana habían salido y me dijo que podíamos pasarla bien, que ahí podríamos completar lo que no pudimos terminar el otro día en el baño de la escuela.

Días atrás me había metido la verga por primera vez en mi vida, sólo me había desvirgado pero no terminamos por que alguien llegó y tuvimos que parar.

Adalberto, Almanza y yo estábamos en su cuarto, debajo de su cama tenía una pequeña colección de pornografía en blanco y negro, en todas ellas se veía a chicas mamando y copulando con grandes machos, por atrás y por delante, en parejas y en grupo.

Yo siempre estaba un poco confundido, a veces quería ser el macho, pero a veces, como en esos momentos, me calentaba pensando en ser una de las chicas con una de esas salchichotas clavadas por atrás o bien metidas en la boca.

Almanza me pidió que me bajara los pantalones. Yo había accedido a hacerlo con él pero ahora estaba también Adalberto y no me sentía muy cómodo con la presencia de un tercero. Así que dije que no, pero entre los dos me convencieron y empecé a quitarme la ropa.

Me miraron y sonrieron, me pidieron que me diera la vuelta, para ver mi culito casi recién estrenado. Yo lo hice y también me abrí las nalgas y me incliné cuando me lo pidieron, dejando totalmente a la vista mi orificio anal.

Me paré al lado de la cama inclinado y abriéndome las nalgas todo lo que podía. Almanza y Adalberto estaban bien calientes, los dos se bajaron los pantalones, dejando a la vista dos miembros blancos y de tamaño regular, Almanza me dijo que me pusiera a cuatro patas, que quería metérmela ya.

El otro se puso a sobarme por todos lados, sopesándome los huevos y el miembro. Ambos acabaron de desvestirse mientras se turnaban para pasarme la mano por la raja del culo. Yo me dejaba hacer, me gustaba la sensación y el placer que me estaban dando.

Almanza empezó a pasarme el dedo por el hoyito, acompañado con saliva, me lo paso varias veces haciéndome gozar. En una de estas deslizó una falange de su dedo adentro...

Me dijo que estaba bien apretadito y que le gustaría acabar de abrírmelo, que tenía todo el derecho por que él había sido el primero en metérmela.

-¿Qué no les gustan las mujeres?- les pregunté y Adalberto me dijo que sí, que les gustaban las mujeres pero que un culito tan rico como el mío no lo iban a dejar pasar.

Tratando de hacer un jueguillo interesante intenté escaparme, pero Almanza me agarró y ayudado por Adalberto me tiró sobre la cama con la espalda hacia arriba.

Los dos se acariciaban el pene para ponerse duros a la vez que uno de ellos seguía el ritual de pasarme el dedo y metérmelo por el ano con un poco de saliva.

Almanza me dijo que me relajara y que sería mejor. Se me puso encima y llevó su pinga a mi agujero.

Sentí cómo su capullo entraba centímetro a centímetro, lo sentí empujar y repentinamente de un empujón su miembro desapareció dentro de mí.

No era muy grande, pero sí lo suficiente como para causarme dolor. Empezó a bombear, yo sufría un poco pero él trataba de calmarme diciéndome que si me relajaba no me dolería tanto.

Yo gemía, Adalberto me puso su pene en la cara y me pidió que se lo chupara mientras tanto

-Te va a gustar- me dijo

Ambos me dieron al mismo tiempo, uno por la boca y otro por el culo, yo gozaba y no podía creer tanto placer, además de ser mi segunda vez, era con dos machos.

Apenas gozaba al sentir uno hasta el fondo de mi garganta cuando, al retirarme, sentía al otro penetrarme por atrás, a veces empujaban los dos al mismo tiempo y yo sentía que las dos vergas se encontrarían enmedio de mi cuerpo.

Al cabo de un rato Almanza me dijo que me iba a echar la leche adentro y empezó a empujar más y más fuerte, más y más adentro, hasta que por sus gemidos y el calor en mi interior supé que se había venido.

Me la sacó de prisa, lo cual me lastimó un poco. Me acarició la cabeza y me dijo que ya había pasado...

Adalberto dijo que él también quería. Tenía la verga un poco más chica pero también más gorda.

Le dije que no, que ya era bastante para mi culo y que mejor se la mamaría hasta que terminara, pero se quejó y dijo que él también quería cocharme.

Me dijo que solamente me la metería para terminar de abrirme y que ya no me dolería

-¡Sólo la punta, ándale Selvio!- me dijo

Yo estaba adolorido pero bien caliente y todavía no alcanzaba el climax así que accedí y Adalberto se dispuso a buscarme el agujero poniéndoseme encima.

Ya no intente zafarme. Me puse en la mejor posición posible y dejé que me la metiera.

Entró mejor que la otra, casi no me hizo daño, aunque notaba que era más gorda. Cuando me la encajó empezó a bombearme y a mí se me paró la verga.

Mientras me culeaba me dijo que quería terminar dentro de mí, que lo tenía bien apretado y que le gustaba mucho.

Yo acepté y me dispuse a aguantar las últimas clavadas.

Me masturbé al mismo ritmo con el que él me culeaba y solté un pequeño chorro de leche y un par de segundos después Adalberto se vino como un toro dentro de mí.

Cuando la sacó, mi agujero quedó abierto y manchado de semen que tambien se extendía por la superficie de mis nalgas, Adalberto y Almanza miraron la escena y la celebraron como un gran triunfo...

Actualmente no me atrevería a repetir algo así sin usar condones...

14/07/2006 18:00 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 16 comentarios.


MIS EJERCICIOS CON EPIFANIO [SóLO ADULTOS]:

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Epifanio era un atleta, ya Saturnino, mi amigo, me lo había contado antes de presentármelo, su abdomen plano sólamente mostraba la definición de sus músculos.

Saturnino me dijo que tal vez él me haría aceptar que yo también tenía algo de gay. La verdad es que yo ya lo sabía pero no se lo contaba a todo el mundo y Sat me dijo que Epifanio quería conocerme.

Aquella mañana estaba en casa de Saturnino y él tuvo que salir dejándome solo para que esperara a Epifanio que iba a venir al gimnasio a hacer un poco de ejercicio.

Epifanio se estaba cambiando para sudar y yo sólo le mostraba el gimnasio. Pero bueno, mi mirada era indiscreta y fué descendiendo hasta llegar a su entrepierna. La verdad es que tuve que contenerme para no soltar una exclamación de sorpresa (y de gusto).

El bikini de Epifanio mostraba una protuberancia prominente e incitante, lo que indicaba que estaba en presencia de un semental de primer nivel.

Todo tipo de fantasías pasaron por mi mente mientras lo miraba y en eso pude ver que el frente de su bikini pareció moverse por si solo, en realidad el movimiento era producto del vigor de las partes que se ocultaban tras la prenda.

Como un volcán a punto de estallar, el calzoncillo pareció expandirse, y poco despues apareció por debajo del mismo la cabeza del miembro erguido, cual pichón que sale del nido por vez primera.

El miembro terminó de desplegarse dejando la cabeza y parte de su robusto tronco a la vista.

Yo lo miraba extasiado, era el doble de lo que tenía mi amarte de aquella epoca

-Que macho tan terrible...- pensé para mis adentros.

Al darse cuenta de que su pene había entrado en erección y yo lo miraba, Epifanio lo metió rápidamente dentro del bikini, pero fué en vano.

Una prenda tan pequeña no podía contener a una pieza de carne tan grande y vigorosa.

-Hey discúlpame- dijo sonrojado. - No pude evitarlo..., es que eres tan atractivo... Con esos jeans tan apretados... ya sé que eres buga pero mira lo que me pasó -

-No te afanes- le dije soltando una risilla de complicidad.

Instintivamente Epifanio me palmeó la espalda y bajo su mano para distraídamente rozar mis nalgas. Una mueca de sorpresa se delineó en su cara, seguida de una sonrisa burlona.

- Tienes las nalgas bien duritas... y veo que se te esta parando la pinga. Me siento mejor de ver que también te has excitado con esta situación. Yo me estaba muriendo de vergüenza cuando se me puso dura; pero ahora por lo menos estamos iguales...- dijo él.

Los dos nos reímos (par de maricas)

Epifanio posó uno de sus brazos alrededor de mi cintura, casi como al descuido. Luego posó lentamente una mano sobre uno de mis pechos, y tomó uno de mis pezones entre las yemas de sus dedos.

Me miró como un niño de escuela que espera una recriminación de la maestra. Yo permanecí inmóvil y me limité a sonreírle.

Poco a poco aumentó el jugueteo, el cual pasó a abarcar no sólo mi pecho sino también mi trasero en forma explícita y desenfrenada, hasta que me hizo soltar un par de jadeos feminoides.

Mi camisa estaba abierta y no supe ni como, ni cuando, pero mis jeans estaban a la altura de mis rodillas lo cual dejaba mi trasero al aire, a su disposición.

Epifanio colocó una de sus manos sobre el surco entre mis glúteos e insertó su dedo medio en mi orificio anal, despues fueron el medio y el índice, los metió y los retiró lentamente, asegurándose que rozaran las mas íntimas paredes de mi interior.

-Ya me sentiste por dentro con tus dedos...- le dije

- Ahora yo quiero sentirte entero adentro - Me puse de rodillas y le bajé el bikini hasta dejarlo a la altura de sus rodillas.

Nos desnudamos y me senté sobre sus piernas, él me abrazó y me besó los pechos, mientras yo colocaba mi anillito sobre la punta de su firme hombría, poco a poco nos pusimos en la posición óptima, tomé su miembro con una mano y procedí a insertarlo dentro de mí.

- Veniste aquí para hacer ejercicio y para conocerme, así que... ¡conóceme por dentro y hazme hacer ejercicio!!... Empújale, ¡¡ empuja para arriba!!- de dije repetídamente.

Luego de unos instantes, ambos sincronizamos nuestros ritmos, Epifanio empujando para arriba y yo ayudándole con los movimientos de mis piernas y nalgas.

(Pensar que Saturnino pensaba que yo era buga y me iba a convertir, cuando en verdad desde entonces yo era un gran jinete... así son las apariencias...)

Nuestros movimientos continuaron hasta que las húmedas convulsiones de Epifanio anunciaron que había llegado al orgasmo.

Me recosté a su lado, mientras le acariciaba el pecho.

-Supongo que esta es la última vez que nos vamos a ver...- dijo él.

- Al contrario, - le respondí

- Voy a decirle a Saturnino que nos hemos hecho buenos amigos y que vamos a comenzar a hacer ejercicio juntos dos veces por semana. Pero eso sí, te aclaro que cada vez que vengas quiero que me hagas practicar el mismo tipo de gimnasia que hemos hecho hoy...-

[¡La libertad sexual está ligada al condón, utilízalos siempre y no
juegues a la ruleta rusa!]

Hoy te pregunto lector ¿Como fue tu salida del closet?

27/06/2006 17:14 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


UNA GRAN FAENA MATINAL [SóLO ADULTOS]:

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No lo he vuelto a ver y nunca supe su nombre pero siempre lo recuerdo desde que lo conocí en aquella mañana...

Lo encontré alquilando una película, me pareció muy atractivo, especialmente el gran bultazo que traía en su entrepierna, estaba buenísimo...

Parecía Hawaiano y la manera en que se acariciaba el miembro mientras miraba las cajas de las películas me puso muy cachondo, se me humedeció la punta del miembro casi como si fuera mi lengua...

No pude más y me le acerqué, sin mas consideración le pregunté que si le gustaba el ambiente, al principio se mostró un poco sorprendido pero después de un par de comentarios exploratorios me invitó a ver la película que alquiló en su cuarto de hotel...

Estaba en viaje de trabajo y se hospedaba en un hotel cercano, hicimos de todo menos ver la película:

Nos abrazamos, nos acariciamos, nos masturbamos... le hice una deliciosa felación que me gustó como ninguna porque su pinga era un gran chocolate con forma de misil...

Luego me acosté sobre la cama, boca arriba, con movimientos de gata cachonda levanté las piernas para mostrarle mi ranurita semi-abierta y dispuesta...

Se me acercó, hizo mi miembro a un lado e introdujo su durísimo misil en mi abertura de una manera magistral, poco a poco, con cariño pero con la firmeza del que sabe como hacer gozar a un pasivo caliente como yo...

Mis piernas sobre sus hombros, su miembro entrando y saliendo de mí, sus fuertes brazos acariciándome para vencer cualquier resistencia involuntaria de mi parte, todo conjugándose para darnos placer al máximo...

Despues de gozar buen rato de esa manera, sentí ganas de tomarlo en otra posición, me puse en cuatro patas y le supliqué que me volviera a joder el culo...

No se hizo del rogar, inmediatamente me complació, volvió a penetrarme, con la misma fuerza, era incansable, el muy cabrón embestía mordiéndose el labio inferior y gruñiendo como un animal furioso...

Su misil era fuerte y firme, grande y grueso. Con su manera de gozar me hizo un gran agujero, tan grande como el grosor de su pene se lo permitió...

Despues de unos minutos yo estaba irritado y adolorido, pero le pedía más y le rogaba que me bañara con su esperma, que soltara su semen caliente sobre mis nalgas...

En cierto momento me acosté con las piernas bien separadas, usé mis manos para separar la carne de mis nalgas y me preparé para seguir recibibiendo su miembro, al verme tan dispuesto el Hawaiano, cubierto en sudor pero sin rajarse, me volvió a penetrar...

No dejó de metérmela, estaba enloquecido, gruñía, blasfemaba y al final me la sacó, rápidamente se arrancó el condón y disparó completa su carga seminal sobre mi espalda y mis nalgas...

Su carga era tan abundante que su blanca leche cubrió casi toda la superficie de mi trasero y resbaló por mis nalgas y muslos hasta las sábanas de la cama...

Fue maravilloso, al final me abrazó y lo besé agradecido, lo besé por que se comportó como un machote y por la inolvidable faena de placer que me hizo aquella mañana...

A tí, amable lector/a ¿te gusta cubrir con tu semen las nalgas de tu pareja? o ¿te gusta sentir el calor de la leche de tu pareja en tus nalgas como yo?

19/06/2006 17:30 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


UNA PREGUNTA [SóLO ADULTOS]:

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Mis rodillas y manos sobre la cama, completamente desnudo y vulnerable, con las piernas separadas y el trasero hacia arriba, el hombre detrás de mí, las palmas de sus manos sobre mis glúteos y cintura, atrayéndome y alejándome de velludo vientre...

Una de sus manos sobre mi espalda me invitó a empinarme aún más,a posar mi mejilla derecha sobre la sábana, de este modo mis nalgas se separaron más y su miembro llegó más adentro de mi cuerpo...

¡Ahh! mis labios se abrieron y dejaron escapar un gemido feminoide que nos excitó aún más a los dos...

Su larguísimo miembro tomaba extensivos segundos en entrar y salir de mi conducto anal produciendo descargas eléctricas de placer que recorrían mi columna y llegaban a la base de mi cerebro enturbiando mi mente...

A mi lado izquierdo estaba tirada la tanga negra que yo traía puesta y que en lugar de defender mi intimidad lo que hizo fue excitar aun más a ese macho e incitarlo a poseer me... del lado derecho, la envoltura blanca de un condón acompañada de un tubito apachurrado de KY, mi lubricante favorito...

Una de sus manos se extendió a acariciar mi nuca y pasó por una de mis mejillas acercándose a mi boca, yo saqué la lengua y atraje sus dedos al interior de mi cavidad bucal donde se los chupé mientras él seguía follándome con su erecta y morena pinga...
 
Con que gusto me hizo suyo, con cuanta fuerza me penetró, que delicioso sentir sus fuertes brazos estrecharme para no dejarme escapar, la humedad del lubricante hacía que sintiera el aire del ambiente acariciar con su frescura el surco de mi entrada y acentuaba la manera en que me rozaban sus testículos y su vellos al entrar y salir acompasadamente de mi cuerpo...

Al final su leche quedó atrapada en el preservativo y la mía se perdió en la blancura de la sábana...

[Aquí viene la pregunta: ¿con cual de los dos te identificaste más? ¿Conmigo, Selvio o con el macho que me montaba?]

[¡La libertad sexual está ligada al condón, utilízalos siempre y no juegues a la ruleta rusa!]

16/06/2006 17:17 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 5 comentarios.


UN E-MAIL [SóLO ADULTOS]:

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Me llegó el e-mail diciendo en Inglés que quería probar mi trasero, traía un teléfono para que llamara y nos pusieramos de acuerdo, llamé y recibí sus instrucciones, llegué a su casa en diez minutos...

-Pasa, tus fotos estan bien buenas- me dijo

Era un Americano grande y era predecible que tendría un miembro proporcional en tamaño. Al verlo, adiviné que me esperaba un acostón muy placentero.

Nos abrazamos y me besó las mejillas y el cuello mientras sus manos ásperas y nerviosas se ocupaban del resto de mi cuerpo; me acarició el pecho, las tetas, las caderas y las nalgas...

-Que piel tan suave tienes- me dijo

Sus grandes dedos apretaban mi cuerpo y me enloquecían con sus caricias de hombre fuerte.

Se desabrochó el pantalón y se lo bajó hasta las rodillas, le sonreí, me puse en cuclillas frente a él y comencé a acariciarle el miembro, despacio primero y poco a poco con más energía.

Se recostó sobre la cama, entregándome su mastil para que lo gozara y lo hiciera crecer como yo quisiera.

Lo primero que hice fue darle una gran lamida, puse su miembro en posición vertical y lo acaricié de desde arriba hasta abajo.

Acomodé mi oreja derecha sobre su testículo izquierdo y seguí lamiéndole el tronco, mientras mi mano le acariciaba la glande.

Puse mi barbilla encima de la bolsa de sus bolas y mi lengua continuó lamiéndolo, de arriba a abajo, paseándo por sus ingles...

Subí verticalmente a su glande y ahí me lo tragué hasta que quedó con la mitad dentro de mi boca.

Le acaricié con los labios, recoriendo toda su longitud, le acaricié los testículos con la mano y luego con la lengua, me los metí alternadamente en la boca, succionándolos y llenándolos de saliva.

Me pidió que me desvistiera, quería ver mi trasero que sólo conocía por la foto en la internet. Me pusé de pie y me desvestí mientras él se la meneaba para no perder su erección.

Me subí a la cama, me acomodé sobre el colchón y él me colocó una almohada en el vientre para levantarme el trasero.

Acarició mis nalgas y me puso gel en la rajita, buscando especialmente lubricar la abertura a la que guió su pene despues de enfundarlo en un condón rojo y con suavidad me lo clavó.

Metió el glande, poco a poco...

- ¡Aah! - fue abriéndose camino a embestidas cada vez más duras...

- ¡Aah, aah, aah! Así… sigue… sigue… ¡dámela! así, ¡mmm! -

le decía gimiendo y gozando como una puta.

Me la metió casi hasta el fondo. El Americano embestía y se ayudaba cogiéndome por las caderas. Me daba duro y a mí me gustaba cada vez más.

- ¡Aah! mmm… ¿Te gusta putita?-

- ¡Sííí! dame... dame mas... no le pares, no te detengas -

- ¡Tómala toda… cómete toda mi verga aah!- Su pinga entraba y salía con firmeza.

Hizo que mi cuerpo se pegara a la cama y me la dió bien duro por el culo.

Me enculó aplastándome sobre el colchón, boca abajo, luego me levantó un poco y se me montó para seguir culeándome, sentí sus testículos golpeándome la nalga izquierda.

-Quiero tirarte la leche en la cara- gimió

-Sí… dámela en la cara por favor- le rogué

La sacó de mi culo y me pusé de rodillas frente a mi semental, se quitó el condón y se la meneó fuerte tratando de arrancarse el semen a jalones...

- ¡Ya me vengo! -

- ¡Vente cabrón! dame tus mecos ya papasito…-

Su leche blanca saltó en dos largos chorros de semen que me dieron en la frente y en ojos, luego fue ordeñándose más hasta vaciarse los testículos y la verga, yo abrí la boca y recibí parte de ese delicioso néctar en mi lengua, luego se la chupé para sacarle hasta la última gota de su crema.

[¡La libertad sexual está ligada al condón, utilízalos siempre y no juegues a la ruleta rusa!]

13/06/2006 17:56 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 5 comentarios.


UN RECUERDO MAS DEL CUBANO [SóLO ADULTOS]:

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Era como si el Cubano y yo tuvieramos un contrato que cumplir, no veíamos dos veces por semana, su pinga debía ser atendida por mi trasero y una de cada dos sesiones me alimentaría con un chorro de su semen...

Durante un tiempo el Cubano trabajo haciendo arreglos en un hotel y juntos recorrimos cada cuarto del mismo practicando diferentes posiciones, nunca existió inhibición alguna entre nosotros, nos bañábamos juntos enjabonándonos uno el cuerpo del otro; Yo le lavaba cuidadosamente el falo y luego se lo chupaba bajo la regadera, él me enjabonaba las nalgas y el chiquito, luego enfundado en un condón practicábamos el coito anal bajo la ducha, una experiencia fabulosa cada vez...

Aquella tarde hacía mucho calor, él paso a recogerme en el parque y camino al hotel me acomodé para mamársela en el auto, mmm... yo le succionaba el pene, apretaba esa firme carnosidad con mi paladar y lengua mientras el vehículo estaba en movimiento pero cuando estaba detenido succionaba con más fuerza logrando, en esos momentos, extraer y tragarme un poco de semen transparente, del que funge como lubricante antes de la penetración...

-Espérate maricón, me vas a vaciar los huevos-

-No, aguanta, ya te dejo, para que sea mi hoyito el que se saque la leche-

Al llegar al hotel, me bajé los pantalones de correr que esa tarde usaba sin ropa interior, el Cubano se me acercó por atrás, entonces separé las piernas hasta donde mi pantalón en los tobillos me lo permitió, el Cubano ya sólo traía puesta la camisa sin abotonar y la trusa mostrándome su venoso pene erecto, yo le jalé la tela de la trusa para bajársela. El hombre tomó su glande y lo acomodó entre mis glúteos, despues de unos segundos me pidió que le pusiera un condón y sus dedos humedecieron mi orificio anal con un poco de lubricante KY...

Me fue metiendo el miembro con esa magistral calma que siempre me enloqueció...

-Que rico me lo aprietas- dijo el Cubano al sentir como su glande apenas lograba introducirse en mi culito estrecho, sus manos se colocaron en mi cintura y apoyado en sus pies inicio sus embestidas para conseguir
introducir su pene...

Yo relajaba los músculos anales para dejarlo entrar hasta sentir la tela de la trusa en mis glúteos...

- Uff no podía esperar mas para tener tu bizcochito-

- Es todo tuyo papacito, tómalo y gózalo como yo gozo de tu pinga- le respondí mientras me reclinaba sobre el sillón y él me penetraba al mismo tiempo que me agarraba las tetas, estábamos excitadísimos,  yo mantenía los ojos cerrados y gemia bajito, con un poco de temor a que alguien pasara por afuera y nos escuchara...

-No te asustes, no viene nadie, pero si quieres, la próxima vez invito a un amigo para que entre los dos te demos- sólo al recordarlo me excito más y más...

El cubano terminó corriéndose como un loco dentro de mí, mientras yo terminaba de derramar mi leche sobre el piso sin dejar de pensar en la posibilidad de estar follando con dos hombres tan calientes como ese Cubano...

[¡La libertad sexual está ligada al condón, utilízalos siempre y no juegues a la ruleta rusa!]

08/06/2006 01:11 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


REYNALDO [SóLO ADULTOS]:

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Reynaldo era gerente de una pequeña tienda de ropa, ya habíamos cogido una vez y me había dicho que quería hacérmelo otra vez y verme vestido de mujer.

Era una mañana fría y me hizo sonar el beeper para pedirme que nos viéramos por la tarde en el mismo hotel del otro día, él correría con los gastos y tendría una sorpresa para mí.

Sacó de su maleta lo que parecía ser un uniforme de colegiala, una falda tableada y de cuadros que era más corta de lo normal, una blusa blanca muy ajustada, unos zapatos negros con tacón alto, unas calcetas blancas y una tanga blanca y diminuta.

Me pellizcó una nalga

-Se me para sólo con verte caminar- me dijo mirándome fijamente

-Ponte la ropa- me ordenó y eso me excitó al instante

Me puse el uniforme y me acomodé la verga en la ajustada tanga, me sentía muy bien, la falda dejaba ver mis nalgas, los tacones altos hacían que mi trasero se levantara y mi imagen reflejada en el espejo me excitaba al máximo.

Reynaldo se me acercó y me abrazó, comenzó por besarme el cuello y me quitó la blusa, se sentó en la cama, se quitó el pantalón y me pidió que se la mamara, él era un poco gordito pero tenía una verga larga, gruesa y dura...

Se la empecé a chupar despacio y me la metí hasta el fondo de la garganta saboreándola con gran placer, él me metía la mano por abajo de la falda y acariciaba mis nalgas con cariño, de verdad me trataba como si fuera su novia.

Me levantó y me hizo recargarme sobre el tocador, me levantó un poco la falda y por el espejo pude ver su rostro de felicidad al verme el trasero disfrazado de chamaca ingenua, me hizo la tanga a un lado y empezó a frotar su verga por mi rayita…

-¿Nadie te ha cogido desde la otra vez?- me preguntó y yo le dije que no

Sacó un condón y un tubo de KY de su maleta, se acomodó el preservativo y se untó un poco de gel en la verga y a mí me untó el lubricante mientras me acariciaba y me dijo…

-¿Estas lista Juanita?-

No sé por que uso ese nombre pero cuando me llamó así me excité aún más y casi al mismo tiempo sentí que me había penetrado, lo hizo muy rápido y sentí mucho dolor…

- ¡Sácamela! ¡ay ay! ¡sácamela tantito papi! me duele, me duele, me duele mucho-

Supliqué, me la sacó y poco a poco me la volvió a meter pero esta vez lo hizo lentamente y con cuidado.

Empezó a culearme despacito…

-¿La sientes rica Juanita?-

-Sí mi amor-

-¿ya no te duele?-

-un poquito, nada más-

Su verga era mas bien un tronco, larga, dura y áspera

-Relájate y mueve tu culito Juanita-

Yo lo empecé a menear de un lado a otro en círculos, me estaba haciendo gozar como nunca y me dijo:

-Me voy quedar quieto, tú muévete solita, goza de tu garrote como más te guste-

Eso me llenó de lujuria y empecé a deslizarme de atrás hacia adelante con un ritmo cachondo, me excitaba hacerlo y más todavía el verme vestido de mujer.

Despues de gozar unos minutos me la sacó y me hizó ir a la cama, me arrancó la falda y la tanga dejándome completamente desnudo...

-Me encanta sentir tu piel desnuda, tienes las nalgas bien redondas, pienso mucho en tí y quiero cogerte todos los días-

Me puse en posición fetál ofreciéndole mi culo franco, me tomó por la cintura y me metió su salchichón brillante y resbaloso que esta vez se deslizó deliciosamente hasta el fondo de mi cuerpo...

Empezó a moverse tan rápido que me sacudía violentamente junto con la cama entera, hasta que sentí que su miembro eyaculaba y yo hubiera querido sentir ese líquido quemante dentro de mí...

Poco a poco le sentí salir de mi cuerpo como una serpiente cariñosa que me acariciaba mientras se iba a descansar después de gozar del calor y la humedad de mi interior.

-Gracias Juanita, estás bien buena y tienes un culito delicioso- me dijo

Muchas veces nos volvimos a encontrar, hasta que la compañía para la que trabajaba lo mandó a abrir una tienda nueva en Nevada y desde entonces no nos hemos vuelto a ver.

Reynaldo se llevó el uniforme y tal vez ahora sea otra Juanita la que lo usa y lo goza.

[¡La libertad sexual está ligada al condón, utilízalos siempre y no
juegues a la ruleta rusa!]

02/06/2006 17:11 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 3 comentarios.


VUELVE A HACERME TUYO [SóLO ADULTOS]:

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No puedo negar mis sentimientos, no puedo negar mi ardiente naturaleza. Recordarte es volver a sentir esa larga y ardiente tentación.

Sentir tu durísimo miembro y firmes testículos recorrer la piel de mi espalda, mi cuello, mis glúteos, el interior de mis muslos y finalmente la entrada de mi abertura anal.

Hoy te siento navegando por mi piel. Y quisiera pedirte casi a gritos que derrames en mí tu miel.

Hace mucho que no sé de tí, pero te sigo buscando, quiero saber si quieres volver a gozar junto a mí.

Quiero volver a recorrer con mi lengua cada poro de tu vientre y cada centímetro de tu delicioso y largo miembro en estado de erección.

Quiero volver a excitarlo al máximo, a verlo tornarse oscuro y firme, con esas venas palpitantes que revelan el ritmo con que tu corazón me desea.

Quiero volver a ser tuyo...

Quiero volver a sentir tu mano apretando fuertemente una de mis nalgas, separándola de la otra y dejando al descubierto mi ardiente agujerito, que ya no sería mío sino todo tuyo.

Quiero volver a sentir tu dedo lubricado entrar lentamente y así preparame para la verdadera penetración, luego sentirte cariñoso, posar la punta de tu verga caliente y dura en mi entrada semi-abierta, poco a poco recibirte y con ello recibir tu calor...

Quiero volver a pedirte que me lo hagas despacio...

- Despacio para que no me duela... no me la metas toda todavía... sácamela tantito y vuélvemela a meter... -

- Despacio otra vez y ahora un poco más adentro... ¡aahh! bien rico papacito... ahora sí... ¡métemela toda! -

Y al hacerlo déjame sentir el roce de tu vellos entre mis nalgas.

Siempre me asomaba al espejo que tenías a propósito y podía verme, en cuatro, con las piernas abiertas y contigo encima, tu larguísima carne entrando y saliendo alegre de mi cuerpo y un par de alegres sonrisas en nuestros rostros.

¡Como gozamos! el uno del otro, tantas veces...

En cada suspiro que emitías, me decías que cada vez me amabas más y más, que yo era tu mujer, que mi cuerpo te tenía loco, que pensabas en mí todo el día, que eras mi marido y que me ibas a coger toda la vida...

Hoy quiero pedirte a gritos que me hagas el amor, sueño con que siempre seas tú quien me ame, quiero volver a sentir el violento estremecimiento de tu piel que hoy me hace tanta falta...

...en esta mañana fría en la que tengo mucha sed de tí...

26/05/2006 17:16 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


ERA GRANDíSIMO [SóLO ADULTOS]:

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La verdad es que no tenía idea de lo doloroso que podía ser cuando el enchufe es mucho más grande que el contacto.

Y bueno, también con mi poca experiencia en esos tiempos me era imposible calibrar el tamaño del animal.

Era un moreno con aspecto de costeño, yo andaba con ganitas de fiesta, pero tenía poco tiempo...

Si hubiera sabido cuanto me iba a doler, nunca hubiera aceptado su invitación...

-¡Vamos!- me dijo

-Yo pago el cuarto y lo hacemos sólo hasta que tú quieras-

Un poco emocionado le expliqué mi dilema de tiempo y le prometí ir con él al día siguiente, acordamos vernos en la florería de la esquina...

Al otro día me encontré con él, yo estaba un poco nervioso, total que caminamos tres calles hasta el hotel...

-Vamos a ver amiguito ¿te gusta la verga? a ver qué te parece la mía-

me dijo mientras sacaba de entre su ropa una serpiente gigantesca, morena y, por el momento, flexible.

La verdad es que yo estaba bien caliente pero en ese momento sentí un poco de miedo al ver el tamaño de esa tranca que parecía estar hecha de chocolate macizo.

Me aguanté mis miedos como todo un hombre (no te rías), me olvidé de la pena que me dió que me vieran entrar con otro hombre al hotel y dejé que él tomara la iniciativa en ese encuentro...

Nos desnudamos y nos metimos a la cama, hacía un poco de frío, así que nos cubrimos con las sábanas y entonces me empezó a gustar, cada uno de sus manoseos era una descarga de placer electrizante.

Las piernas me temblaban de emoción cuando sentí las ásperas llemas de sus dedos recorrer mis muslos y mis nalgas, era un bruto pero con mis ganas de tener un hombre adentro, me aguanté y traté de gozar todo lo posible.

El placer se esfumó cuando el moreno trató de metérmela de la manera más desconsiderada, quería enchufarme a fuerza de empujones salvajes, pero ni mi culo estaba listo ni el tamaño de su miembro ayudaba...

Era imposible forzar algo que no entraba y menos de manera tan violenta, yo gritaba y sudaba, él se empezó a enojar, me decía que me aguantara un poco, que ya casi entraba...

Era la primera vez que me encontraba con un miembro tan descomunal y, aunque tal vez hoy no tendría problema para gozarlo, en aquellos tiempos no podía aguantar tanto dolor, me monté encima de él y puse toda mi voluntad tratando de recibirlo por atrás pero la verdad es que era imposible, apenas pudo meterme la punta de la cabeza así que en contra de su voluntad y de la mía, me separé de él, me vestí y salí casi corriendo...

Ese día me sentí como una escuincla pendeja que debió haber esperado al hombre adecuado.

15/05/2006 17:46 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


A PRINCIPIOS DE MARZO [SóLO ADULTOS]:

Selvio volvió al sauna club despues de casi un año de ausencia, como siempre, recorrió los pasillos y escaleras en busca de un macho valiente y cogelón que le bajara los calzones y la fiebre poco a poco...

Lo seguí silenciosamente cuando se metió al cuarto oscuro, pero lo mejor llegó cuando se metió a uno de los privados con gloryhole...

-¡Orale! así vas muy bien, tu boca ya sabe como chuparme la verga- dijo una voz ronca y varoníl, bajo la puerta del privado se podían ver cuatro pies y por la posición de los mismos se podía adivinar que uno estaba sentado y el otro parado de frente, Selvio había conseguido un miembro para mamar...

-Se me hace que ya estas listo para aprender como mamármela con el culo- continuó aquella voz

-Tengo tanta leche que te vas a ahogar; te la voy a dar por el culo y así aprenderás como moverlo mientras te meto la verga-

La varonil voz parecía tener un gran poder de convencimiento por que Selvio no ofrecía ninguna resistencia a lo que decía aquel, por debajo se vio como los pies se movían y se podía imaginar
la posición que tomaba ese par: Selvio apoyado sobre la pared con las piernas separadas y el otro con sus manos en la cintura de Selvio y con la  piernas juntas...

Los gemidos fueron apenas audibles a pesar del incremento en la intensidad de las embestidas entonces se deuvieron y el macho propuso:
-Vamos a mi cuarto que quiero seguir culeandote-

Selvio recogió su toalla y siguió al macho hasta su cuarto en el piso de abajo, cerraron la puerta y se tiraron sobre el colchón a seguir el coito anal que habían comenzado unos minutos atrás, esta vez la verga del macho se incrustó en el ano de Selvio con mayor facilidad y una vez que estuvo toda adentro comenzaron el mete-y-saca
a ritmo de la música ambiental del sauna club...

Los ruidos que se escuchaban en el exterior del cuarto eran de tanto placer que se juntaron algunos curiosos a ver quien salía al final...

El desconocido ya había eyaculado y Selvio, como siempre, se aguanto para continuar con su cacería de machos... por ahora sólo le quedaba saborear la sensación de el semen que se impactó en su espalda y en sus glúteos...

El desconocido jadeaba apoyando su rasposa barbilla en el hombro derecho de Selvio quien se mantuvo callado esperando ser liberado del peso de aquel macho, la humedad de aquel semen ardía en su piel...

Selvio se volteó quedando al lado del desconocido y boca arriba, se dieron las gracias mutuamente, se levantaron y se separaron, ya no hubo mas conversación entre ellos aunque en sus mentes
repasaban la experiencia sexual que acababan de compartir...

18/04/2006 21:48 Autor: selvio. Enlace permanente. Tema: relatos Hay 5 comentarios.


OCURRIO EL MES PASADO:

las manos de un macho recorriendo mi cuerpo

El mes pasado parecía que los machos de la video tienda habían recibido una gran oleada de ánimo por la penetración, como podrán ver en mis estadísticas de Julio, tuve varios coitos y muy pocos de ellos fueron con Otello, la gran mayoría fueron felizmente en los rincones de la video tienda...

Uno de los más ricos fue con un desconocido que al llegar a la tienda me miró, me le acerqué diligentemente, me incliné a besarle el miembro y lo encontré tan pero tan rico que me lo comí casi entero, poco a poco se fue haciendo más y más grande ¡ay! ya no me cupo en la boca, mientras tanto sus manos recorrían ansiosas mi cuerpo...

Que cosa más rica es sentir la boca llena de esa carne y la aspereza de las manos de un macho recorriendo mi cintura, mis tetas, mis nalgas, mis ingles, todo mi cuerpo... que rico que en el momento en que me retiro un poco, sus ansias lo obligan a jalarme hacia él, que rico sentirse atrapado e incapaz de zafarse de ese contacto erótico...

Me tomó e hizo que me levantara la camisa para verme las nalgas. Me apoyó con brusquedad en la pared y metió su mano dentro de mi pantalón, luego introdujo uno de sus dedos en mi ranurita anal. Mi excitación no podía ser mayor, separé una de mis piernas al máximo, Él empezó a meter y sacar su dedo de mi ano con mucha facilidad y su otra mano paso de acariaciarse el miembro a tomarme de un hombro...

Mi respiración se aceleró, traté de contenerme para que mis gemidos de placer no llamaran la atención del dependiente de la tienda y éste viniese a ver qué pasaba... el placer era demasiado...

Puso la punta de su verga a la entrada de mi culo y, sin penetrarme, lo hacía resbalar acariciando cada una de mis terminales nerviosas... sus manos hacían que mis caderas se moviesen acompasadamente para gozar de ese dureza... me la fue metiendo poco a poco, el placer aumentaba hasta que noté que no podía más; le pedí que me la metiera mas rápido mientras una de sus manos acariciaba mi miembro y me arrancaba la leche... que delicioso abrazo y que deliciosa sensación de estar enchufado por el culo por ese largo y duro conector...

En cuestión de segundos llegué al climax y cuando él notó que mi leche escurría entre sus dedos, siguió moviendo su pelvis hasta terminar dentro de mi hoyito...

Al acabar nos abrazamos... le dí mi teléfono esperando que me llame pronto para volver a hacerlo con él...
08/08/2005 23:06 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 14 comentarios.


CON EL ARABE:



Hace unos años, perdí mi automovil por unos meses, así que tenía que caminar a través de algunas calles para tomar el autobús, uno de esos días se detuvo junto a mí un hombre con turbante en la cabeza que manejaba un mini-van de color beige...

Yo no iba pidiendo aventón pero él se detuvo y se ofreció a llevarme, la verdad es que no sé ni porqué pero acepté...

Casi de manera brusca y sin previo aviso pasó su mano por mi entrepierna y comenzamos la charla sexual, me llevó a un hotel de paso y una vez en el cuarto me hizo suyo en varias posiciones, casi no me dejó mamársela, él lo que quería era coger y a coger llegó...

Desde ese día nos enpezamos a mirar cada semana, él siempre pagó el hotel y la posición de mi dibujo era su posición favorita, su verga incrustada en mi abertura anal y mis piernas sobre sus hombros...

Muchos años después me lo encontré en el sauna club, ahora en lugar de turbante usa una gorra de beisbol y siempre que nos vemos me hace suyo, me lame todo el cuerpo y me llena de gusto...
27/05/2005 21:04 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 9 comentarios.


UN ESCLAVO:

ábreme las nalgas para tomar bocados en mi esfinter anal...

Un encuentro silencioso en mi habitación, silencioso por es un encuentro astral, he viajado hasta al otro lado del anchuroso ponto a encontrarme con un esclavo llamado Enric...

Es un hombre casado y sabe como complacerme... con ese ardiente hierro que tiene entre las piernas llega a lugares donde Ludmila, mi novia, nunca podra llegar, Enric me toma y me da por detrás con enérgico brío...

Es mucha mi ansiedad por ser suyo... cosa singular, ser tomado por un esclavo... este sería diferente para él, acostumbrado a encuentros ocultos, en lo oscuro, muy similares a los míos, pero silenciosos, conmigo será diferente...

Me gusta hablar y manifestar mi gozo con sonidos, sé que eso excita al macho que trabaja en darme placer... a algunos se les pone la poya a punto de eyacular en cuanto escuchan llamarles papaito...

-Ven aca papito, métemela por la boca y al mismo tiempo dame un par de palmadas en las nalgas- eso me enloquece pídeme lo que quieras, usa el lenguaje que gustes "Chúpame, házmelo, penetrarme, métermela"...

Vamos, pídeme que me calle o que te haga ruidos, que suelte gemidos de chica adolorida por la potencia de tu candente fierro, cógeme fuerte que yo aguantaré y pediré más, más y más...

¡Dímelo una y otra vez! me emociona oírte decir
-qué ganas tenía de volver a metérela por el culo-
-pon el culo y te lo follo-
-como me esta gustando darte por el culo-

Abreme el culo, cómemelo, lléname de saliva para que resbales lentamente cuando entres en mí y me llenes de felicidad, págame el favor que te hice al lamerte con gula cada una de las partes de tu viril armamento...

ábreme de piernas y con tus manos ábreme las nalgas para tomar bocados en mi esfinter anal, sigue tu impulso animal y clávamela bien adentro, embiste despiadadamente mi ansioso culo, dámela toda que ya sabes que seré bueno con tu deliciosa poya...

¡Vamos Enric amigo, recíbeme que la pasaremos bien!
15/04/2005 19:58 Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.


SIN DOLOR:

06dolor.gifMe invitó un par de copas en el bar, era un poco mayor y no disimulaba sus intenciones.

Hablamos de música y arte y no supe ni como pero llegamos a hablar de la cultura griega y las aficiones sexuales de los pensadores de aquellos tiempos.

-Debe haber sido muy doloroso para los jovencitos- le dije

-No lo creas, hay técnicas para reducir el dolor y maximizar el placer- me respondió mañosamente…

Me llevó a su departamento y me puse cómodo

-Bueno…"experto"…tú dirás… y recuerda que no me va a doler- le dije

-Tranquilo, tranquilo…-

Miré por la habitación para ver a donde me llevaría, me condujo a una mesa en un rincón del departamento y me pidió que acomodara boca abajo con el pecho sobre la mesa, le obedecí y me planté con las piernas separadas y poniéndome completamente a su disposición.

Disfrutando de la situación me acomodé, el hombre separó mis muslos con cuidado y se arrodilló detrás de mí. Mi culo quedó a la altura de su cara.

-Primero te voy a preparar un poquito…- me dijo

-Hazme lo que quieras…- le respondí

Y allí estaba yo, separando las nalgas frente a un desconcido que me prometió placer con poco dolor…

-Tu culo esta chiquito, sonrosado y apretadito…- y al decir ésto enterró su cara entre mis carnes y me introdujo la lengua en el ano…

Yo sentí que me desmayaba de gusto, solté un gemido y un suspiro, él siguió ensalivando, apretando, comiendo… y mordisqueando mi ano y mis glúteos.

Llevaba un buen rato y yo lo necesitaba cada vez más…

- ¡Ya! pára y dámela como prometiste… ándale!, dame por el culo…-

Se levantó, tenía el miembro a punto de reventar, con el glande rojo, congestionado. Yo me apoyaba con las manos sobre la mesa con la cara ligeramente volteada para ver sus movimientos.

El hombre tenía cara de vicio… pude ver que tenía los huevos a punto de reventar pero quería calentarme al máximo.

Me separó las nalgas y apoyó la punta de su pene en la entrada de mi ano. Sólo me dejó que sintiera su contacto y comenzó a deslizar su lengua por mi columna.

-Muchacho…- me decía mientras lamía -¿La quieres?-

-¡Sí, sí…!-

-¿Quieres que te dé?-

-¡Sí, por favor…dame, dámela!- le pedí casi llorando

-Dime… ¿que quieres que te dé?-

-¡¡Dame por el culo, cabronazo, cógeme, reviéntame el culo pero no me tengas así… métemela!!-

Así comenzó a complacerme, comenzó a meterla. Por momentos notaba como mi esfínter se dilataba y comenzaba a engullir su miembro.

Comencé jadear y a gozar. El hombre empezó a hacer fuerza agarrándome de los hombros.

Poco a poco mi abertura se acopló y terminó rodeando su pene con fuerza y logrando extraer el mayor placer de la situación.

Por fin, sus pelotas golpearon las mías y su vientre mis nalgas.

Yo boqueaba como un pez, jadeaba, lloraba y me agarraba de la mesa hasta que mis nudillos se ponían blancos por la presión.

Entonces comenzó el mete-saca, mete-saca… Mi recto estaba caliente, resbaladizo… y yo en éxtasis total.

Una de sus manos soltó mi hombro y agarró mi cabello, acarició mi nuca y con su dedo recorrió el contorno de mis oídos, mis labios y mis dientes, me metió el dedo en la boca y yo se lo chupé al tiempo que seguía gozando de su miembro en mis entrañas…

-¿Te gusta, muchachito?…¿Te gusta?-

Y yo con su dedo enredado en mi lengua, entre gemido y gemido…

- ¡¡Sí, sí, sí, sííí…!! -

Sus manos bajaron hasta mi cintura, luego agarró mis muslos. Abrí los ojos al oirlo respirar como para terminar, le pedí que aguantara un poco.

El sudor nos corría por la cara y resoplábamos al unísono. De repente, entre esa niebla de placer me pareció oír su voz…

-¡¡ Ya casi… me vengo…!!-

Al mismo tiempo yo me vaciaba en el aire, soltando un chorro de leche sobre el piso y apretaba los dientes para no gritar.

El hombre poco a poco iba vaciándose dentro de mí.

Me mantuvo abrazado por un par de minutos más, hasta que dejó de eyacular en mi recto y nos quedamos respirando pesadamente sobre la mesa.

Sin separarse de mí, se tumbó sobre mi espalda y me dió un besito en la mejilla.

Sonreímos y los ojos se nos animaron.

- Increíble… tenías razón, no me dolió… ¿Tienes algo que hacer esta noche? -

le dije en tono de broma. Por fin se desacopló de mí con un sonido de succión. Me levanté

-¡Huy, huy…!… discúlpame pero tengo que vaciar lo que me dejaste adentro… Esperame tantito… -

Y me fuí para el baño...
14/03/2005 20:43 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 5 comentarios.


DESDE LEJOS:

DesdeLejos.gifAdiviné su llegada cuando reconocí su voz al saludar a uno de los clientes de la video tienda, su acento Hondureño, grave y amable, se plantó en uno de los casilleros sencillos, yo ocupaba el más espacioso que estaba enfrente...

Me le acerqué para saludarlo y como todo un caballero se puso de pie y me ofreció su mano, la estreché con gusto...

-¿Como ha estado?- preguntó

-Bien, aquí de mañoso- le respondí coloquialmente, sabíamos lo que buscábamos, me le acerqué insinuante y su diestra exploró curiosa la carne de mi trasero... aún a través de mi ropa sentí su energía la cual me animó a desabotonar mis pantalones y dejarlos bajar hasta la altura de mis muslos...

Entonces su mano, recorrió libremente "la pampa de mi pompa" [¿a poco no me quedó mamona la expresión?] ay... ah... ay... ¡que deliciosa sensación aquella, fue tan llegadora que me arrancó esos gemiditos de placer al tiempo que veía cómo su fierro se iba poniendo firme debajo de su pantalón azul...

En mala hora suena la alarma, me vistó a prisa y me alejo disimuladamente de él para volver a mi casillero...

Desde ahí le hago señas invitándolo a pasar unos minutos conmigo, pero el se niega y me pide que se las enseñe desde lejos...

Vuelvo a desabotonarme las ropas y esta vez dejó caer mis pantalones hasta mis rodillas para que me pueda mirar completo por atrás, él y otros dos mirones estiran el pescuezo para no perder detalle de la carne que les ofrezco...

Me pide que me agache, que me inque, que separé una de mis nalgas para alcanzar a mirar la abertura de mi ano, todo lo hago para complacerle, mirando de reojo como a liberado su larga serpiente de carne... ¡Que larga y gruesa se ve! se la acaricia al tiempo que me mira...

Lo invito a venir a mí, le muestro que traigo un condón para vestirlo para la fiesta, pero él se niega y sigue masturbándose mientras me mira... dos o tres jalones después suelta un chorro de leche sobre el piso, a tres metros de mí, lo miro entonces como sacude y guarda su feliz espada y se va despidiéndose con una gran sonrisa...

Y yo me quedo pensando que la próxima vez me lo llevo al hotel...
01/03/2005 20:34 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


CON MI VIEJO... AMIGO:

04vie.gif-He pensado mucho en tí...- me dijo el viejo

-¿Has pensado tú en mí en este tiempo?- quiso él saber

-Claro que sí, no puedo negarlo- le respondí

Su mano se acercó lentamente hasta alcanzar la mía. Era muy temprano y no había nadie en el parque al que salgo a caminar por las mañanas. El contacto de su piel y el olor de su loción de afeitar me transportaron a pasados encuentros.

Mi otra mano se acercó disimuládamente a sus genitales y a los dos se nos subió la temperatura. Por debajo de sus pantalones, su miembro empezó a perder la flacidez que tenía y a empezó a exigir más espacio, más atención.

-¿Por qué no vamos a otro lugar en donde estemos mas cómodos?- me dijo él.

Me reí y le dije bromeando.

-¿Es que no se te ocurre nada más que llevarme a coger?-

Seguí moviendo mi mano, lentamente me acerqué y empecé a presionar contra mi cuerpo. No tardé en sentir la forma cilíndrica, dura, esbelta y firme al otro lado de sus ropas.

Sus ojos se abrieron brevemente y un suspiro de aprobación se escapó de su boca.

- ¡Ah! me acordaba de que eras tooodo un hombre... y veo que no has cambiado en nada... llévame a donde quieras... a "ponernos cómodos" como tú quieres...-

Fuimos a la casa donde él vivía y me llevó a su cuarto...

No bien cerramos la puerta, cuando su lengua empezó a recorrer mi cuello y los lóbulos de mis oídos.

-Déjame verte...- le dije, al tiempo que me sentaba sobre la cama.

Se paró frente a mí y puso su vientre contra mi rostro.

Desabroché su cinturón y abrí su bragueta. Deslicé mi mano por adentro de su ropa, como queriendo revisar que su delicioso objeto siguiera ahí.

El miembro continuaba erecto, duro, inmóvil como una torre sólida y erguida.

Me apuré a desvestirlo, sus pantalones cayeron, al mismo tiempo que su ropa interior.

Me quedé unos instantes observando su miembro, me sentía como un niño con juguete nuevo, lo tomé por la cintura, le arañé suavemente las nalgas y luego lo atraje hacia mí, hasta que su carnoso pene rozó mi cara.

- Me acuerdo de que esto te gustaba mucho... ¿Sigues con las mismas mañas? - le pregunté malicioso mientras le daba un pequeño beso a la punta de su miembro.
Alcé la vista y pude ver su mirada de satisfacción.

Me metí la punta de su lanza viril en la boca y empecé a mamarla lenta y suavemente, como quien paladea la más pura de las mieles.

El pene respondió a mis caricias con pequeñas convulsiones, como dando pequeños saltitos tratando de escaparse de mi boca.

Lo tomé por el tronco, le recorrí la piel hacia abajo y lo apreté, forzando la sangre a agolparse en la cabeza, ésto hizo que se le hinchara aún más de lo que ya estaba.

-Ya estás listo... Ahora me toca gozar a mí - le dije.

Me desabroché la camisa y acabé por desnudarme por completo para él.

Me deslicé por la cama en cuatro patas y al hacerlo levanté el trasero para ofrecerle mis nalgas, quedando expuesto y con las piernas abiertas para que me tomara como tantas veces lo había hecho en el pasado...

El viejo se me trepó encima como lo hacía siempre que nos encontrábamos durante el tiempo que fuimos amantes.

Una de sus manos recorrió mi vientre y fué subiendo hasta alcanzar uno de mis senos, palpitante y coronado con su pequeño pero sensible pezón.

Me hizo cambiar de posición, ahora estaba boca arriba y su lengua recorrió inquisidora la curvatura de mis pechos, lamiéndolos en forma circular y sorbiendo mis pezones con pasión.

Nuestros miembros se acariciaba mutuamente, el cuarto se llenó de gemidos de placer, más y más repetitivos a medida que los segundos iban transcurriendo.

-Ya no aguanto más... Házmelo ya, ahorita... - le supliqué con mi más cariñoso tono de voz.

-¿Ya no te aguantas las ganas? Pídemelo de nuevo... Dime que la quieres toda dentro... ¡órale!... Pídemelo... - dijo él

- Por favor... Métemela toda, hasta el fondo... Por favor, papacito...-

Al escucharme rogándole, el viejo me penetró, primero despacio, con falsa timidez, luego más de prisa y luego más y más y más...

Yo, mientras tanto, abría más las piernas y con las manos trataba de separar mis nalgas para sentirlo más y más adentro.

Al poco rato sus contracciones y jadeos anunciaron que mi amante caballero estaba a punto de alcanzar el orgasmo.

Lo hice salirse de mi cuerpo y le pedí que se relajara un poco para prolongar nuestro acto carnal por unos minutos más.

Se retiró y se puso a mirarme las nalgas, las pellizco suavemente y me dió una pequeña mordida en cada una, luego se empezó a mover para volver a acoplarse y seguirme gozando.

Cuando me dí cuenta de sus intenciones, le impedí acercárseme. Lo empujé haciéndolo quedar recostado en la cama, boca arriba y entonces me senté sobre su pecho.

-Ahora te toca rogarme... Pídeme que te haga gozar. Ruégame o me voy y te dejo con las ganas. - Mentí

-Por favor... déjate coger... dame tus nalgotas, tu culo me enloquece- me respondió

-¿Quieres haceme tuyo?- Le dije

-Voy a hacerte mío, te la voy a meter como a tí te gusta... déjame que te haga gozar, déjame ser tu marido...-

Me deslicé para atrás hasta que quedé sentado sobre sus muslos.

Tomé su miembro con una mano y me lo metí, empecé a subir y a bajar, a subir y a bajar, más rápido, más rápido, más rápido, hasta que sentí la humedad de su leche en mis glúteos y la entrada de abertura anal.

Me levanté lentamente mientras que el líquido seminal me escurría por entre las piernas.

-Vamos a lavarnos..- sugerí.

Nos bañamos y volvimos a la cama, desnudos, nos recostamos juntos y dormimos por unos minutos. Me levanté, me vestí y me fuí a trabajar con muchas ganas de volver a "caminar por el parque" al día siguiente.
22/02/2005 17:40 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 5 comentarios.


EN EL GIMNASIO:

Gimnasio.gifUna frente a otra las regaderas tenían una pequeña cortina para evitar que el agua saliera al pasillo, yo había terminado mi rutina de ejercicio y me terminé de bañar pero no pude evitar mirar al señor de la regadera de enfrente.

Dudé por unos instantes y luego me recosté sobre la pared del cuartito para mirarlo por la redija de la cortina. Era fuerte y velludo con algunas canas.

El hombre se dió cuenta de que lo miraba pero continuó con su regaderazo. Al saberse observado, comenzó a hacerlo en forma suave, rítmica, como jugando con el agua.

Estaba de espaldas a mí y cuando le tocó enjabonarse la parte delantera, dió un giro para que sus genitales estuvieran expuestos a mi mirada.

Yo no perdía detalle y mientras me acariciaba el vientre y el pecho, mi otra mano, jugueteaba con mis nalgas, acariciando la entrada de mi ano.

El señor alcanzó a mirar lo que yo hacía y empezó a enjabonarse el pene, una y otra vez, arriba y abajo, arriba y abajo, hasta que pasó lo que tenía que pasar. Era muy temprano y estábamos completamente solos.

-¿Quieres compartir la regadera? - me preguntó el hombre.

No le respondí pero me le fuí acercando. Me arrodillé frente a él y tomé su miembro, introduciendo la cabeza en mi boca. Lo chupé rápidamente hasta que sentí que había completado su erección, estaba durísimo...

Al verlo listo me levanté y me colgué con ambos brazos de la barra que sostiene la cortina. El hombre me rodeó con sus brazos y puso sus grandes manos en mis glúteos, levantándome suavemente.

Era muy fuerte y me levantó sin ningún problema, lo que me permitió alzar las piernas, las crucé a los lados de su espalda.

El hombre me fue bajando lentamente hasta que la punta de su gran miembro se acopló con la entrada de mi ano, en ese momento me penetró con violencia.

Me estremecí de placer al sentir la arremetida de su viril órgano dentro de mí. A partir de ahí nuestros movimientos se fueron dando sin pensar, eran automáticos.

El hombre me levantaba y me bajaba con sus poderosas manos, tomando mis nalgas, mientras que yo le ayudaba con los brazos y me apretaba fuertemente a él con las piernas enroscadas en su cuerpo.

Alcanzamos el clímax, me soltó y permaneció inmóvil, exhausto por el esfuerzo físico realizado, yo también estaba cansado.

Nos detuvimos un momento y yo contemplé los restos de semen escurriendo por nuestros cuerpos bajo la presión del agua, eran como barquitos en medio de un río tormentoso.

La coladera se tragó las evidencias de nuestro furtivo, febril y placentero encuentro.

Nos secamos y le dí un abrazo para sentir su velludo pecho sobre el mío, le dí las gracias por el delicioso momento que me hizo pasar.

Cuando el señor estaba por irse se me acercó al oído diciendo

-Mira, la regadera de mi casa siempre estará disponible para tí- y se marchó dejándome una pequeña tarjeta con su número de teléfono.
09/02/2005 17:33 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


YO NO QUERíA:

01yono.gifHacía mucho que no iba a la porno-video-librería, ví algunas caras y cosas nuevas y algunos de los viejos conocidos.

Fuí con la mejor intención de comportarme, sólamente iba a ver videos y cualquier actividad ilícita desde lejos, pero uno de los que me conocen me arregló un encuentro furtivo con un hombresote que llegó a sentarse al rincón.

Tenía una barriga pequeña y una pinga no muy grande pero de tamaño agradable, fue delicioso sentirlo crecer y ponerse duro bajo las caricias de mi mano, luego me incliné y se la chupé léntamente

-Despacio- me dijo.

Después de unas cariñosas chupadas animadas por algunas caricias de su mano entre mis cabellos, el viejo que me conocía se me acercó por atrás y mientras yo se la chupaba al gordito, él me acariciaba las nalgas a través de la ropa.

Le saqué toda la leche a mi pareja de ese momento y me salí dejándolo con una gran sonrisa.

Me fuí a orinar y cuando volví había un américano grandote en el rincón. Se sacó el miembro, se lo empezó a frotar para hacerlo crecer y vaya que fue creciendo, claró que yo no desperdicié la oportunidad y me acerqué, sabedor de mis intenciones se encorvó para acercarme al punta de su carnosa lanza.

Yo me incliné un poco y le besé la glande, animándolo a gozar de la calidez de mi cavidad bucal.

Empezó a mover rítmicamente su pelvis para penetrar mi cara, una y otra vez al tiempo que un par de mirones seguían nuestros movimientos con miradas febriles. Duro y duro me la metió hasta que soltó un chorro de mecos que luego luego escupí.

Se guardó el miembro, se cerró la bragueta y me dejó frente a la pantalla de video mirando como le daban por el culo a una rubia bien nalgona.

Uno de los mirones era un Vietnamita que se había recalentado al mirarnos, se acercó invitándome a tocarlo, a través de los pantalones le agarré la verga y la sentí un poco dura pero creciendo poco a poco, le bajé el ziper y metí mi mano para sentir la calidez de su carne...

-¡Ummm!- gemí.

-¡Mámamela!- me dijo y yo me inqué para gozarlo

Me la metí completa y lo sentí firme en mi garganta, estábamos calientísimos, recorrí con mi lengua y mis labios cada centímetro de su miembro y, como siempre, no faltó que alguien entró haciendo sonar la alarma y nos separamos disimuladamente para checar al recién llegado, no fuera a ser un policía o el dependiente de la tienda.

Cuando vimos que no había peligro volvimos al rincón, esta vez yo quería sentir un par de pellizcos en las nalgas, así que le tomé el miembro y le ofrecí mis nalgas para que las acariciara a través de la ropa.

-¿Traes condón?- me preguntó.

Yo no traía preservativo por que, como dije, sólo iba a mirar, pero él sacó un paquetito azul, lo abrió y se lo pusó rápidamente, yo me voltee, me bajé los pantalones y me incliné ligéramente para facilitarle el acceso al objeto de su malsano deseo.

Adentró

-¡¡Aaahh!!- una y otra vez me la metió completa y me llenó de placer.

Al cogerme, me acarició los pechos y la espalda, me pellizcó las nalgas y me mordió el cuello.

Después de unos deliciosícimos segundos extrajo su chorreante pene de mi cavidad anal, al hacerlo dejó dentro la punta del condón y soltó el resto de su leche sobre el piso.
Nos vestimos y nos fuimos por caminos separados.

Yo de verdad que sólo quería mirar pero ya ví que me es imposible.
01/02/2005 17:27 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


LA POSICIóN FAVORITA DEL CUBANO:

58favorita.gifEl Cubano y yo hemos sido amantes intermitentemente por más de 10 años, por su carácter dificil tenemos dicusiones que terminan en separación pero después de un tiempo, el destino cruza nuestros caminos y volvemos a juntarnos hasta que un nuevo pleito nos separa [la última vez que lo ví fue hace como 2 años]...

Lo hicimos en todas partes, en hoteles, en oficinas desocupadas, en el parque, al aire libre bajo el cobijo de la noche, en su mini-van, en la casa rodante de un amigo suyo [en trío], en la sala de su casa, en el sauna-club, en el cine porno, etc...

Recuerdo con emoción una de las primeras veces que lo hicimos en su mini-van, lo acababa de acondicionar para su trabajo, o sea que lo dejó sin asientos en la parte de atrás para poder cargar con su equipo de trabajo, pero aún así, tenía bastante espacio libre, una cortina oscura dividía los asientos de enfrente con la parte de carga y la ventana trasera estaba totalmente bloqueada...

-Asómate a que no venga nadie y bájate los pantalones para verte las nalgas- me ordenó...

Yo me arrodillé apoyándome sobre el respaldo del asiento y le dejé que me acariciara el trasero mientras contenía la emoción y veía pasar la gente al lado del vehículo...

Me bajé el pantalón dejando mis carnosas y blandas nalgas a su completa disposición, ya me había dicho muchas veces que soñaba con ellas, que quería que fuera siempre suyas, por momentos yo cerraba los ojos al sentir su boca chupándomelas una y otra vez, alternádamente, metiéndome la lengua lo más que podía entre la carne de los glúteos...

Estuvo lamiendo y chupándomelas por buen rato hasta que se separó por un momento para desabrocharse los pantalones mientras yo levantaba el trasero para acercárselo...

-Ven acá maricón, ven a comerte esta pinga que lagrimea por tí-

Cerrando la cortina me incliné para saborear su gran miembro, con venas gruesas que palpitaban al ritmo de su corazón...

Se tiró de espaldas para que yo explorara con facilidad sus huevos y todo lo largo de su hermoso y viril miembro...

-Pónme el condón que ya tengo mucho deseo de vacilar con tu bollito-

Era su manera de pedirme que le entregara mi culito para entretenerse en él mientras adquiría la firmeza necesaria para penetrarme...

-Acuéstate aquí a mi lado, que para eso eres mi mujer-

Acostados paralélamente y de ladito, esa era su posición favorita para tomárme, así ponía la cabeza de su verga a la entrada de mi culo y me la acariciaba intermináblemente hasta que se le ponía bien dura y a mí se me abría la entrada para recibirlo entero...

-¡Ay! que rico estas maricón- mientras una de sus manos recorría mi nalga y la otra me acariciaba la nuca... así entraba bien fácil, bien lubricado su pistón me llegaba hasta el fondo y entonces nos movíamos lentamente, disfrutando cada roce...

Esa fué la posición en la cual me cogió innumerables veces, estacionaba el mini-van frente al parque, en el estacionamiento del centro comercial, a la orilla de un camino solitario, tal vez tú, lector, alguna vez viste nuestro vehiculo moverse sospechosamente a mediodía en algun estacionamiento de la soleada California...
25/01/2005 18:04 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


UNA RUBIECITA AMERICANA:

z03rubia.gifEra una de esas tardes en las que oscurece temprano, nos encontramos cerca de la avenida Harbor, trabajábamos en el mismo lugar pero hubiera sido inapropiado salir juntos de ese lugar.

Era una rubiecita Americana que tenía fama de caliente, yo tenía la mejor intención de llevarla a un hotel y hacerle un trabajo amable pero ella era amante de las emociones fuertes

-Vamos a un callejón de aquí atrás- me dijo, estaba oscureciendo y me animé a hacer lo que me pedía, siempre lo hacía con hombres, no me iba a intimidar hacerlo con una chica.

Estacioné el auto en un callejón y nos besamos como novios al principio y fuimos subiéndole el calor mientras nuestras manos exploraba el cuerpo del otro, ella me tomó por los huevos y yo le apreté todas las redondeces que pude, recuerdo que se desabotonó la blusa y dejó al descubierto sus blancos y turgentes senos, macizos, de areolas y pezones sonrosados; también recuerdo la suave curvatura de su vientre, su pubis de pequeños rizos rubios, sus muslos nacarados, esculturales.

Me apretó el miembro con destreza hasta provocarme una firme erección, era nuestro primer encuentro y la verdad es que no me atreví a pedirle que me lo mamara, en cambio le quité las pantaletas, le separé las piernas y como pude me acomodé frente a ella echando el respaldo de su asiento para atrás para penetrarla lentamente...

Ella gozaba teniendo mi miembro adentro y se movía para devorarlo con su rubia y caliente cueva, de verdad parecía ser una experta en eso de las posiciones incómodas, después de coger unos minutos de esa manera, se separó de mí pidiéndome que me sentara, por que ahora era su turno de estar encima...

Me acomodé sobre mi asiento levantado mi caliente lanza para que la tomara como quisiera y lo que hizo fue sentarse lentamente sobre ella, comiéndosela con su deliciosa conchita que estaba bien mojada y abierta, poco a poco ví desaparecer cada centímetro de mi miembro entre la blanca y firme carne de sus nalgas y cuando la tuvo toda adentro se puso a saltar sobre mí para sentirse tocada en lo más profundo y para extraer de mi vara hasta la última gota de leche tibia...

-La próxima vez quiero que me comas el chochito- me dijo más tarde cuando la dejé a cuatro calles de su casa...
18/01/2005 18:26 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.


LICAS EL FUERTE:

Licas.gifLicas se sentía afortunado de haber encontrado a ese muchacho alegre, ya estaban en la cama del cuarto número 7 a donde habían llegado por sugerencia de Selvio, ambos habían pagado la mitad.

Ahora Licas estaba hincado detrás de Selvio que estaba empinado... sus suaves, casi lisas, claras y redondas nalgas eran una deliciosa oferta para su carnal deseo, sus brazos delgados le servían de apoyo a su cabeza que se encontraba incrustada en una almohada...

Licas le untó bastante lubricante con sus grandes dedos y al hacerlo, se los metía para ver que tan relajado estaba, podía sertirlo un poco estrecho y le preguntó, más por el placer del dialogo cachondo que por no querer lastimarlo:

- ¿Estás seguro que quieres que te la meta? -

- Sí, pero despacito – le contestó Selvio

Acercó su cabezota a ese hoyito y le ofreció detenerse si le producía dolor... Selvio lo animó a no detenerse, no era la primera vez que se entregaba a un macho como Licas...

Fué entrando en esa cálida grieta de carne y la sintió contraerse, empujó despacio, suave, con paciencia, sólo se escuchaban sus respiraciones, la de Licas, lenta y profunda y la de Selvio, en cambio, agitada, rápida y nerviosa. Eso le prendía y hacía que se le pusiera más tiesa la verga...

Empujó con un poco más de fuerza y logró que la punta entrara, Selvio parecía sufrir, pero Licas ya no tenía ninguna intención de retirarse, lo sujetó con fuerza de las caderas e hizo entrara toda su virilidad...

La respiración de Selvio se hizo más pronunciada, fuerte, casi casi escandalosa hasta llegar a convertirse en francos gemidos de dolor-placer... Nuevamente le preguntó que si se la sacaba pero la cabeza de Selvio se movía de un lado a otro diciéndole que no...

Contando con el permiso de su recién conocida pareja le dejó ir un par de centímetros más de su gruesa pistola, la presión de esa carne le hacía gozar cada vez que un trozo de su carne avanzaba adentrándose en ese culo...

Por un momento le sorprendió que Selvio ni siquiera hubiera hecho el intento de safarse, eso lo excitaba aún más y decidió acariciarle la espalda, recorrerla con la palma de sus manos, se dobló sobre él y le dió un par de besos en la parte media de la espalda para premiarlo por el gran placer que le daba al alojar su firme pinga dentro de su cálido cuerpo...

Entonces Selvio se puso exigente, pidió que se la acabara de meter de una vez, escondió su cabeza entre dos almohadas mientras Licas lo sujetó con fuerza y empujó lo más que pudo... al hacerlo pudo ver las manos de Selvio aferrararse a las sábanas, lo vió abrir la boca y cerrar los ojos, una escena que de verdad lo prendía...

Lentamente se la sacó un poco para nuevamente enterrársela mientras él respiraba fuerte, con sus dientes enterrados en la almohada, por fin se la metió completa y alcanzó a escuchar a Selvio murmurar:

-Reviéntame el culo papacito-

Eso fue aún más estimulante para Licas que tomó esas caderas y dejó caer todo su peso concentrado en su pene, movió sus fuertes y grandes manos para abajo de esas nalgas, que por ahora eran entéramente suyas, las separó con rudeza, y con las piernas se impulsó hacia ese culo, quería lastimarlo, deseaba rompérselo como le habían pedido...

Se inició un fuerte y brutal mete y saca. Licas bufaba al ritmo de sus empellones, en cambio Selvio sólo gemía, lloraba, ambos cuerpos estaban llenos de sudor, algunas lágrimas asomaban por sus ojos de Selvio, abiertos al máximo...

Ahora Licas, dentro de todo ese mar de lujuria, se sintió enamorado de ese muchacho que sufría para que él gozara y comenzó a pensar en darle placer, en hacerle ver estrellas... le hundía la verga completa, mientras sus manos separaban sus deliciosas nalgas de cabrón, sujetaba sus hombros y lo jalaba hacia él, quería fundise con él...

Selvio entonces comenzó a decir ya... ya... ya... Licas entonces le pasó una mano por el vientre colgante y llegó hasta su pene, que derramaba chorros de esperma mientras el cuerpo de Selvio se estremecía de un placer indescriptible...

Sentir esa leche caliente recorriendo sus dedos le excitó tanto que acabó dentro de Selvio, en fuertes, potentes, gruesos y abundantes chorros, le llenó el orificio por completo...

Sin sacársela, ambos nos desplomaron en la cama, Licas permaneció acostado sobre Selvio, poco a poco sus respiraciones se normalizaron... después de unos minutos de reposo, Licas se salió del cuepro de su amante y bajó para besarle las nalgas en un gesto de agradecimiento por el infinito placer que le había dado ese cabrón...

-¿Te gustó?- pregunto Licas

-Mucho- le respondió Selvio un poco apenado

-¿Volverías a dejarte coger más tarde?-

-No me importa si me rompes el culo, desde hoy soy tuyo, métemela cuantas veces quieras, como quieras- le dijo mientras le daba una tajeta con su número de beeper...

Sus palabras le pusieron rígido el palo a Licas, con esa brutalidad de macho le metió dos dedos en el húmedo culo, lo hizo voltearse boca abajo y lo colocó con las nalgas al aire, Selvio mordió la almohada con resignación y con voz apagada dijo:

-Reviéntamelo papacito...-
11/01/2005 17:56 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 5 comentarios.


EN CASA DEL MUCHACHO:

56muchacho.gifAquel día me fui al lugar de los encuentros y me encontré a un joven de entre 20 y 25 años de edad que me había invitado a su casa unos dias atrás, se la empecé a mamar y cuando le pedí que me la diera me dijo:

-Aquí no, vamos a mi casa- pense que nunca me lo iba a pedir...

Vivía con unos amigos, al llegar a su casa me llevó a su cuarto, noté que había un hombre en la recamara del fondo, me dijo que eso no importaba, ellos sabían de sus aficiones, su habitación tenía las paredes tapizadas con escenas leather~gay, puso un video de porno y nos lanzamos a retozar sobre su cama...

Comencé por incarme frente a él y a chuparle el miembro, al tiempo que lo hacía, mis manos se dedicaron a acariciar su magnífico cuerpo, la firmeza de sus carnes me enloquecía, sus negros y abundantes vellos, sus muslos, su vientre, sus pectorales, sus nalgas...

Todo su cuerpo tenía una calidez que alocaba mis sentidos y me incitaba a comérmelo a extraer de él la vida por la punta de su verga...

Al cabo de unos minutos me recosté sobre la cabecera de su cama y el muchacho casi se me monta en la cara para follarme por la boca...

Nos unimos en un abrazo sexual, nos en-sesenta-y-nueve-amos por un rato y luego se tendió sobre la cama para penetrarme desde abajo, me monté sobre él llenándole la lanza de lubricante para que pudiera entrar en mi abertura anal...

¡Con qué facilidad me penetró! llegó hasta donde su mediana longitud se lo permitió y con ello llenó de calor, amor y lujuria los rincones más íntimos de mi ser, pude sentir la dureza de sus huevos con mis nalgas y su abrazo me causó una debilidad que él aprovechó para hacerme completamente suyo...

Luego de unos movimientos casi de lucha greco-romana, yo quedé abajo, como a mí me gusta, y entonces me penetró verticálmente, desde arriba, se montó sobre mí, sus manos separaron la carne de mis nalgas para poder mirar la abertura por la que introdujó su firme miembro una y otra vez, hasta que sintió venirse...

-¡Todavía no!- le rogué, pero era demasiado tarde, el muchacho se salió de mi cuerpo, se arrancó el condón y tiró un chorro de leche caliente y blanca sobre sus propios muslos...

Tomamos turnos en la regadera y nos depedimos...
04/01/2005 21:59 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 9 comentarios.


MíRALO:

55dos.gif-¡Mira cabrón!- le decía al Mexicano -Mira cómo se le abre el culo con sólo meterle la lengua-

-Te lo dije, este puñal me pone bien loco- respondio él, y se puso detrás de mí

-Voy a romperte el culo mi amor, voy a rompértelo con mucho gusto- me dijo.

Muy excitado, el Hondureño tomó su verga y la guió hacia mi agujerito. Primero lo rozó un poco, me la pasó por el surco que divide mis nalgas, dejó caer un poco de saliva en mi hoyito y la apoyo allí...

Sentí la presión de la cabeza de su verga en mi esfinter y sentí cuando los músculos de mi ano cedieron para que su gran cilindro de carne entrara...

Enfrente mío, Marcelo, el Mexicano que me tenía ensartado por la boca, se quedó quieto para observar con mirada lujuriosa los movimientos de su amigo...

Jacinto empujó y empujó, enterrándome más y más su verga en el culo. Me encontraba en una situación única, estaba lleno de carne por delante y por detrás... tanto placer me hizo gemir, por momentos me faltaba el aire. Cuando estuve completamente ensartado, los dos hombres empezaron a moverse...

-¡Así, así... órale!- gemían...

En su lasciva conversación de machos confesaron que ese había sido uno de sus sueños por mucho tiempo, pero nunca habían encontrado alguien que aflojara (accediera) como lo hice yo...

Me estaban haciendo muy feliz. La sensación de una verga por la boca y otra por el culo era deliciosa...

Me acostaron boca arriba, Uno siguió dándome por el culo y el otro meneaba su verga, a punto de reventar, apuntando a mi cara y lanzó tres chorros de leche espesa y caliente que cubrieron mi lengua y mis mejillas, casi el mismo tiempo sentí estallar dentro de mi recto la fuerte eyaculación del otro, sentí su miembro crecer y soltar una pesada carga de líquido seminal dentro de mí...

Después, los dos salieron de mi cuarto y me dejaron vibrando sobre la cama, disfrutando del relajamiento de mis músculos y mis terminales nerviosas mientras mi alma les agradecía tanto y tanto placer...
28/12/2004 17:46 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.


LA CHICA DEL CHAT-ROOM:

z02chat.gifNos habíamos conocido en un Chat room de la Internet y luego nos hablamos por teléfono…

-Espero que encuentres el lugar- me dijo la última vez que hablamos antes de encontrarnos

Por supuesto que encontré el lugar y al encontrarnos nos abrazamos como si ya nos conociéramos desde tiempo atrás.

Una vez en mi auto me le acerqué a robarle un beso y ella respondió, no sólo con su boca, sino con una serie de gemidos entre los que me pidió que la llevara a algún lugar donde pudieramos “estar solitos”

Vestía una falda corta y al llegar al cuarto se sentó sobre la cama, cruzó la piernas y pude apreciar sus muslos firmes, bronceados y esas piernas bellamente torneadas…

Se quitó la blusa y me dejó ver un par de senos grandes, redondos y firmes

Volví a besarla y le metí la lengua hasta donde pude, nos abrazamos y nos acariciamos, éramos un manojo de pasión en un beso inolvidable, me le fuí al cuello, todo su cuerpo tenía un aroma delicioso.

Nunca había estado con una chica tan ruidosa, gemía y en su abrazo me hacía sentir cuanto necesitaba las caricias de un hombre, la seguí besando y nos fuimos desvistiendo, le mordisqueaba los lóbulos, bajé a besarle los redondos senos, tenía unos pezones grandes y sensibles que lamí y besé con gran deseo…

Mi mano empezó a buscar su entrepierna y al sentir los labios de su vagina no pude aguantarme más y me incliné para gozar de ella, sentí su aroma, era exquisito y ví su preciosa conchita, tenía los labios inchados y soltaba un delicioso jugo lubricante.

Ahora mis manos pellizcaban sus pezones pero mi boca se disponía a gozar de su conchita, mi lengua recorrió la orilla de sus labios, ella subió el volumen de sus gemidos, cuando le metí la lengua, me rodeo la cabeza con las piernas, lamí y chupé el delicioso presente que me entregaba, luego le metí un dedo y ella soltó un grito casi salvaje

- ¡así… así…! - me decía levantando las caderas

Seguí succionando su bollito y ella alcanzó un orgasmo llenándome la cara con su salado y aromático jugo, luego le besé los muslos y la fuí volteando para besarle las nalgas.

Eran grandes, redondas y muy, muy carnosas, hubiera pasado una vida saboreándolas pero ella me necesitaba adentro y se volteó ofreciéndome de nuevo su entrada vaginal...

Mi miembro estaba listo, había alcanzado una firme erección y soltaba un líquido transparente y viscoso...

Acerqué la punta a la entrada de su vagina y se la metí de un solo golpe, ella me recibió entero y empezó a moverse para gozar… se agarró de mis nalgas, las apretaba, me las arañaba con sus largas uñas y me hacia entrar y salir de ella con un ritmo feroz, con la punta de sus uñas me hacía cosquillas en las bolas…

Yo le pellizcaba las nalgas y le mordía fuertemente los senos, mientras sentía que mi verga iba a estallar, ella se dió cuenta y disminuyó el ritmo, empezó a usar sus músculos vaginales para extraer toda la leche de mi miembro y nos fundimos en un beso cálido y largo despues del cual descansamos abrazados…

Volvimos a hacerlo otras tres veces antes de despedirnos con la promesa de volvernos a encontrar dos semanas más tarde…
21/12/2004 17:47 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 10 comentarios.


ALDO, EL ALCOHOL Y SUS AMIGOS:

54aldo.gifAquella fue una de la primeras veces que yo probé un culo con la verga, fué en una fiesta en la casa de Aldo, un actor amigo de Saturnino...

Después de varios tragos, me encontré compartiendo un sillón con el inquieto anfitrión, Aldo me acariciaba la verga discretamente pero poco a poco sus caricias se fueron haciendo más y más evidentes...

Yo me sentía un poco cansado y lo dejé llevar mi mano a su trasero, tenía un culo macizo y perfecto, como un par de firmes y carnosas nalgas divididas por una suave raja en el centro...

Cuando sintió que había ganado mi confianza me llevó a su recámara argumentando que me veía cansado y que me dejaría descansar un poco en su cama...

Me acosté y Aldo se desvistió frente a mí, en el aire se podía sentir una atmósfera de alcohol y sexo...

-¿Que nunca te has cogido a un hombre? me preguntó...

Sintiendo una gran confianza, me fuí quitando la ropa. Al final, me quedé tan sólo con mi truza pero sus palabras me convencieron para que también me despojara de ella, me tomó la mano, me acercó sus desnudas redondeces, le bese las nalgas y entonces se montó sobre mí para ganar acceso a mi miembro con su boca...

Saqué la lengua y seguí lamiendole el trasero mientras él me chupaba el miembro...

-Quiero que me des por culo-

Se levantó un poco para colocarse sobre mi vientre, dándome la espalda, entonces ví su culo abierto y negro en medio de la raja de sus nalgas. Estaba dispuesto para mí, para que yo lo rellenara... Me puse un condón, lo unté con vaselina y coloqué la cabeza hinchada de mi verga a la entrada de ese ansioso culito...

[Lo sé, lo sé... ahora lo sé... condón y vaselina no es buena combinación, pero hace 20 años yo era de los primeros "miedosos" que empezaban a usar condón... entonces no nos habían dicho que la vaselina los dañaba...]

Empujé un poco y mi miembro entró arrancándole un leve gemido de dolor. Mi lanza se deslizó suavemente en su interior y los músculos de su esfínter me apretaron la pija como una presión deliciosa...

Lo ensarté hasta el fondo mientras él se movía pidiendo más... Entré y salí de aquel culo caliente y húmedo, sus huevos chocaban y chocaban con los mios mientras yo le perforaba el hoyo...

Me vine en su recto después de un buen rato de vaivén y a los pocos segundos también él soltó su leche pero en el aire...

Cayó cansado sobre mí y nos abrazamos hasta que los demás tocaron a la puerta para despedirse...
14/12/2004 18:22 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 3 comentarios.


LA PALABRA DE NEMESIO:

53nemesio.gifLlegué a la tienda como muchas otras veces, mi presa de ese día, estaba en mi rincón favorito y la grandeza de su miembro podía calibrarse fácilmente a través de sus apretados jeans...

Me le acerqué e inmediátamente me acuclillé frente a él para tener mi cara a la altura de su miembro...

Un par de caricias bastaron para animarlo a dejar salir de su encierro su carnoso pajarote, de entre su truza surgió el tronco de carne, duro por las caricias de mi mano, lo aprisioné entre mis dedos y con gran deseo cubrí la cabeza de ese miembro con tiernos y húmedos besos, luego abrí la boca para dejarlo entrar y llenarme de una sensación de placer que me hizo segrerar líquido lubricante por mi propio miembro...

El hombre empezó a jugar conmigo, lo alejaba de mi boca y luego lo acercaba apenas para permitirme lamerle la punta hasta que repentinamente me lo ensartó hasta la garganta sujetándome por la nuca, por unos segundos me atraganté pero luego comencé a gozar del pene que se había refugiado dentro de mi cavidad bucal... entrando y saliendo con un ritmo sexual el aquel hombre sabía darle a la felación...

El hombre me sonrió con picardía y me pidió que le lamiera las íngles, yo le obedecí mientras mi mano acariciaba su duro y caliente miembro de hombre mundano, después de unas lamidas a sus íngles y sus huevos volví a besarle la verga, con la lengua acaricié todo su contorno, saboree la piel, la recorrí desde la punta hasta la base, luego lo puse dentro de mi boca, lo chupé cerrando los labios alrededor y sin dejar de mover la lengua para darle placer...

Por largos minutos estuve dedicado a satisfacer esa verga y con ello a safisfacer mi propio deseo de mamar...

Me retiré un poco para mirarlo y ví cómo brotaba suavemente el liquido seminal, le dí varios apretones y se la jalé al tiempo que posaba mi lengua sobre la cabeza para recibir sobre ella ese riquisimo baño de semen, cuando soltó toda su carga, le limpié la verga con varias chupadas ansiosas...

Al despedirnos el hombre me dijo que su nombre era Nemesio y me prometió que la siguiente vez que ve viera me iba a dar por el culo y ¿saben que? dos semanas después supe que Nemesio era un hombre de palabra, por que en ese mismo rincón me dió una riquísima culeada...
07/12/2004 17:34 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 3 comentarios.


CON MI PRIMA:

z01prima.gifMi prima llegó a mi cuarto, no podia dormir y quería ver la TV conmigo un ratito, vimos una película y nos quedamos dormidos, yo desperté como a las 2 de la mañana y me dí cuenta de que estaba dormida junto a mi, sobre la alfombra y con la TV encendida.

Apagué el aparato y como no queriendo roce su mano con la mía, la sentí tibia y empecé a acariciarla suave y disimuladamente, ella parecía corresponder a mis caricias, era una sensación deliciosa, hasta que llegamos al punto que que nos tomamos de la mano con fuerza y nos transmitimos una deliciosa descarga de placer.

Moví mi mano para acariciar sus mejillas, su cuello, y sus oídos, ella solo se estremecía de placer, no abrió los ojos y yo seguí con mis caricias. Recorrí sus pechos y baje hasta su vientre, llegué a su entrepierna y le oí soltar un suspiro, le desabroché los pantalones y metí mi mano en sus pantaletas, recorrí la entrada de su vagina y luego me fuí hacia sus nalgas, le metí un dedo en el trasero y para entonces yo ya la tenía bien parada.

Con un poco de su ayuda, le bajé los pantalones y me la subí encima, se acostó de espaldas sobre mi, poniendo su trasero sobre mi miembro erecto, poco a poco le separé los glúteos e introduje mi miembro en su culito, que se fué abriendo haciendo que todo su cuerpo temblara de placer, tres o cuatro empujones le dí y solté toda mi carga de leche juvenil dentro de su recto.

Soltó un gran suspiro, se levantó sin decir palabra y salió de mi cuarto, a partir de ese dia nos visitamos muy frecuentemente siempre terminando en sexo anal, mi prima no quería perder todavía su virginidad.
30/11/2004 17:23 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


DE VUELTA CON EL CUBANO:

52vuelta.gif- Deja que me desvista para que no se me arrugue la ropa- dijo Selvio al colocar su pantalón sobre el buró, tenía que volver a la oficina más tarde

El Cubano se desnudó con gran rapidez, su pene estaba completamente erecto, era evidente que traía ganas y casi inmediatamente estaba por detrás de Selvio, "ayudándole" a quitarse la truza y de paso acariciándole los muslos y el trasero... separó un poco la carne de las nalgas y le introdujo la punta del miembro con cuidado, Selvio emitió un quejido al sentirlo tocar la entrada de su culo con su candente miembro, le ayudó un poco acercandose y jalándolo hacía él, el gran espejo del tocador les dejaba ver como el gran pene del Cubano se perdía en medio de las nalgas de Selvio...

El muy caliente emitía sus gemiditos feminoides mientras mantenía los ojos entrecerrados, todavía no lo penetraba y ya estaba gozando en grande...

- Ya tenía ganas de volver a cogerte, por que no habías vuelto -

- No había podido, pero tú sabes que soy tuyo, yo también soñaba contigo, ahora que sabes donde estoy ven y cógeme cuando quieras... -

El intercambio de palabras aumentaba la excitación de sus acciones, entonces el Cubano le dió la vuelta a Selvio para abrazarlo de frente, la potente verga del Cubano se acomodó sobre el vientre de Selvio mientras se besaban los cuellos, los hombros y los pechos...

- Así, sigue así, me gusta que me beses las tetas -

- Y a mí me gusta besártelas y agarrarte las nalgas -

En eso estaban, cuando el Cubano le fue metiendo un dedo por el ano, Selvio apretaba el dedo con su culo para sentir mayor placer...

- ¿Te gusta que te meta el dedo ¿verdad? -

- Sí, pero tú sabes que me gusta más que me metas tu cosota-

Eso era todo lo que quería oír, el Cubano se levantó, se puso detrás de Selvio y empezó a besarle las nalgas, mientras con uno de sus dedos hacía presión para abrirle el anillito...

Cuando sintió que su dedo había dilatando suficientemente la entrada, decidió que era el momento de darle lo que le estaba pidiendo, le sacó el dedo, reclinó más a Selvio para que le diera mejor acceso a sus nalgas y comenzó a introducir su caliente y duro pene, Selvio abrió más sus nalgas y casi le gritó...

- ¡¡Dámelo ya, ándale por favor, rómpeme el culo!! -

El Cubano ya no dijo nada, sólo dejó ir su peso para ayudar a la penetración...

- Mmmm... así... bien rico papacito... dámela toda...-

Comenzó una cabalgata que parecía envuelta en llamas de pasión y una vez que el orificio de Selvio se acostumbró al intruso que lo visitaba la cogida se tornó frenética... era lógico que no era la primera vez que esos dos se revolcaban en la cama, estaban fuera de sí, jadeaban, gritaban, el Cubano subía y bajaba su cadera para penetrar con más fuerza a Selvio que, con los músculos del ano, le daba unas deliciosas caricias a ese frime miembro al tiempo que cerraba los ojos para gozar más de ese placer...

El Cubano sabía que estaba a punto de venirse, sentía sus huevos chocar con las nalgas y las bolas de Selvio que gemía demostrándole lo mucho que estaba gozando, la penetración fue total y gozaba al mirar a Selvio entregándosele por completo, separando sus nalgas con las manos para recibirlo más y más adentro, ambos estaban al borde de las lágrimas y sus rostros tenían una inconfundible expresión de lujuria, sus ojos, en ocasiones cerrados y en otras abiertos, se decían que estaba experimentando un placer indescriptible.

- ¡¡Ah, ah, así, así ... nmmmm! ! -

No podían más, el Cubano estalló dentro de Selvio pero siguió perforándole el agujero hasta que sentió la flacidez de su miembro dentro de él y se aseguró de que Selvio también había terminado y había semen escurriendo del miembro de su amante de tantos años...

Estaban agotados, terminaron abrazados, Selvio aún estaba boca abajo sobre el colchón, aún jadeando.

- Qué rico, que pinche cogida me hiciste, eres un cabrón, estas son cogidas y lo que me han estado haciendo- El Cubano sonrió al ver a su amante abierto de piernas, con el culo chorreado de gel, con el anito abierto y las nalgas llenas de semen y el sudo de los dos, además su cara mostraba una gran felicidad...
23/11/2004 17:35 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.


TODOS MIRANDO

51mirones.gifCuando llegué, los dos estaban platicando en una esquina del salón de videos, me metí en uno de los cuartitos y me dispuse a buscar a algún conocido...

Yo no los conocía a ellos pero creo que ellos reconocieron mis gustos casi al verme.

El mas joven se me acercó y despues de saludarme me dijo que le gustaba ver cojer a su amigo y quería saber si yo me prestaría a su juego...

-Tal vez- le dije tratando de calibrar al amigo desde lejos y aquel, entendiendo mi actitud, me dejó ver tu hombría como pavo real desplegando sus plumas.

Su pene lucía esbelto, rígido, potente. Su cabeza estaba tremendamente hinchada y las venas se veían expandidas, como raíces de un árbol robusto.

-Esta bien cabezón tu amigo- le dijé, él sonrió -¿Como la vez? ¿Crees que vale la pena que me deje?-

-Yo creo que deberías probarlo- me dijo -Pruébalo, me gustaría verte gozar con él, además sé que te va a gustar-

Había un mirón en el cuarto de enfrente y me hizo un ademán para animarme a aceptar...

- ¡Entrale!- pude leer en el movimiento de sus labios...

No me hice del rogar y me fuí a su esquina. Enfrente de todos tomé su pene con la mano y me lo introdujé en la boca. El hombre se retiró un poco y se acomodó de para que todos pudieran verme chupar su miembro desde sus lugares.

Todos callaban, observaban y algunos comenzaron a tocarse y complacerce mientras nos miraban...

En ese momento nadie miraba los videos, en ese momento la diversión era contemplar la porno-escena-gay en vivo.

Le chupé ávidamente la cabeza, casi con violencia, la verdad es que ni siquiera me fijé en el hombre, sólo me interesaba su miembro. Mientras tanto, acariciaba el tronco y sus testículos con la otra mano.

Cuando sentí que el pene había llegado a su máximo gosor, retiré la boca, lo tomé con una mano y corrí su piel hasta abajo, de manera que la cabeza quedó completamente al descubierto. Al hacerlo se lo mostré a los mirones...

-¿Estas listo para metérmelo?- le pregunté al joven...

-¡Métesela! - le dijo a su amigo -¡déjasela ir entera!-

Le solté el miembro y me puse en cuatro patas sobre el suelo al tiempo que me bajé los jeans dejándole ver mi trasero a todos. El hombre se arrodilló detrás de mí. Los demás tomaron posiciones alrededor de nosotros...

-¡Cójetelo, métesela!- le decían casi a coro los mirones

El hombre me tomó por las caderas y empezó la penetración. Todos podían ver cómo el hombre me penetraba con todo el ímpetu que tenía, podían ver como me metía hasta el último centímetro de su miembro, hasta el fondo del culo...

A medida que el acto se consumaba, varios gemidos de placer escaparon de mi boca. Los demás, empezaron a imitar nuestro ritmo mientras se masturbaban animadamente...

Cuando alcanzamos el clímax, algunos de los mirones regaron su leche por el suelo y los demás se fueron alejando...
16/11/2004 20:26 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 7 comentarios.

EN EL CLUB:

50club.gifEl club estaba lleno de hombres, todos cubiertos sólo con su respectiva toalla, era la primera vez que yo iba solo. Me metí en mi cuarto y me desvestí mirando un video heterosexual...

En el cuarto de al lado estaban cogiendo, se podía adivinar por los ruidos que hacían, se oía la cama rechinando y los gemidos de placer de un hombre. Seguro que algún amiguito había tenido suerte y habia ligado, eso era lo que yo también andaba buscando ese día...

Salí a caminar por el pasillo y al fondo miré cómo un chico abrazaba y se llevaba a un hombre maduro...

La siguiente puerta era uno de los cuartos sin puerta para uso comunal, sobre la cama estaba un jovencito de aspecto Asiático con un Americano que tenía la cara sepultada en el culo del muchacho, le estaba dando una metida de lengua por el culo que me llenó de envidia...

Adelante había una puerta entreabierta y oí una voz que decía que el otro tenía un buen culo. Mire por la abertura, sobre la cama estaba a cuatro patas un hombre que parecía mayor. Estaba ofreciendo el culo con los huevos colgando. El otro estaba de pie, jalándosela, tenía buen cuerpo y un miembro como una salchicha grande, muy oscura, con los huevos redondos y negros.

El viejo le pedía que le metiera la ñonga [*] y el otro parado detrás de él se preparaba para cumplirle el deseo. Ví cómo le llevaba la verga al culo y como se la clavaba rápido. El viejo gemía y gozaba. El otro empezó un mete y saca rápido que yo podía ver con toda claridad.

El viejo le dijo que quería la leche en la boca, el otro se la sacó y se masturbó en su cara, empezó a gemir y a tener espasmos. Ví como empezaba a escupir chorros de esperma en la cara y boca del viejo.

Me marche, impresionado por la escena, a buscar algo para mí, sabía que lo iba a encontrar en ese lugar...

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* Ñonga = Pene (más sinónimos en los comentarios)
09/11/2004 17:59 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 7 comentarios.

EN LA OFICINA DE LAYO:

49layo.gifSu nombre era Layo y era el encargado del bar donde yo trabajaba, en su oficina tenía una pequeña TV con una BetaMax, ya se imaginarán hace cuanto que esto ocurrió.

-Espérame un momento- me dijo -mientras vé una película-

Encendí la BetaMax y ¡pacatelas! empezó a correr una porno escena en la que le daban por el culo a una rubia bien buena, se la estaba cogiendo un gabacho de esos rubios con una verga enorme...

Layo volvió a la oficina, pocos sabían de mis secretas adicciones sexuales y la gente de mi trabajo no eran de ellos, pero él pareció adivinarlo o por lo menos se aventó a ver qué pescaba

- ¡Orale! esa sí que es una buena cogida - Yo sólo sonreí al tiempo que, casi sin querer y más bien por instinto, noté que su verga se ponía dura bajo sus apretados jeans.

- Apuesto a que te gustaría ser ella ahorita ¿verdad? - Lo dijo con un descaro y confianza que me tomó fuera de guardia. Me sonrojé un poco y bajé la mirada.

- ¡Vamos! no te apenes ¿nunca lo has hecho con un hombre? - dijo.

- Casi no, no tengo mucha experiencia, además hace mucho que no lo hago- mentí con algo de timidez.

- Pues yo sí tengo experiencia y si quieres te puedo coger, desde que te conozco te he estado observando y te traigo ganas - Dijo excitado mientras con su mano se frotaba el pene por encima del pantalón, tenía unas copas de más y creo que eso le ayudó a soltar la lengua y mostrar sus intenciones.

La película y la posibilidad de un encuentro en esa noche de Sábado me animaron a acceder a su propuesta

-¿De veras? pero tienes que hacerlo con cuidado por que hace mucho que no me la meten y no quiero que me vaya a doler- Le supliqué y él sonrió con una actitud de ya chingué.

El muy cabrón se quitó los pantalones y me dejó ver su verga en completa erección, alguna vez leí por ahí que era una verga de tamaño 'chúpame', se me acercó, me pidió que se la mamara y yo lo hice animado por ese olor a sexo que su miembro despedía.

Tomé esa pieza de carne entre mis manos y la besé, recorrí su prepucio haciendo que su gran cabeza se asomara, le dí un par de lamidas y me la metí en la boca sintiendo cómo gemía de placer al sentirse atrapado en la humedad de cavidad bucal. Mi saliva se mezcló con su sabroso líquido seminal y llegó hasta mi garganta, mmm, mmm, mmm, así estuve mamándosela durante unos minutos, después se apartó y me dijo:

-Ahora te voy a coger- me dijo indicándome el sofá de la esquina, me recosté sobre los cojines y él me ayudó a desvestirme después de echar seguro a la puerta.

Del cajón del escritorio sacó un pomo de vaselina, un dildo de tamaño regular y un paquete de condones de marca gol (¿los han visto?). Me excitó mucho verlo hacer los preparativos mientras yo esperaba como una inocente víctima de esa circunstancia...

Me puso a gatas, acercó su boca a mi culo y comenzó a mamarlo, yo sentí sus dientes mordisquear mis nalgas y la orilla de mi orificio, después sentí cómo su cálida lengua me penetraba mientras su verga derramaba gotas de su transparente y viscoso líquido...

Tomó la vaselina y empezó a untármela en el culo, primero me metió un dedo, luego dos e hizo los movimientos necesarios para ganar acceso a mi interior.

-Cálmate, relájate, lo tienes bien apretado y no te quiero lastimar, afloja y confía en mí- se levantó y regreso con un dildo el cual llenó de vaselina, no dijo nada, yo me puse en posición para recibir el juguetito.

Nunca me han gustado los objetos inanimados dentro de mí, pero al calor del momento y con la esperanza de lo que vendría después accedí, sentí en la entrada de mi culo la punta del dildo, me lo empujó suavemente, yo estaba calientísimo pero mi esfínter ofreció un poco de resistencia...

Layo era un experto, con paciencia y habilidad logró menterlo, yo sentí como me entraba ese suave palo encebado, lo sacó y lo metió lenta y repetidamente, hasta que mi culo se relajó por completo. Me lo sacó todo y me dijo:

-Ahora si, ya te la puedo meter- la excitación no me dejaba hablar

Puso su gran verga en mi entrada posterior y me metió la cabeza, sentí dolor y quise liberarme pero él me tomó por la cintura y me pidió que no me moviera...

Siguió empujando lentamente hasta metérmela completa, el dolor se convertía en placer. Comenzó a bombearme y me hizo gozar al sentir cómo su verga entraba y salía, a veces la sacaba toda para volver a meterla y recorrer con toda su largura el anillo de mi entrada.

Me la sacó y me pidió que me acostara boca arriba, quería ver mi cara de alegría y gozo al tiempo que me penetraba... levanté mi pierna derecha y dejé mi culo expuesto para él, esta vez metió su verga con facilidad y de un solo golpe, su gran trozo de carne me penetraba cada vez mas fuerte, sentí que estaba a punto de venirse... de pronto tuvo una fuerte convulsión y sentí una explosión dentro de mi recto, sentí su semen brotar y quedar atrapado en el condón...

Nos quedamos acostados un rato en el sofá. Después nos vestimos, salí de su oficina para continuar con mi trabajo y él se quedó encerrado por unos minutos más...

A la semana siguiente se fué y no lo volví a ver jamás...
02/11/2004 17:58 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 6 comentarios.

EUDORIO Y CONSTANTINO:

48eudorio.gifLos demas podían verme buscando y buscando hasta que llegué a un cuartito donde ví al joven recostado en el asiento, se había bajado los pantalones hasta las rodillas y su bikini en la misma posición.

Jugaba distraídamente con su miembro manteniendo una húmeda erección.

Me paré frente a él y procedí a introducir y retirar la cabeza de su pene erecto en mi boca, matizando el movimiento con suaves roces de mi lengua contra la cabeza del miembro.

Eudorio, así se llamaba el joven, llegó al clímax expulsando borbotones de semen blanco que se pegaron en mi cara. Me dió una servilleta mojada para limpiarme y me dijo que quería mas, que esperara unos momentos a que se repusiera y volvería a dármela. Agradecido me puse a limpiarle solícito los restos de semen que quedaban en su miembro.

-¿Te gusta la verga por el culo?- me preguntó y con un gesto le dije que sí (y mucho).

Le dí una última chupada seguida por un beso amoroso a la cabeza y al hacerlo me percaté de la presencia de otro hombre en el reducido espacio, pude ver que tenía un bultazo furioso en la entrepierna y Eudorio me hizo un gesto animándome a tomarlo ahí mismo.

Mis dedos se acercaron, hurgaron y se enroscaron, hasta sentir su pene por debajo de la tela del pantalón.

Una vez localizado el objetivo, comencé a presionar la palma de mi mano vigorosamente contra el cuerpo del muchacho en forma rítmica y metódica, hasta que sentí surgir esa superficie dura de la entrepierna del joven.

Despues supe que su nombre era Constantino. Se sentó junto a Eudorio en la banca del cuarto y me ofreció la dureza de su hombría para que la chupara.

Casi al instante me incliné a practicarle sexo oral. Eudorio no me hizo esperar mucho. Se colocó detrás de mí y, después de ponerse un preservativo, procedió a penetrarme vigorosamente. La fuerza con que lo hizo me obligó a emitir un quejido grave. Mis gemido parecieron excitar más y más a los dos hombres.

-Tienes un agujero bien rico- me dijo Eudorio mientras agarrado de mis ingles me atraía hacía él para metérmela y sacármela una y otra vez.

Constantino gemía mientras yo pasaba mi lengua por sus partes mas íntimas.

Esa es una de mis vivencias favoritas; mamársela a un hombre mientras el otro me la mete por atrás y si a eso le agregas un par de mirones entonces sí que estaba feliz.

Uno de los mirones, un Américano joven y con lentes oscuros se unió a nuestro grupo, se acercó hasta que su miembro quedó frente a los labios de Constantino y este sacó su lengua hasta que entró en contacto con la punta de esa verga blanca y dura. Fué muy rápido y el Americano terminó dentro de la boca de Constantino que se comió el semen.

Al cabo de unos instantes mi trabajo en el miembro de Constantino rindió sus frutos. Lo sentí a punto de venirse y retrocedí unos centímetros para dejar que eyaculara sobre mi cara, cubriendo mis mejillas con borbotones de semen de color marfil. Casi al mismo tiempo el miembro de Eudorio se convulsionó en mi interior dejándome sentir una eyaculación potente y abundante que me llenó de un placer indescriptible...
26/10/2004 17:54 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.

LA TERCERA NOCHE:

47noche.gifEra la tercera noche que iba al lugar de los videos y para él todavía era necesario planearlo, habían pasado unas semanas desde la última vez...

Abrió el closet y buscó qué ponerse: Una camiseta azul un poco holgada, unos pantalones cortos con elástico en la cintura para poder bajárselos y subírselos rápidamente, se aseguró de tener unos dólares sueltos, los condones, las llaves y varios pañuelos desechables...

Salió a la oscuridad y camino con ansia hacía el lugar prohibido... Entró al local como quien entra a la boca del lobo, el olor de la tinta de las revistas porno le llenó los pulmones y alma de una ansiedad que sólo se calmaría con un encuentro frontal con la bestia de la lujuria... y eso es lo que andaba buscando...

La última vez le habían dejado al boca llena de semen y muchas ganas de volver a sentir un hombre adentro, era muy escitante hacerlo con un desconocido, esta noche quería encontrar a alguien más aventado, alguien que le perforara el culo...

-Vamos al parque- le dijo el muchacho con acento Centroamericano

Se fueron caminando hacía el parque de la esquina mientras hablaban de otras cosas, llegaron al rincón más oscuro y el muchacho tomó a Selvio por la cintura empezó por acariaciarle la espalda, fue bajando sus bruscas caricias hacia el trasero del caliente amiguito que se acabada de ligar, le dió la vuelta y levantándole la camiseta se puso a lamerle uno pezón, pasándole la lengua por la aureola y, con una mano, empezó a separarle las nalgas para localizar la entrada del su culo, al momento que lo halló comenzó a masajearlo y a excitarlo para que se abriera...

Selvio se empezaba a mover y gemir, mostrándole su agradecimiento por las caricias que le daban un enorme placer, con la confianza que le daba ese placer, le acariciaba el miembro y estaba consiguiendo que al muchacho se le agrandara, le acariciaba los huevos, luego se inclinó frente a él para chupársela pero después de tan solo un par de chupadas... el muchacho le apartó la boca de su miembro y, dándole la mano, le ayudó a levantarse

Selvio le dió un condón para que el muchacho se lo pusiera...

-¿Esto para que?- le preguntó

-Póntelo, es para cuidarnos- le respondió Selvio y al notar la ignoracia, tal vez fingida del Centroamericano, le ayudó a colocárselo...

Una vez forrado el miembro del muchacho parecía una gran salchicha, carnosa y firme que brillaba bajo la luz de la luna... Selvio se recargó en una pared y abriendo todo lo que pudo las piernas, se entregó a la penetración que en lo negro de la noche se antojaba deliciosa...

La verga del muchacho seguía creciendo y se puso dura como una roca, Selvio no sabía que aquel desconocido tuviera un arma de tal calibre... al sentir su firmeza pensó golosamente en todo lo que se iba a tragar y al sentirlo en la entrada de su ano trató de detenerlo, le pidió que lo hiciera con cuidado, pero el muchacho parecía haber enloquecido y sólo quería penetrarlo...

Tomó a Selvio por la cintura y le metió el miembro sin parar, como estaba bien lubricado entró hasta el fondo y al caliente de Selvio no le quedo más que aguantar ese tremendo pedazo de carne con un poco de dolor. Con una mano podía sentir lo largo grueso y duro del miembro que se le clavaba en el culo y casi no podía creer que esa pija se perdiera entera en el interior de su abertura...

El Centroamericano entraba y salía con potentes empellones y eso hacía gozar enormemente a Selvio que por momentos reculaba como para que le entrara toda y no se le fuera a escapar ni un milímetro de esa deliciosa verga... el muchacho estaba bien excitado, acabó furiosamente derramando su semen dentro de la bolsa de caucho que protegía su unión, se separó de su amante furtivo, se arrancó el preservativo y se alejó, dejando a Selvio con el culo abierto, jadeando de gusto y disfrutando por unos segundos de la frescura de la noche que le acariciaba las nalgas y le refrescaba la entrada de su cuevita anal...
19/10/2004 17:51 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 3 comentarios.

EPIGMENIO, FEDERICO Y YO:

46epi.gifEpigmenio me había invitado a pasar el fin de semana en su pueblo, me dijo que compartiríamos el hotel y los gastos con un amigo suyo, un tal Federico.

Llegamos al hotel y Epigmenio me dijo que llegara al cuarto, que Federico me estaría esperando, él tenía que hacer unas cosas y se reuniría con nosotros mas tarde.

Llegué al cuarto y encontré a Federico en una de las camas, estaba cubierto por una sábana y junto a él, un objeto alargado, que no tardé en reconocer como un vibrador, a mi casi no me gustan esas cosas...

A un lado, la revista que estaba leyendo. En ella pude observar la foto de un musculoso modelo masculino desnudo mostrando ostensiblemente su miembro en erección.

-¡Hijole! Creo que ya te interrumpí- le dije con una sonrisa.

Federico empezó a acariciar sus genitales con una mano, no haciendo ningún intento por ocultarlo. Yo podía ver perfectamente como jugaba con su pene debajo de la sábana.

Puse mis cosas sobre la cama libre de la habitación y me dispuse a deshacer la valija y colgar mi ropa. Una vez hecho esto, me desvestí para meterme a bañar y en ese momento, sus brazos me sujetaron desde atrás y me impidieron moverme...

Se paró frente de mí y acarició ayudandome a desvestirme hasta que me dejó totalmente desnudo.

Antes de que pudiera reaccionar, activó el mecanismo del vibrador y lo colocó entre mis glúteos. Yo me resistí en el primer momento, pero luego accedí al pensar que Epigmenio estaba detrás de todo esto.

-No te vas a hacer del rogar- me dijo.

En ese momento llegó Epigmenio, él era mi amante en esos dias y me había dicho que le gustaría hacer un trío conmigo y alguien mas...

En el gran espejo me ví desnudo, abrazado por Federico, también desnudo, y Epigmenio frente a nosotros, vestido, pero con una mirada golosa.

-Selvio, este es mi amigo Federico y veo que le gustas-

-Orale Epigmenio, desvístete y éntrale a la fiesta- dijo Federico.

Epigmenio de desvistió, la impresión de ver a dos hombres desnudos con sus miembros erectos me hizo correr un frío por la espalda.

Me hicieron que me pusiera en cuatro y se acomodaron; uno enfrente y otro por atrás de mí...

Epigmenio se fue introduciendo en mi cuerpo mientras que Federico apretaba su miembro por mis labios...

Abrí la boca y me lo metió tan adentro que me hizo un poco dificil respirar.

Lo último que pude ver fué a Epigmenio apagando la luz. A partir de ahí todo fue placer. Todo mi cuerpo sintió cómo se acomodaban alrededor de mí para tomar parte del goce colectivo.

Uno de los dos se encontraba sentado y yo le mamaba el miembro, al mismo tiempo el otro, que estaba arrodillado atras de mí, me penetraba.

Yo gozaba por los dos lados, con las piernas bien abiertas animaba al de atrás a dejármela ir toda hasta adentro y mientras tanto me metía entre las piernas de otro, chupándole la verga, tragándome su cabeza, lamiendo la largura de su tronco y haciendo que mi lengua se alargara para chuparle los testículos mientras el otro me culeaba incansable.

A la mañana siguiente, desperté dentro de un capullo de carne humana. Estaba durmiendo apoyando la cabeza sobre las nalgas Epigmenio. Abrí los ojos y descubrí la cabeza del miembro de Federico cerca de mi rostro.

Los desperté, nos bañamos, nos vestimos y fuimos a desayunar. Al terminar volvimos al cuarto, nos desnudamos y repetimos nuestro encuentro pero esta vez a la luz del día...
12/10/2004 17:49 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 3 comentarios.

CON EL FLACO:

45flaco.gifEl flaco de bigote delgado me ha tomado un par de veces antes, esta vez fue la mejor de todas

Me manoseo enterito. Me apretaba las tetas, los muslos y las nalgas, arrastró sus delgadas uñas por toda mi piel en unos arañazos cariñosos.

-Estas bien bueno...-

Me gusta mucho cunado me hablan mientras me lo hacen, me excita casi cualquier cosa que me dicen, pero más cuando me tratan como a una chamaquita facil y, a veces les respondo para seguirles el juego...

-Tienes una verga bien rica, me gusta... ¿te la mamo?- le dije al tiempo que me arrodillaba frente a él y me la metía toda en la boca. Me tomó la cabeza entre sus manos, y me la movía hacia adelante y hacia atrás, mientras yo le comía la lanza de carne.

Mientras se la mamaba, él gruñía y me metía dos de su dedos en el ano...

-¿Me la vas a meter por ahí papacito?-

-¿Traes condón?-

No le respondí, en cambio abrí uno de los tres azules que acababa de comprar en la esquina y me lo metí en la boca para ponérselo al tiempo que se la chupaba...

Su mano izquierda tenía dos de sus dedos en mi culo y su otra mano se concentró en hacerce crecer el miembro con movimientos lentos...

Poco a poco fue atrayendo mi trasero hacia su virilidad y yo me derretía de deseo, pensando en el placer que se me acercaba por atrás, me incliné un poco para facilitarle el acceso, apoyé mis manos sobre la banca del cuartito y le ofrecí mi culo ansioso.

Me tomó por la cintura y me la metió lentamente, con cuidado pero casi sin detenerse hasta que estubo completamente dentro de mí, era tan largo que casi podía sentirlo en la garganta.

Junto con un enorme placer sentí un poco de debilidad que me hizo inclinarme más y apoyarme sobre mis codos, con un brazo me rodeo la cintura y con la mano me pellizcó los pezones... le tomé la mano y se la conduje hacia atras, quería que me acariciara las nalgas.

Después de unos delicioso minutos, cambio la posición su mano y se puso a masturbarme mientras me culeaba y así llegamos al climax los dos al mismo tiempo, me la sacó lentamente... como si después de toda la fuerza con la que me había penetrado ahora pudiera lastimarme...

Le tomé la verga semi~flácida con una mano, le quité el preservativo, lo tiré en el bote de basura cercano, le dí un par de besos que lo hicieron temblar...

Se limpio con una servilleta y con un tono de alivio y cansancio nos despedimos

-Sólo por que ya estoy un poco viejo, si no, te la volvía a clavar al ratito... a ver si nos vemos el Viernes... Que rico culo que tienes chamaco-
05/10/2004 17:46 Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.

EN EL VAN DEL CUBANO

44vancu.gifEl Cubano se tiró de costado, con el pantalón en las rodillas, quería que le pegara una buena mamada a su verga cabezona y larga, muy venosa y peluda, yo como siempre le cumplí su antojo y después de unos minutos sus manos se adentraron entre mis nalgas, me acomodé con cuidado para que me comiera el culo, mmm mmm mmm, me lo baboseó por un buen rato...

Le pedí que me la metiera ya, entoces dejó de lamerme el hoyo y en cambio me metió un dedo, empezó a dedearme mientras yo seguía chupándosela, se arrodilló y poniéndose detrás de mí, me puso el glande a la entrada del culo, entonces me fui haciendo para atrás para enterrármela completa, una vez adentro, el Cubano empezó a bombearme...

Siempre supo como complacerme, sus caricias me relajaban y con mi cuevita anal me comí toda su verga, el espejo que mañósamente acomodaba en el "van" me permitía gozar del espectáculo de ver cómo toda su verga se hundía entre mis nalgas, entraba hasta el fondo y salía...

En esos momentos éramos la pareja ideal, él me cogía y yo tenía el culo levantado para tomar todo lo que me daba, con la cara sobre la alfombra, me apoyaba con las manos sobre el piso, el Cubano parecía una máquina porque no paraba al culearme y en cambio aumentaba el ritmo, yo no sé pero me imagino que el vehículo se mecía fuertemente y no se que se imaginarían los que pasaban por afuera y veían el "van" moverse tanto...

Despues de un buen rato sentí como se venía, dejando su leche dentro de mí, entonces ya no aguanté mucho y terminé viniéndome también, regando mi leche sobre una toalla que me puso por abajo, al terminar nos dejamos caer sobre la alfombra, cansados, sudorosos y felices...

Estos encuentros los tuvimos cada tercer día durante casi un año, siempre dentro de su "van" y en diferentes estacionamientos de la ciudad más feliz de la tierra...
28/09/2004 18:27 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 7 comentarios.

EN LA OTRA TIENDA

43otra.gifEl sitio a donde siempre voy por mis encuentros furtivos estaba lleno de verdad, no había ni un casillero desocupado y cuando eso pasa, la acción disminuye a lo mínimo.

Por suerte entre los que llenaban el lugar estaba el Jovencito que me había cogido hacía unas semanas.

-Vamos a la otra tienda, allá me la puedes mamar- me dijo

-Vamos pues- le dije...

La verdad es que yo pensaba que en ese lugar no había ambiente pero estaba equivocado, al llegar me metí en el baño, dejé la luz apagada y la puerta entre-abierta, entonces el Jovencito llegó detrás de mí, se sacó el miembro y recargándose sobre el lavabo me pidió que se la mamara...

Tiene un miembro de buen tamaño que se para firmemente con toda la fuerza de su sangre joven y me gusta mucho chupárselo como su fuera un gran fruto...

Mamando estaba yo cuando se acercó un tipo a mirar, se asomó por la rendija de la puerta y el Joven le preguntó si quería que se la mamaran, el otro accedió y se metió al cuarto para completar el trío.

Se abrió el zipper y me entregó su miembro húmedo y erecto, claro que se lo chupé, se las mamé alternadamente a los dos y mientras lo hacía el tipo me acariciaba las nalgas a traves de la ropa, sus dedos quería meterse en mi culo y trataron de meterse dentro de mis pantalones, yo me los desabroché para permitirle que me agasajara...

-¿Te lo vas a coger?- le preguntó al Jovencito

-Cógetelo tú, yo quiero que me la siga mamando-

Se puso un condón, me lubricó la entrada y me dejó ir todas sus ganas de culear hasta el fondo arrancándome unos animados gemidos de gusto y dolor.

El Jovencito me cogía por la boca y el otro me daba por el culo, yo gemía y gozaba hasta que los dos terminaron, después nos limpiamos, nos separamos y yo me fui a casa a escribir lo que acababa de vivir, para no olvidarlo... para recordalo más adelante y para compartirlo con ustedes...
21/09/2004 18:26 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 4 comentarios.

PLATICA DE SOBRECAMA

42sobrecama.gifSobre la cama del cuarto 7 de un hotel de Garden Grove, descansábamos y recuperábamos el aliento para volver a coger...

Nunca me molesta que me comparen con sus novias o mujeres por que casi siempre me dicen que sienten más rico dentro de mí que cogiendo con ellas, Que mamo mejor que ellas y esas cosas...

-¿Y tú, no tienes un novio?- me preguntó

-A veces, pero por ahora no- le contesté

-¿Te puedo preguntar una cosa?-

-¿Cómo de que o qué…?-

-¿Qué se siente cuando te la meten?-

-¿Y eso? ¿por que quieres saber?-

-No'mas, quiero saber-

-Pues lo mismo que debe sentir tu novia cuando te la cojes a ella-

-Bueno pero tú, dime que sientes tú-

-Orale pues, se siente, mmm algo rico que entra y sale, a mí me gusta mucho, agarrame una nalga ¿sí?...-

-Bueno, te la agarro pero sigue hablando-

-Mmm... se siente la sangre de la pareja, su piel, su calor, se siente mucha alegría, un poco de dolor, muchas cosas, se siente de todo al mismo tiempo-

-Agárrame el fierro y síguele-

-Se siente cómo llega hasta el fondo del culo, cómo se mueve, cómo se acomoda para llegar a cada rincón, se siente duro y se siente cómo late el corazón del amante, se siente la suavidad de la piel, se siente cómo te acaricia por dentro, mojado, da un poco de calor, se relaja, se pone más duro, es muy rico... ¿Y tú, que sientes?-

-¡No, a mí nunca me la han metido güey!-

-Métemela otra vez y te voy contando ¿sale?-

- No, todavía no, mejor sígueme contando como la sientes cuando la tienes toda adentro-

-¿Hasta el fondo?-

-Sí, cuando te la dejan ir hasta el fondo-

-Es lo más rico, cuando te tienen bien clavado y empiezan a moverse, haciendo círculos con la pelvis… cuando buscan ese punto especial que les hace gruñir de gusto cuando les estrangula la punta de la verga, a mi me dan ganas de darles todo de mí, de entregarle mi alma entera a ese macho que me hace gozar con su virilidad…-

-¿De verdad te gusta tanto?-

-Sí, especialmete cuando la cabeza se frota con el fondo de tu interior y lo largo te acaricia la orilla del ano, las piernas se abren al máximo, te aprietan las nalgas y la mente vuela en un viaje astral al borde del placer…-

-Jajaja-

-Por que te ries, me pediste que te contara ¿no?-

-¿Y cuándo te vienes?-

-¡Uy! ahí sí que es peor, porque si antes sentías la fricción, los músculos, la sangre, el calor y todas esas cosas, cuando me vengo mientras la tengo adentro, se siente todo y a la vez no siente nada. Me relajo y luego le aprieto mientras se me sale la leche, mi cuerpo vibra y quiero más, además me encanta escuchar al macho que me esta dando la verga, me gusta oirlo gruñir, gemir, pidiéndome que acabe… gozo el pedirle que me dé toda su leche, me gusta sentir el calor de su semen dentro de mí… me gusta mucho ese calor...-

-Eres bien puto ¿verdad?-

-Oye cabrón tú me preguntaste ¿sabes? mejor volteate y te meto la punta para que sepas lo rico que se siente, te pongo un montón de lubricante y te la dejo ir suavecito-

-¡No! calmate-

-¿Que? no me digas que te da miedo-

-No, mejor ponte en cuatro que ya la tengo bien parada y te la voy a meter como a tí te gusta-

Me monté sobre la cama, separando las piernas y esperando que me penetrara de a perrito, lo hizo y los dos gozamos, pero cada uno en su papel...
14/09/2004 18:25 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.

MUY PRONTO

41pronto.gifMe paré a la puerta del cuartito de video, con las nalgas al aire y mirando por el espejo a los que pasaban y me miraban el culo, unos con fingida indiferencia, otros con curiosidad temerosa, uno se animó a acercarce y tocármelas (¡mmm que gusto!) y ¡por fin! un valiente que se me acercó y me hizo entrar al cuarto junto con él...

Me encontró sumiso, frágil, fácil y decididamente dispuesto a entregármele.

Primero se sentó frente a mi y me abrazó por la cintura atrayéndome hacia él, sus manos sostenían mis nalgas y sus dedos se aventuraron más allá, se metieron por la línea que hierve en medio de mis glúteos...

Deslicé un poco de KY (lubricante) para facilitarle la satisfación de cualquiera que fuera su intención, el KY y sus caricias me pusieron resbaloso el culo...

Se levantó y se paró detrás de mí, empujó su pelvis sobre mi trasero y a través de la ropa pude adivinar un miembro duro... volvió a arremeter, ahora con más fuerza... siguió con su juego y me metió un par de dedos en el ano...

Me quedé inmovil, gozando de sentirme penetrado por esos dedos insolentes...

Separé las piernas y me incliné recargándome sobre la pared mientras él se disponía a taladrearme con su herramienta... Antes de ponerse el condón que le acababa de entregar, regó su semen sobre mi trasero hasta quedar exhausto...

Yo me quedé con las ganas, temblando un poco por la fiebre, con las piernas bien abiertas, él sujetándome por la cintura y limpiándo el último residuo de semen de la punta de su miembro sobre mi nalga izquierda, me dió una mordida leve en el lóbulo derecho y me dijo -Gracias- antes de irse y dejarme solo de nuevo...
07/09/2004 17:52 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.

DESEMPLEADOS Y SIN PREJUICIOS

40desempleados.gifHoy voy a compartir con ustedes algo que disfruté hace unos diez años pero que todavía recuerdo por lo mucho que me gustó.

En esos dias yo era un joven del piel morena clara y mi cuerpo estaba mejor repartido, mi vientre era plano, mi pecho sin vellos dejaba ver mis pezones de color caramelo, mi trasero era un poco abultado con unas nalgas bien redondas de tamaño regular como les gustan a los machos...

Siempre he sido bien caliente y me gusta mucho que me den por detrás. En esos dias me acababa de quedar desempleado y pasaba mucho tiempo en la calle, buscando trabajo y una que otra aventura, ese día me encontré con un joven en la tienda de videos que también estaba desempleado y que se había metido a matar unos minutos antes de volver a casa de su tío con la mala noticia de no haber hallado empleo...

-Vamos a mi casa a tomar un café- le ofrecí
-¡Orale pues!- me respodió

Al llegar a mi apartamento, le dí un paquete de revistas porno para animarlo mientras yo preparaba el café...

-Mira éstas para que no extrañes la tienda- le dije con una sonrisa ambigua

-Tus revistas estan buenas, ya hicieron que se me parara la verga- me dijo

-Ese sí que es un problema ¿te puedo ayudar a solucionarlo?-

-¿Qué, me vas a hechar una mano?-

-Hey es mi culpa, lo menos que puedo hacer es ofrecerte mi... ayuda- le dije tocándome el trasero

-¿Eres puto? casi no se te nota-

-Entonces que, ¿te animas?- le pregunté

-Yo no tengo prejuicios, ando bien caliente y tus nalgas me gustan- me dijo y entonces me abrazo haciendo que me sentara sobre él en el sofá...

Si él andaba caliente, yo vivía en un estado de calentura perpetua, entonces el joven empezó a acariciarme, primero por encima de la ropa y luego procedió a desabrochar los botones de mi camisa, su mano se apoderó de mis pechos amasándolos con un poco de rudeza, yo me quité la camisa y él se puso a lamer mis pezones mientras una de sus manos llegó hasta mi trasero y comenzó a masajearlo, estimulando la raja de mi culo con sus dedos.

Sus caricias me llevaron al máximo de la calentura, me moría de ganas de que me zingara, le quité la camisa y le desabroché el pantalón, él también estaba muy excitado, su verga estaba bien parada, muy dura. Me hinqué y le dí una rica mamada...

-Mamas bien rico, cabrón, chúpamela todita- exclamó entre gruñidos el macho que gozaba de la carne de mis labios y el calor de mi lengua.

-Voltéate para morderte las nalgas- me dijo ahora con una confianza repentina y cuando me puse en posición me hizo sentir su boca, su corta barba me hacía cosquillas sobre los huevos mientras su lengua recorría la orilla de mi culo, el muchacho me tenía listo, así que le pedí que me cogiera ya...

Recostándome boca abajo sobre el sofá le ofrecí mi trasero, él se me acercó -Ummm, que culo tan rico tienes, te voy a echar un palo que te va a encantar- dijo al hacer resbalar sobre la ranura de mi culo su brillante, dura y babosa verga, enseguida comenzó a hacer movimientos como si me estuviera pistoneando, bien duro estremeciendo mi trasero con cada empujón que me daba pero sin metérmela todavía...

Su verga no era descomunalmente grande pero era gruesa, fuerte, potente y sus embestidas me hacían sentir más y más ganas de tenerlo adentro, de repente mi joven amante se detuvo me hizo cambiar de posición... levantó mis piernas para ponerlas sobre sus hombros y pegó la punta de su verga en mi agujero...

-¡Dámela ya papacito!- le supliqué al sentir que estaba por culearme

-Estate quieto, te la voy a meter y tienes que gozarla, te lo voy a hacer despacito mi amor- me tranquilizó empujando la cabeza de su miembro en mi ano, me quedé inmóvil tratando de relajarme al máximo mientras él forzaba la entrada de mi culo con su durísima pinga...

Finalmente mi huequito se abrió y pude sentir su gran bicho metiéndose en mí, la penetración me dolió pero no tanto como pensé que me dolería.

El muchacho se detuvo por unos segundos y luego comenzó a moverse muy lentamente, suavecito, haciendo que mi esfínter se dilatara poco a poquito. Yo estaba un poco adolorido y no podía moverme mucho pero él sí...

Cuando ya estábamos cubiertos de sudor, volvió a voltearme, me afianzó por las caderas y me volvió a penetrar, esta vez con mayor facilidad, fue apurando paulatinamente su vaivén, entrando y saliendo de mi culo que con cada empujón se abría más y más...

El jovencito se quedó encima de mí, pistoneándome por el culo más de media hora y finalmente me la sacó y me volteó, siguió estimulándose la verga hasta que acabó sobre mi pecho, los chorros de semen fueron tan fuertes que me llegaron a la cara, la boca y el cuello...

Me dijo que hacía 3 meses que había cogido con una maestra de su pueblo, se baño y se fue, no lo he vuelto a ver, pero ¡como me gustaría hacerlo!
31/08/2004 01:41 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 7 comentarios.

COMO UN SACRIFICIO

39sacrificio.gifSelvio entreabrió lo ojos y sitio la energía de la luz del sol penetrando sus pupilas, la luz entraba por la ventana del cuarto que habían dejado abierta, estaban en el tercer piso, nadie los podía ver, volvió a cerrarlos y se concentró en la otra energía que le penetraba en ese momento, ésta entraba por atrás y le llenaba el cuerpo y el alma de un placer total...

Estaba completamente desnudo, cubierto sólamente por una delgada capa de sudor, suyo y de su amante que lo penetraba sobre la cama...

Estaban en el centro de la cama como sobre una piedra ceremonial para un sacrificio humano, su amante lo tomó "doggie style" y, una vez que estuvieron conectados, Selvio colocó su vientre sobre el colchón y recibió la ofrenda carnal hasta el fondo...

Gemidos de placer y algunas palabras cariñosas llenaron el interior del lugar mientras el acto se desenvolvía, Selvio alcanzó sus nalgas con sus manos para separarlas mas, para abrirse más y sentir más de ese dulce tormento...

-¡Métemela más!-

Una y otra el hombre se la dejó ir y para terminar, sacó su miembro dejando atrapado entre las nalgas de Selvio el condón amarillo que utilizaron... todavía tenía un poco de semen en la punta de la verga y lo vertió sobre los redondos y blancos glúteos de un Selvio que vibraba de gusto al alcazar su propio clímax...

Ahí permaneció, quieto como un recién sacrificado pero en lugar de ser un cuerpo inerte era en verdad un cuerpo lleno de vida, de mucha vida, vibrando y gozando de lo que acababa de sentir...
25/08/2004 01:39 Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.

UN GLORYHOLE

glory.gifExiste todavía un tienda de artículos para adultos sobre el bulevar de la Playa y todavía ostenta el anuncio de video-arcade de 25centavos, eso es la que costaba en ese entonces ver un par de minutos de video porno en un cubículo con puerta con seguro.

La tienda, como ya dije, todavía existe pero ahora hay que ponerle billetes de uno o más dólares para tener acceso a los videos. Otra cosa que ha cambiando es que ahora los cuartitos tienen paredes de doble grosor que no se pueden perforar para crear los gloriosos agujeros que había en otros tiempos...

Aquella vez, cuando llegué a la tienda por primera vez, lo hice con ganas de ver qué tipo de películas tenían, cual sería mi sorpresa al encontrarme en uno de esos cuartos y cuando, por uno de los orificios, pude ver un dedo de piel de chocolate que se movía invitándome a mirar a traves de la abertura...

Acerqué mi mirada y vi cómo un enorme moreno, sentado en el cubículo contiguo se acariciaba una enorme verga semi-erecta, tenía una longitud que le permitía tomar su cilídrica forma con las dos manos y con la yema de los dedos extender las pequeñas gotas de líquido transparente que brotaban de la punta para lubricarla...

Ahora fui yo el que asomó los dedos por la abertura pidiéndole que se acercara, entonces lo ví levantarse y sin ningún miramiento acercar la cabeza de su miembro a la abertura de la pared para poco a poco atravezarla y quedar completamente a mi disposición, mis manos un poco nerviosas la tomaron y acariciaron para sentir su calor y firmeza, recorrí cada pulgada de su negra piel sintiendo el palpitar de sus gruesas venas y tímidamente, al principio, le fuí lamiendo la cabeza y toda la largura con la boca semiabierta...

El líquido transparente tenía un sabor salado que me embriago de placer, el moreno comenzó a moverse del otro lado para entrar más adentro de mi cálida y húmeda boca, con los labios cubrí un poco mis dientes para darle unas mordidas cariñosas y con la presión extraerle un poco más de su lubricante natural...

Una experiencia fabulosa la de esos hoyos que proporcionan anonimato y privacidad para que ambos pudieramos gozarnos, después de unos minutos me levanté para acariciarme el ano con la punta de esa descomunal verga pero el hombre al sentir el cambio de superficie extrajo su miembro y me ofreció un condón en envoltura verde, era de tamaño extragrande, era la primera vez que yo veía uno de esos...

La posibilidad que se presentaba me llenó de excitación y cuando volvió a introducir su pene por el orificio de la pared, lo recibí ansioso y le acomodé el preservativo, me llené el agujerito de saliva y me acerqué para tomar sacrificadamente ese enorme miembro con un poco de miedo pero entregándome totalmente a él para que me hiciera lo que quisiera, yo confiaba ciegamente en que sólo me haría gozar...

Lentamente fue abriéndose camino dentro de mi recto y al hacerlo que iba llenando de un gusto indescriptible ....

Largos minutos gocé con ese miembro incrustado en mi cavidad anal, estaba durísimo y llenaba todas mis expectativas de placer, hasta el momento que decidió retirarse fue delicioso, lo sentí salir de mi cuerpo completamente lubricado, salió despacio permitiendo que mi recto volviera a su estado natural...

Cuando estuvo fuera se quitó el condón y volvió a entrar por el orificio de la pared para que mi lengua saboreara su firmeza una vez más, esta vez fue menos tiempo por que estaba a punto de terminar y al hacerlo me llenó la boca de un semen tibio y semidulce que combinado con mi saliva fue demasiado para permanecer dentro de mi boca y salió entre mis labios dejándome la cara llena de ese néctar de lujuria liberada...
17/08/2004 01:37 Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.

UN ENCUENTRO MULTINACIONAL

37multi.gifCuando llegué estaban los tres sobre los sillones de cuero negro, mirando la pantalla gigante y acariciando sus propias armas: un Hondureño, un Japonés y un Americano, todos con miembros bien desarrollados...

El mejor era el del Hondureño: moreno, con un tamaño y erección perfectos...

Todos estaba en lo suyo y yo llegué a sentarme entre el Americano y el Japonés, con plena confianza tomé ambos miembros con mis manos, uno de cada lado, traté de chupárle el misil al Americano pero no me dejó, sólo quería que lo acariciara y al mismo tiempo acarició mis nalgas volteándome para que el Japonés las viera...

El Samurai, un hombre de mediana edad, me levantó las piernas y las puso sobre sus hombros acercando su fuerte sable de carne al hoyito de mi culo, el Hondureño se levantó para ponerme la verga en la boca y yo me prendí de ella como si fuera la última fuente de proteína en el universo entero.

¡Aah! yo gemía de gusto, el Japonés me ensartó con su sable de carne y comenzó a bombearme placer por detrás, el Hondureño hizo lo suyo entre mis labios y el Americano gozaba pellizcando mis nalgas y separándolas para que el Samurai me la metiera entera al tiempo que mi mano le hacía una paja que despues de unos minutos le hizo soltar un chorro delicioso y caliente de leche sobre el piso.

Al ver ésto el Japonés soltó un gemido de placer y me la sacó cubierta por un condón que podía adivinarse lleno de semen, se lo quitó y se fué mientras el Hondureño retiraba su pinga de mi boca...

Con gran calma se puso un condón y me pidió que me volteara frente él para darle al oportunidad de saborear con su rica y morena tranca del calor y estrechez de mi trasero, yo le obedecí y lo sentí entrar en mí, deslizándose rápidamente, sentí cómo se abría mi culo y cómo su pinga acariciaba el fondo de mis entrañas con la firmeza de su carne.

Entró y salió varias veces hasta que terminó al tiempo que me daba un empujón formidable que casi me hace gritar de dolor y placer simultaneo...

Hoy recuerdo y todavía esos momentos, sueño con esa imagen de mi cuerpo ardiente entre esos tres hombres tomándome y gozando conmigo.
11/08/2004 01:36 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 3 comentarios.

EN EL BAÑO DE VAPOR

36vapor.gifEstaba desnudo y solo en el cuarto de vapor, era muy temprano pero yo sabía que el Colombiano vendría por que me lo había prometido.

A traves del vapor divisé su silueta entrando por la puerta, sin decir palabra se paró en un rincón y se puso a mirarme, habíamos acordado no hablar para hacer nuestro encuentro mas excitante.

Me levanté y caminé al rincón opuesto donde me recargué de cara a la pared, separé mis piernas y levanté mi trasero como muda invitación, me moví con lascivia y me acaricié las nalgas dándome un par de sonoras palmadas, me metí un dedo en la boca para llenarlo de saliva y luego me lo pase por el surco entre mis glúteos hasta llegar a la entrada de mi agujerito para abrirlo y excitarme mas...

El Colombiano se quitó la toalla en la que estaba envuelto y empezó a acariciarse el miembro.

-Sería una lástima que nos limitáramos a esto a estas alturas - pensé

El muchacho pareció adivinar mi pensamiento, caminó hasta mí y me empujó hacía la húmeda pared. Me besó en el cuello y sus labios me excitaron aún mas.

Mientras él me acariciaba el trasero con una de sus manos yo extendí mi mano para acariciarle el miembro y comprobar que estaba listo para lo mejor.

Con el rostro apretado contra la pared casi no me podía mover, el Colombiano puso sus manos bajo mis nalgas y me levantó unos centímetros en el aire. Yo le ayudé un poco parándome de puntillas para que la entrada de mi culo coincidiera con la punta de su miembro, una vez que alcacé la altura correcta, el hombre me penetró bruscamente con su miembro que acababa de erguirse por completo.

Empezó a levantarme y a bajarme rítmicamente mientras yo besaba la húmeda pared y gemía de placer, hasta que despues de varias embestidas ambos alcanzamos el clímax...

-Ven todos los Lunes a esta hora- me dijo suavemente la oído

Fué el primero de una gran serie de Lunes en los que gozamos hasta que cerraron el gimnasio y lo cambiaron a otra ciudad a la cual ya no pude ir.
10/08/2004 01:36 Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.

TE MONTE

montado.gifYa estábamos desnudos, ya la tenías bien parada, te la había estado mamando durante los últimos quince minutos, pero me habías dicho que sólo eso querías, que nunca tea habías cogido a un hombre y no te motivaba la idea...

Yo seguí insistiendo -Te va a gustar- al principio te negaste, pero luego lo pensaste mejor y, cuando me levanté del suelo y me fui sentando de frente sobre tu cuerpo, me la empezaste a meter despacio...

Con la mano fui guiando tu deliciosa y firme barra de carne a la entrada de mi culo, no te fue dificil penetrarme, yo sé cómo ablandar mi entrada pero aún así me arrancaste un par de gemidos con un poco de dolor que poco a poco se fue convirtiendo en indecible placer...

Al sentirte atrapado dentro de mi cuerpo no te quedó más remedio que gozar, y vaya que lo hiciste y olvidaste por completo que los senos que lamías eran mas pequeños que los de tu novia y las nalgas que pellizcabas eran también menos voluminosas...

-Ahora voltéate- me pediste, me levanté y te dí la espalda, me volví a sentar sobre tu verga pidiéndote que me la hundieras entera y empecé a cabalgarte, tu animal era enorme y esta vez no tuve que guiarlo para que me la metieras lentamente por el culo...

-Me gusta ver cómo te la comes toda con el culo- y al oírte me animé a cabalgarte más y más duro, tu firme verga salía y entraba resbalando con facilidad por mi ano...

-¡Más duro!- me pediste aunque yo le daba con todas mis fuerzas y estando en eso me propinaste una sonora nalgada...

Me tomaste por el cabello y me lo jalaste como si fuera la correa de una yegua nalgona y me estuvieras montando, fue tanto mi esfuerzo que quede casi sin fuerza y me desplomé sobre la cama, pero hasta allí me seguiste para continuar cogiéndome ahí tirado como si me estuvieras violando, duro y duro hasta que tu verga estalló y me llenaste el recto con tu leche haciéndome sentir un placer más que mayúsculo, sentí tus contracciones y tú sentiste las mías y me dejaste las nalgas y las piernas escurridas con tus líquidos y los míos...
20/07/2004 01:26 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 3 comentarios.

CONFESIONES DE UN CUARTO DE HOTEL

34cuarto.gifAlguna vez dejaron un folletín tirado con poemas de Cavafis, fueron Selvio y un profesor que se pusieron a leer antes de coger como locos y casi reventar el colchón de la maltrecha cama que tengo en el centro...

Sí, soy un cuarto de hotel que nunca aprendió a quedarse callado dicen que soy pobre y vulgar, a veces maloliente, pero eso depende que quién me ocupe en los minutos anteriores que tu llegada...

Abajo hay un cine que proyecta películas porno y los que acuden son homosexuales, bisexuales y uno que otro machito con ganas de fiesta sin compromiso...

Selvio venía bien seguido, siempre que se conseguía un amigo, y los conseguía de todo tipo y tamaño...

Acá los traía y se entregaba a ellos con una pasión que animaba mis paredes, sobre mi cama maltrecha lo hicieron suyo, tomaron posesión de su cuerpo y algunos lo hicieron hasta con amor, a veces podía ver sus labios recorriendo uno o dos penes a la vez, uno blanco y otro negro, a veces mamaba uno mientras el otro se le metía por atrás...

A veces se montaba sobre el sillón y se asomaba para ver por el espejo como lo penetraban una y otra vez sus amantes, una vez tomó fotos con una polaroid, quesque para ponerlas en su página web...

Acá venía con el Cubano, casi siempre con él, una vez el Cubano trajo a otro amigo suyo y entre los dos se cogieron a Selvio al mismo tiempo... ¡Ah Selvio! el muy caliente gemía de gusto cuando los dos miembros se fueron abriendo camino dentro de él simultáneamente.

Junto a la ventana estaba la cama donde el Cubano se lo cogió tantas veces, siempre con el sol entrando a acariciarle las nalgas para sanar un poco la fatiga después de la cabalgata...

Pero una tarde, se separaron, el Cubano se fue para una ciudad un poco lejana, dizque por una semana sólamente... ¡Ay de Selvio! esa semana se volvió meses y después de un par de reencuentros un poco álgidos, el desencuentro se volvió para siempre...

forever
and, you know,
forever is:
a long, long time...
13/07/2004 01:24 Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.

DETRAS DEL BAR

33bar.gifLa parte de atrás del Bar estaba oscura y solitaria, el local ya estaba cerrado, era más de media noche y aunque no me dijo nada, yo entendí que había la posibilidad de tener algo con él.

Fausto, dijo que así se llamaba, estaba un poco tomado y le rocé el miembro a través del pantalón, él reaccionó accediendo a mis caricias y entonces ya no tuve que disimular...

Le desabotoné el pantalón, muy despacio mientras su respiración se aceleraba, palpé la punta de su miembro, estaba húmeda, con la yema de uno de mi índice extendí la humedad por toda la cabeza mientras sus dedos, como reacción a mis caricias, se incrustaron en mi espalda y bajaron hasta llegar a mi trasero, apretándolo con la ansiedad que nace de las ganas de coger.

Me excitaba pensar que nuestras agitadas respiraciones atrajeran algún mirón indeseable, pero no había ni un alma en la cercanía...

Fausto acercó su cara a mi cuello y empezó a besarme apasionadamente mientras deslizaba una de sus manos desde mi pecho hasta mi estómago y desde ahí hasta mi trasero...

Me acarició por encima de la ropa, mis jadeos aumentaron mientras que mi mano seguía acariciándole la punta del miembro, luego se lo apreté con fuerza y lo moví despacito hasta hacerle estremecer de placer...

Su mano siguió buscándose un lugar entre mi ropa y su dedo más largo mostró su insolencia al meterse lentamente en la raja de mi culo, me lo abrió sin consideración y cuando estuvo adentro empezó a hacer círculos para abrírmelo más y sentir mi calor interno...

Mis uñas se clavaron en su espalda mientras mis caderas empezaron a moverse para gozar de sus caricias y mi otra mano se movía entre su miembro y sus bolas cada vez más rápido para devolverle el favor...

Él, al sentir la presión de mi ano sobre su dedo, empezó a empujar mas fuerte para introducir otro dedo y me dió con sus dedos como su me estuviera penetrando.

Mi mano apuraba sus caricias y les daba más fuerza, a veces paraba y jugueteaba con la yema de mis dedos en su húmeda y dura cabeza mientras lo que más deseaba era besársela...

Me arrodillé delante de él tomado su enorme trozo de carne con mis manos, me lo acerqué a la boca y me lo metí con ganas de gozarlo entero...

Él me acariciaba la nuca y me empujaba para animarme a comérmela, la punta de mi lengua se concentró en rozar la punta de la verga, humedeciéndola más con mi saliva, le pasé la lengua por todo lo largo, se la mojé completa y me la metí toda, él se movía para bombearme con ese durísimo pistón...

Se la tomé con la mano y mientras se la jalaba, hacía chocar su cabeza contra mis labios, sacaba la lengua y se la lamía, metía la punta dentro de mi boca y la rozaba con los dientes...

Él me tomaba por la nuca y seguía con ese coito oral, cada vez se movía con más fuerza. Yo estaba calientísimo y le pedía que me diera su leche en la boca, él me pedía que me calmara, que lo hiciera despacio, estaba gozando en grande (y yo también)...

Fausto empezó a gruñir fuerte mientras le acariciaba los testículos con los dedos y le chupaba la verga con ganas...

Cuando sentí que iba a terminar, la saqué de mi boca y lo empecé a masturbar apuntando a mi boca, moviéndosela rápido, pasándole la lengua por la punta, esperando a que soltara un chorro de mecos...

Al cabo de unos segundos sentí el semen sobre mi lengua, abrí la boca y me metí su verga de nuevo para sentirlo inundar mi cavidad bucal con su abundante semen, era tanto que lo sentí escaparse por la comisura de mis labios, él me acariciaba la cabeza y me agradecía con una sonrisa la deliciosa mamada que le acababa de regalar, esa fue la única noche que nos vimos.
06/07/2004 00:19 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 1 comentario.

EL FAVORITO DEL PROFESOR

32profesor.gifMe invitó una copa en su estudio, tiene un pequeño bar donde ocupé uno de sus banquillos altos mientras él ponía un poco de ópera en su tocadiscos (todavía no había CD's)

La música, la bebida, la charla, su carisma y sobre todo mi calentura se conjugaron para crear el momento ideal...

-Quiero tómarte de nuevo- me dijo

-¿Y qué esperas?- fue mi respuesta

Yo vestía un pantalón deportivo con elástico en la cintura y una camiseta ligera que no fueron dificil de remover ante la mínima insinuación.

Ya desnudo y sobre el banquillo, el profesor se concentró en mi cuerpo desnudo, me acarició la espalda y dejó que sus manos hicieran el recorrido hasta la parte más carnosa, llegaron a mis gluteos y los acarició con devoción, yo me contorsionaba, recorriendome hacía atrás hasta dejar mi abertura anal al aire mientras sus manos delineaban la curvatura de mi cintura y la redondez de mis nalgas...

Se inclinó y su cara se acercó a la abertura de mi cavidad anal, extendió su lengua y lamió con lentitud la orilla del orificio mientras sus manos "amasaban" la carne blanca y dura que lo rodeaba...

Mi ano fue cediendo poco a poco ante sus caricias y se fue abriendo en franca entrega al placer que sus ansias le daban... su boca hacía sonidos guturales y algunos chasquidos provocados por la humedad con la que iba lubricándome...

Cuando juzgo que estaba listo para permitirle la entrada, se levantó sin dejar de acariciarme y mientras una de sus manos me penetraba con un dedo la otra se concentraba en hacer crecer su propio miembro acariciándolo a todo lo largo, lo vi pasar de un estado de flacidez a semi erecto y poco a poco, con mis ansias elevándose, pasó a una franca y total erección...

Fue entonces cuando acercó la amoratada y firme cabeza de su miembro a la entrada de mi ano y lo empujó con suavidad para meterme poco a poco, sólamente la punta de la cabeza, luego hasta la mitad de la misma, al sentir el calor de mi interior se retiró para permitir que mi esfinter se recuperara y el dolor no estropeara lo que prometía ser una cogida deliciosa...

Nuevamente introdujo la punta y esta vez metió la cabeza completa, pero sólo hasta donde comienza la parte cilíndrica del pene, movió su cadera para abrirme un poco más y se volvió a retirar, una y otra vez fue repitiendo estos movimientos aumentado la cantidad de carne que me metía hasta que me la metió completa y entonces sus movimientos fueron dirigidos a arrancarme gemidos de placer...

En cada embestida cambiaba el ángulo en el que entraba para alcanzar un nuevo punto de mi interior y no dejar un solo rincón sin su respectiva "caricia"

Fue una cogida larga, llena de cariño y placer, casi para terminar me la sacó y, como muchas otras veces, se arrancó el preservativo para vaciar el néctar lácteo que destilaba en sus testículos dentro de mi boca, donde los recibí y saboree con gusto...

Yo era feliz siendo el favorito del profesor.
29/06/2004 00:22 Enlace permanente. Tema: relatos No hay comentarios. Comentar.

En el Cine de la Calle Main

31cine.gif-Vamos al cine porno de la calle Main- me dijiste

-Las películas estan buenas y ahí podemos zingar- prometiste…

Tú nunca tenías dinero así que yo tuve que pagar las dos entradas

Entramos a la oscura sala, estaba semi-vacía, había puros hombres solos y se sentía un rico ambiente de lujuria oculta…

En la oscuridad me empujaste por la espalda y me guiaste hasta la última fila, hasta un rincón donde la pared estaba desnuda, se podían ver los ladrillos que la componían.

Sin hablar nos sentamos y casi luego luego me abrazaste. Al principio yo estaba paralizado, el corazón me latía fuertemente y sentía una gran debilidad en las piernas.

Me metiste la mano bajo la camisa y me la desabrochaste, mientras con la otra acariciabas mis muslos.

Ni siquiera podía pensar, ya no me importó el lugar, ni si nos miraban... sólo quería que me hicieras el amor allí mismo, que soltaras a ese animal sexual que tienes dentro y me hicieras tuyo.

Me desabroché el pantalón y me lo bajé hasta las rodillas, me levanté un poco para que tu mano pudiera recorrer mis nalgas, me las acariciate suave y fuerte a la vez, me moría del placer.

Yo me retorcía en el asiento mientras tú me tocabas, justo cuando iba a soltar un gemido de placer, me metiste un dedo en la boca.

Te lamí el dedo de arriba abajo, te desabroché la bragueta y, despacio, me agaché entre tus piernas, te deseaba tanto. Te la chupé con todas mis ganas, tú me agarrabas fuerte de la nuca y me dirigías la cabeza.

Me levantaste la cara y con la mirada me invitaste a que me sentara sobre tu hombría, me acomodé sobre tí y me penetraste mientras me tapabas la boca con una mano y con la otra me acariciabas el miembro…

Nos dimos placer por largos minutos y nuestros esfuerzos se vieron recompensados al provocarnos un orgasmo simultáneo, yo terminé sobre el piso al mismo tiempo que tú me llenabas de mecos el recto.

Cuando terminamos nos quedamos quietos; yo sentado sobre tu fuerte estaca, escurriendo tu leche por detrás de mí y la mía por la punta de mi miembro, los mirones volvieron de ver la película y yo esperé hasta que se te ablandó la carne para levantarme y que nos pudieramos vestir.
22/06/2004 00:28 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.

Un Recuerdo Del Club

30club.gifBus estaba dándose un regaderazo en el club cuando sintió unas manos por atrás, sintió unos dedos inquisidores cerca de su abertura anal y su eterna, y casi enfermiza, disposición al placer le hizo aceptar las caricias sin siquiera mirar al que se las proporcionaba.

Comenzó a retorcerse, abrió los ojos y fijó su vista en el miembro varonil de aquel desconocido, estaba bien parado, la punta se encontraba caliente y goteando ese dulce lubricante natural que segrega la verga cuando se apresta a prestar su vigoroso servicio.

El desconocido le abrió las piernas a Bus y le clavó el miembro duro entre las nalgas, Bus estaba bien prendido, extasiado al sentirse así penetrado, con movimientos lentos, el fierro entraba y salía, su respiración se agitaba y no podían contener los gemidos de placer que salían de sus bocas.

Mientras le tenía ensartado de esta forma, se dio cuenta de que si apretaba mis piernas y se movía, sentía un placer mayor, cuando la punta de esa durísima tranca oprimía cierta parte dentro de él, esa presión le hacía sentir que iba a alcanzar el punto máximo del placer, pero entonces el desconocido se calmaba, disminuía el ritmo y movía su miembro en círculos, Bus lo tomaba con gran gusto y placer...

Sus nalgas se apretaban tratando de hacer gozar más al valiente desconocido, no quería que parara, pero penso que estarían más cómodos en el cuarto...

- Vámonos al cuarto - le dijo, mientras él aumentaba el ritmo de sus empujones

- ¡¡Quiero venirme en tu boca!!! - murmuró el hombre en su oído

- Sí, dámelo - rápidamente se la sacó, se arrancó el condón, se dió una enjuagada veloz y mientras Bus se incaba y abría la boca se la metió en ella, la verga del desconocido estaba babeante, Bus la tomó con la mano y la apretó para ordeñarle el semen, pronto disparó un chorro caliente que se tragó gustoso, después de secarse se fueron al cuarto.

Se recostaron en la cama, se le paró de nuevo pero estaba un poco cansado, no pudo penetrarlo con la fuerza de antes y prefirió salirse de él para complacerle de otra manera...

Separó sus nalgas y poniendo su cara entre ellas, comenzó a lamerle el ano y a morder el interior de sus glúteos y toda esa parte de su trasero, Bus no podía contener unas contorsiones de placer...

Esa insolente y juguetona lengua se movía en todas direcciones y sus labios succionaban la entrada de su culo provocándole unas convulciones muy cachondas, él sabía que Bus quería sentir algo duro en su orificio así que metio su dedo en el agujero y siguió mordiéndole las nalgas, no supieron cuanto tiempo estuvieron de esa manera, pero cuando el desconocido se sintió listo, se irgió, y le metió la verga, una y otra vez, hasta que volvió a venirse.

Fué una de las mejores experiencias de Bus, una que recordaría siempre, de hecho, algunas noches le gusta recordarla, revivirla en su mente, para gozar de ese cuerpo de nuevo y al hacerlo toca su pecho y sus nalgas, piensa en él, en lo que le hizo sentir aquella vez y se encamina solo al borde del clímax.
15/06/2004 17:47 Enlace permanente. Tema: relatos Hay 2 comentarios.
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